EL DÍA DE LOS PROPÓSITOS
No sé si es desde que me regalaron la Agenda de 2010. O quizás desde que recibí un comentario que me recomendaba descansar. Antes escribía en mis agendas (desde hace mucho se convirtió en un placer y una necesidad, de aclararme, de proyectar, de conservar textos, ideas). El blog es una proyección de estas libretas, una versión moderna. A mi amigo Félix le sorprende que de un solo teclazo soltemos al ciberespacio intimidades que antes se reservaban a los amigos y tras unas copas. Por eso, estos días he disfrutado como siempre haciendo propósitos para el año que empieza. Es otra costumbre, gozosa, de pensar -como le digo a Mertxe- que siempre es posible cambiar (como el avinagrado protagonista de Cuento de Navidad). Que quizás podemos resucitar y encontrar una nueva oportunidad. Quizás no, quizás uno es el que es y poco remedio tiene. Pero no puedo evitar este placer de planear el futuro. Ya mañana es fin de año y no habra tiempo entre tantaconfusión de fiesta y felicitaciones para hacer planes y pasado ya habrá pasado el momento para ello. Hoy, por tanto, es el día de los propósitos. Por eso pensaba en esa nueva Agenda y en este blog, en cómo me gustaría que fuera, más ligero, más frívolo, menos intimista (quizás menos complaciente en la intimidad). Pensaba, como cuenta Olvido, en los dones de la levedad, como la nieve que cae, la lentitud y el sosiego, incluso la necesidad del silencio, entre tanto ruido. Pensaba en lo mucho que me gusta el blog Jamais-vu -desde hace tanto tiempo- y cómo es un blog en que curiosamente hay muy poco texto. Pensaba en la alegría que me transmite su autora desconocida. Pensaba en mi Princesa de Hojalata, en stand by, cuyo blog es una delicia. Pensaba en la recordada Amanda, en su sinceridad desnuda y en todos los que acabaron eligiendo el silencio. Pensaba en estos años y en esas presencias. En el lema de este blog, que me sugirió alguien cuando quise dejar de publicarlo: es una ventana, acaso una puerta. Y cómo por esa puerta entraron personas reales en mi vida y se hicieron realidad proyectos y encuentros. Pensaba en mi cámara fotográfica, la que he pedido a los Reyes y en la posibilidad de que imágenes mías, pudieran como las de José Luis Seisdedos o las de Félix Madroño, sustituir a mi voz. Hoy es el día de los propósitos y pienso también en los que me leen. Pienso en Pilar, pienso en Badly, pienso en Ana, en José Luis. Pienso con cariño en Marisa, en Bel, en Elvira, Enka, Joaquín, en Zóe, en Jesús... Pienso en esta riqueza y en mi Agenda, que ahora comparto con todos vosotros.















