Thursday, March 31, 2011

CARRIL-BICI



Sevilla es ya una ciudad para las bicicletas. A mí a veces se me pasa que estoy andando por el carril-bici y sufro algún sobresalto. Es muy peligroso ser peatón. Hay que estar pendiente de no atropellar a nadie: a los conductores, a los ciclistas, al de la moto. Claro...si es que no miramos al cruzar. Cruzamos en ámbar o cuando faltan pocos segundos para que se abra el semáforo para los coches. Qué imprudencia la de los peatones. Gracias a que nos sortean los vehículos, evitando desgracias mayores, más allá del bocinazo o el grito de gilipollas. Comprendamos que el progreso está de parte de ellos. Esto de andar está anticuado.

Tuesday, March 29, 2011

EL GATO DE LA SUERTE



Todos los días me saluda cuando paso delante del bazar, moviendo su brazo. Es el gato de la suerte chino. Hoy llovía por la mañana. Sevilla estaba envuelta en una bruma preciosa. Olía a tierra mojada y azahar. Caminaba y me tenía que parar a hacer fotos del puente, de los naranjos cargados de flor, de la Giralda entrevista como una sombra. Era un día para los sentidos. Por la tarde salió el sol, la luz dió tonos dorados a los edificios. Las casitas de colores del lado de Triana eran un gozo para la vista. Racimos de flores moradas caían de lo alto de las enredaderas que flanquean el Paseo de las Delicias. Se oía la música de los barquitos del puerto, blancos, con sus salvavidas anaranjados, como anticipo del buen tiempo. Lucían las sonrisas y las pieles blanquecinas de los turistas. Las señoritas vestidas de llamativos colores -amarillo y verde o rojo- ofrecían los recorridos de los autobuses turísticos en perfecto inglés, o explicaban algo amablemente a un extranjero en silla de ruedas, encantado de poder contemplar esa belleza de cerca. Las terrazas se poblaban y la gente se echaba a la calle. Y revisaba mis fotos, entre ellas la del gatito que saluda cada día a mi paso. Y pensaba en las bellezas cotidianas y sencillas.

Saturday, March 26, 2011

VACÍO



The Waste Land, de Juan Muñoz, muestra al muñeco abandonado de un ventrílocuo, sonriendo en su banco. Su voz desconocida nunca ha sonado. No sabe si la tendrá.
Allá abajo, el suelo parece lejano y extraño, como un espejismo de orden. Hay un hueco a su lado, como si faltase alguien. Se hace sentir la falta de alguien en su vida. O al menos la existencia de un hueco que alguien pudiera ocupar. Que nadie ocupa. Sigue ahí, mirando a su vacío. Moviendo los pies al ritmo de una vieja canción infantil.

COLEGIALAS ASESINAS



En el mar, estas colegialas niponas saben hacer sonar dulcemente los vientos. Sus sonidos fallidos tienen la belleza inesperada del error (el error que es siempre único, mientras la perfección se emula a sí misma y resulta aburrida, cargante). Es el mismo tema inmortal de Churchill, pero mancillado; privado de su dañino romanticismo, pero dotado de perversa ingenuidad, gracias a la ignorancia musical de estas adolescentes. Apenas niñas que se afanan, esperando quizás un príncipe, con la seriedad con que ellas todo lo hacen. Asesinando cualquier romanticismo dulzón que pudiera asomar por cubierta, con la estudiosa puntillosidad de un científico. Saben seguir el ritmo con un tenue compás apenas perceptible y un inicio de sonrisa, pero en el fondo las colegialas son asesinas disfrazadas en este barco con rumbo desconocido, donde en cubierta suena la conocida canción como un himno al sol naciente.

Monday, March 21, 2011

RENACER



No sé por qué. Es una de las canciones más bellas de la historia. Y hoy comienza la primavera.

Sunday, March 20, 2011

ME ABRAZARÍA A TU ILUSIÓN



Para Begoña, Luisi y todos los amigos que hicieron este fin de semana llenarse de música. Y para Natalia y Pilar, que no han perdido el corazón. Y para Zoe, que ha estado en Sevilla para revisitar lo que añora.

Thursday, March 17, 2011

COJERA




Disimulaba su cojera haciendo reverencias.

He leído en algún lugar lo siguiente: Por lo visto Quevedo se avergonzaba enormente de la cojera que le afligía. Relataba Francisco Umbral que el escritor, en la castiza noche madrileña, disimulaba su accidente cuando pasaba frente a alguna damisela reclinándose y haciendo una reverencia. Y por ello, como no podía ser de otra manera, se autodefinía como "entre cojo y caballero".

Yo tenía apuntada la frase en una de mis muchas libretas de notas. Llevo años escribiéndolas. Me hizo gracia la frase por su sonoridad. Pero no recordaba de dónde la copié. También tiene cierto sentido. Porque todos cojeamos de algo. Faltamos en algo, o nos avergonzamos de algo. Entonces, disimular cargando la suerte, disimular el error exagerándolo, viene a ser tanto como hacer de la necesidad virtud; de la limitación, gracia. Es casi como reirse uno de su debilidad. No deja de ser una habilidad del débil. Una estrategia del afligido. Como los judíos, que siempre se han reído de sí mismos, de sus rabinos y de sus narices. El débil procura ser grato a base de reverencias. Disimular los defectos con afectos. Y pienso en Quevedo afligido por su cojera, frente a las señoras, exagerando el gesto con un sombrerazo galante. Una reverencia presumida y pudorosa.

Wednesday, March 09, 2011

COSAS IMPOSIBLES



¿Puede alguien con sólo dos dedos útiles en una mano llegar a ser el mejor guitarrista de su tiempo? Django lo fue. Era gitano y vivió como tal. Libre e imprevisible. Cuando la ciudad le agobiaba se iba con su carromato por esas carreteras a vivir la trashumancia que llevaba en la sangre. No era cómodo para los empresarios ni para las mujeres pues sabía de contratos ni de vender su libertad.

Junto a él y sus inevitables hermanos, inseparable a lo largo de los años, discreto y leal, un hombre fino, culto y educado le dió la réplica. Stephane Grapelli, violinista. La elegancia misma. ¿Pueden dos hombres tan distintos crear juntos algo armónico? ¿Pueden dos culturas tan distintas, dos temperamentos tan opuestos, convivir y producir una música inolvidable?

Tuesday, March 01, 2011

TÚ ERES EL GUARDIÁN DE TU HERMANO



"¿Soy yo acaso guardián de mi hermano?" (Genesis 4,9)
En esta sociedad global, la muerte de cien millones de personas por hambre nos propone esta pregunta fundamental. El filósofo judío Zygmunt Bauman reconoce la realidad: "no hay, seamos francos, ninguna 'buena razón' para que debamos ser guadianes de nuestros hermanos, para que tengamos que preocuparnos, para que tengamos que ser morales; y en una sociedad orientada hacia la utilidad, los pobres y dolientes, inútiles y sin ninguna función, no pueden contar con pruebas racionales de su derecho a la felicidad". Y sin embargo, ese que no consume, ese que es inútil a esta sociedad, es mi hermano. Es un hombre y eso le hace hermano mío. Hay una vinculación, más allá de la lógica del sistema. Estoy obligado con él, porque la humanidad se fundamenta en un vínculo entre los hombres, un vínculo en dignidad, que los hace iguales, sea cual sea su situación social, su poder adquisitivo, su color, su raza, su sexo. Esa igualdad nos hace responsables del otro, más allá de las obligaciones contractuales, de las razones económicas. "No es nada personal": es lo que se dice al empleado que despides. Pero es que sí hay algo personal: hay razones humanas que la economía no entiende. El economicismo no sirva para construir un mundo diferente, más humano, más solidario, donde todos vivamos con la austeridad necesaria para que no haya pobres, para que los recursos se preserven; un mundo distinto es posible, si el hombre se antepone a la codicia.
"¿Soy yo acaso el guardián de mi hermano?". No: tú eres tu hermano y si te desentiendes de él, pierdes tu más profunda identidad.

Friday, February 25, 2011

LAS HERIDAS



Me atrae y a la vez me asusta la decadencia física. Cuando ella se debe a una acumulación del vivir, a la entrega a la vida, se proyecta hacia afuera algo que impone respeto, una especie de integridad. Una serena consciencia de sí mismo, sin pretensiones. De la vida que se realizó en uno, de la vida a la que uno permitió realizarse, esculpir a golpes ese cuerpo que queda y que muestra las heridas.

Wednesday, February 23, 2011

EL MISTERIO DE DRÁCULA



Hoy no hago más que pensar en Bram Stoker (alguién, inopinadamente, me lo ha recordado y -de repente- he recordado que lo leí y me pareció extrañamente cercano). Extrañamente, porque nunca he comprendido a Drácula. Entendámonos. No he entendido el tema de la sangre, como vitalidad. Pero ahí están los Testigos de Jehová y su énfasis en los pasajes bíblicos en los que la identidad se hace radicar en la sangre (de ahí lo nefando de inocularse sangre ajena).

La sangre. "Eres sangre de mi sangre". La residencia del alma parece ser ese líquido rojo y viscoso. Es la vida misma. "Se le iba la vida", es desde luego más bello que decir "tuvo una hemorragia". La sangre como algo sagrado, que se ofrece (sangre derramada que libra a muchos del mal), ritos de sangre, sacrificios cruentos (que sustituyó Jesús por ofrendas de amor: misericordia quiero y no sacrificios).

Amor al primer mordisco. Las dentelladas de Bram Stoker, tan certeras. Y quien nos muerde, nos hace suyos (quizás porque, primero, le hicimos nuestro). Aspiramos (oscuramente) a comer al otro, a hacer de él parte de nosotros (verdadera comida y verdadera bebida) algo que nos nutre y con lo que, de alguna forma, nos transformamos, lo incorporamos, lo hacemos nuestro para siempre, uniendo las sangres en una vieja alianza. Hay algo sexual ahí, sin duda, porque el sexo aspira a la confusión de dos identidades. Pero, por mucho que sigo dándole vueltas, más allá del terror, no encuentro explicación al misterioso magnetismo que a lo largo de los tiempos ejerce sobre algunos la leyenda de Drácula. No lo entiendo. Pero hay tantos que no entienden nada...y se sientan en las mesas de las Juntas Directivas y los Consejos de Administración...

Saturday, February 19, 2011

MARICONES, COMUNISTAS Y JUDÍOS



¿Se puede decir que García Lorca era maricón? No sé. Lo que sé es que convertir a García Lorca en "un jodido maricón de mierda", era la manera de poder odiarlo, poder matarlo verbalmente primero, para después pegarle un tiro en una cuneta y poder sentirse bien e incluso reírse del miedo que tenía cuando lo iban a fusilar. Matar al hombre alegre, al escritor enorme, al autor teatral, matar al poeta, matar al amigo, matar toda esa gracia andaluza, sus dibujos de Vírgenes, el sonido de su piano, matar todo eso junto hubiera sido imposible. Es la misma barbarie que condenó en el otro bando al desternillante Muñoz Seca o a tantos curas y monjitas inocentes.



¿Era Victor Jara un comunista? Puede ser. Pero lo cierto es que reducir a Víctor Jara a "un comunista de mierda", era la pura manera de coger el valor y juntar la rabia para, sin conocerlo, poder romperle las manos a culatazos, jugar con él a la ruletar rusa sólo por diversión y darle al final un tiro en la cabeza, para tirar su cadaver a la calle y dejarlo allí como un perro. Matar al cantor, al poeta, al padre y esposo, al idealista, al compañero, matar su juventud, su risa fuerte, matar su música, matar todo eso hubiera sido imposible. La misma barbarie que condenó al Gulag, en el otro lado, a tantos poetas y artistas, sólo por el peligro que para el orden significa la imaginación.



¿Eran judíos aquellos niños y aquellas mujeres y ancianos que llegaban apretujados con sus pocas pertenencias en un camión para ganado a Auswitz? Indudablemente, lo eran. Pero resumir su esencia en ser "cucarachas judías" era la única forma posible de considerarlos no humanos para poderlos llevar a las cámaras de gas. Matar a cada una de esas personas, con su biografía, su padre Dios en cada corazón, el amor de sus padres, sus noviazgos, los embarazos, las risas infantiles, los juegos, matar toda la riqueza de cada una de esas personas, una por una hubiera sido imposible. La misma barbarie que permitió al ejercito liberador bombardear Dresde hasta las cenizas y lanzar dos bombas atómicas, sólo por el deseo de liberar a millares de alemanes y japones del oprobio de su derrota ya asegurada.

También los etarras mataban puras etiquetas. Primero convertían a un policía en "txakurra" (perro) para poder odiarlo y así dejaba de ser padre, hermano, hijo, esposo. ¿Cómo será de peligroso reducir a alguien a una etiqueta, convertirlo en una palabra, en un insulto que se escupe? ¿Qué etiquetas estamos poniendo hoy? ¿que insultos nuevos estamos inventando? ¿de qué odios nos estamos revistiendo a base de palabras?

Thursday, February 17, 2011

CIUDAD LIMPIA, SIN PALOMAS



A mí me ha pasado. He disfrutado alimentando palomas. En el parque, o en el paseo. Las palomas se acercan, no temen, y comen de tu mano. Te sientes bien, dándoles de comer, te sientes bueno, o simplemente, te sientes vivo. Pero hoy las palomas están siendo cazadas. Hoy se ha decretado en no sé qué barrio de Sevilla el día de la gran matanza de palomas. Había precedido la típica campaña propagandística que preludia siempre el genocidio. Son sucias, ensucian los monumentos, las fachadas. Son alimañas que hay que exterminar. Y van haciéndonoslas menos simpáticas. Ya no las vemos sencillas como palomas. Pacíficas, como palomas. Las vemos sucias, enemigas de la limpieza, antieconómicas, molestas. Y para remate, esos que las alimentaban (era tan relajante verlas venirse cerquita a comer), desde hoy son infractores de una ordenanza municipal y, mucho ojo, pueden ser multados con quinientos euros si se les sorprende echando miguitas al suelo. Qué pena. Qué pena esas multas a los inocentes, a las almas cándidas, a los solitarios de los parques, a quienes no tienen a quien dar su amor y lanzan miguitas de amor a las palomas. Ya no podrán. Tendrán que joderse. Y ni siquiera les quedará a quién dar lo que les sobra cada día de su soledad, panes y más panes duros, solo buenos para rallar. Vida gris esta de las ciudades limpias, sin palomas. Limpias sin amores en las esquinas. Limpias sin cigarrillos en los bares. Limpias sin pobres en las esquinas. Los perros dejan sus mierdas en la ciudad polucionada que ya no tiene palomas ni quién las alimente. Creo que se ha perdido una oportunidad terapéutica en la ciudad al decretar la caza de estas aves, pobres aves blancas, que ya ni siquiera huían de nosotros y que comerán de nuestra mano el veneno que las mate.

Monday, February 14, 2011

GRANDES ESPERANZAS



Pinocho es joven y quiere vivir. Quiere entregarse a sus nuevos amigos. Disfrutar de sentirse libre. Ir por el mundo. Cabeza de viento. Ser feliz con esos nuevos amigos, olvidarse de que se va alejando de su camino, de que Gepetto quedó solo. Qué peso los padres. Qué peso sus sueños para nosotros. Y qué inevitable la equivocación, la traición, la huida. Uno se entrega, porque es la edad de entregarse, porque está uno empezando el viaje. Y de repente se da cuenta de que le robaron la cartera. De que está lejos de su casa. Ya no recuerda qué paso. No supo madurar sin sufrir. Eran demasiadas esperanzas puestas en él. Creía tener legítimo derecho a disfrutar de la vida, pasarla bien. Y en el camino, uno se olvida de sus padres, de sus deberes filiales. Y uno dilapida su herencia porque no quiere nada que le comprometa a devolver los réditos. Esa es la vida. Una tras otra, las generaciones defraudan las esperanzas de sus mayores, y a los padres se los va tragando la ballena de la soledad, del abandono, de la ingratitud. Pero los padres ¿qué más podemos dar a los hijos que aceptar por un tiempo, ser los grandes olvidados?

Tuesday, February 08, 2011

MÚSICA DE FONDO PARA SALVADOR DE BAHÍA



Con esta música de fondo, todo lo que leas será más grato. Balancéa, como las olas de Salvador de Bahía, ese lugar de mar verde y cielo azul que soñaba al escuchar esta música (aquél compañero de curso que vino de allí a estudiar con nosotros en el 70, cuando nos sabíamos de memoria la selección de Brasil) y que el otro día se hizo imagen real en "Españoles por el mundo", en la persona de una muchacha enamorada, que vive con su chico en una casa de cartulina en medio de la favela, de cara al mar, con las puertas abiertas a los niños, feliz de esa acumulación de humanidad, promiscua y alborozada en la pobreza del que lo tiene todo, la playa todo el día, el azul y el sol, el calor de la gente humilde y confiada. Allí, donde fue guiada por el amor y donde sonríe a cámara por haber encontrado su lugar, un lugar de paraíso. Y allí también otro español, catalán él, que se fue con su paga de jubilado a montar un hotel y a disfrutar de una vida nueva, que parte de cero y sigue a cero entre esas gentes nuevas, entre esos cuerpos bellos y mujeres bonitas, música que se mece, entre puestas de sol cálidas en la playa o pescando entre los pescadores. No hace falta más. Sólo el valor de dejarlo todo (este anclaje de falsos tesoros) para acogerse al tesoro del sol y de la alegría de vivir de esos hombres y mujeres sin nada, apenas con su música para mecer los cuerpos entre las olas.

Monday, February 07, 2011

GLORIA, QUE EN GLORIA ESTÉS



Gloria no tuvo empacho de persona importante. Por eso se pudo dedicar a escribir esa poesía para niños que, al final, ha hecho olvidar el resto de su poesía. Ahora parece "poco serio" leer a Gloria Fuertes, es poco "intelectual". Además no era demasiado guapa. Como yo mismo. Sin embargo, cuando leo sus poemas siento un pellizco de emoción casi siempre. Es una forma de sentir la suya inocente y lúdica, pero a la vez, profundamente solidaria, en su soledad, en su desamparo vital, en el desamor vivido con una media sonrisa indulgente. Estos días disfruto releyendo cosas suyas, y me golpea, entre otros, este poema:

ADVERTENCIA

Cuando estés recién muerto,
aún con la tibia tibia,
aún con las uñas cortas,
querrás hacer algo
-lo que podías hacer ahora-;

y ya habrán cerrado las tiendas y portales;
y ya será muy tarde para llegar a tiempo
a los que hoy te aman.

Lo que podías hacer ahora. Carpe diem del amor. Ahora es el tiempo del amor. De abrazar a los que te aman. De establecer esas prioridades, descargar la agenda, volver a comer a casa, aparcar las estadísticas, dejar de consultar los saldos bancarios, esperar tranquilamente a que vaya pasando la vida con quienes -hoy- tienes a tu lado.

Monday, January 31, 2011

EL MAESTRO DEL REY


"El discurso del rey" presenta a un profesor sin título, sin credenciales. Alguien capaz de enseñar a otros, de ayudarles a superar ciertos problemas. Alguien que tiene una habilidad especial.
¿Cuáles son sus reglas? Esto me interesa, porque yo también enseño a otros.
La primera, que las reglas las pone él. "Es mi país, son mis leyes". Se siente con derecho a tener su propia manera de hacer las cosas. Ser original e incluso exótico, porque cada persona "es" original y en ello reside el secreto.
La segunda. Es consciente de la esencial igualdad entre maestro y el alumno. Se siente igual a un rey. Y sólo entre iguales puede haber la confianza que requiere una ayuda. Es capaz de ayudarle, pero sólo si ambos se tratan por su nombre, incluso por el diminutivo familiar. Es una colaboración amistosa, cuyo éxito final se basa en la confianza mutua.
Tercera. Sólo hay progreso si se desea de verdad. Si se necesita vitalmente ese aprendizaje. Nada sirve si no hay una motivación previa. Y esto debe saberso el alumno: saber por qué (o mejor, para qué) necesita lo que ha venido a aprender.
Cuarta. No basta conocer determinadas ténicas, para enseñar algo. No bastan los conocimientos. Es necesario profundizar, conocer bien al otro, para poder ayudarle. Ir a la raíz. A la pregunta que espera respuesta en él. Esa pregunta personal que es la clave de su deseo de superación. Y hacerle consciente de esa pregunta es lo esencial para que él ponga todo lo demás.
Quinta. Para superar los límites, para avanzar, todo vale: hay que decir palabrotas, cantar, bailar, sacar de dentro todo lo que uno tiene. Aprovecharlo todo.
Este maestro verdadero, apuesta por su alumno, sabe que le puede ayudar, que basta que él se de cuenta de que es capaz de lo que no creía posible, proporcionarle un momento de gloria, para que pueda ganarse su propia estimación, ayudarle a cobrar conciencia de su dignidad.

El personaje es magnífico, un hombre verdaderamente libre, pues su dignidad no está condicionada por su estatus social o económico. Es consciente de su valía, más allá de títulos o cualificaciones. Sabe que es bueno en su trabajo. Es consciente de la riqueza de su vida, porque está satisfecho con ella, con su casa, con su familia. Y no necesita más. Eso le permite tratar de tú a tú a todo un rey. Por que él se reconoce a sí mismo como un rey.
Una gran película y un personaje inolvidable.

Monday, January 24, 2011

DOS HERMANOS



Dos que son uno, siempre estarán juntos. Una película sobre la soledad, la soledad del niño y del adulto, con un final maravillosamente irreal y super romántico (qué bien lo he pasado llorando con la música de ese sentimental, Clint Eastwod). Y muy bien que hace, porque por merecemos ser felices. Es una película rara -he leído (entre las críticas, en general duras)-, rara porque con imágenes de una gran luminosidad, cuenta historias muy tristes. Como la muerte, que a la vez asusta y, misteriosamente, atrae. Pero creo que tiene razón la protagonista Cécile de France (bellísima), en una entrevista: la película va más de los vivos, que del más allá. La muerte se ve desde el dolor de los que quedan. Lo demás está lleno de confusión y mentiras. Me quedo con ese niño, junto a la cama vacía de su hermano. Y me quedo con la posibilidad final de felicidad, tras el dolor, como en los mejores cuentos de hadas. Esos que secretamente nos gustan a Eastwod y a mí (y a todos los que leyeron un día el Cuento de Navidad de Dickens).

Tuesday, January 18, 2011

DIOS



"En la palabra agua no caben las aguas del lago Waitapu" (Rogelio Guedea)

Ya no voy a llamarle Dios.

(Para Natxo)

Monday, January 17, 2011

LA VERDAD EN TDT



Haciendo zapping, sintonizo CNN+ en el TDT. Por sorpresa, aparece una chavala con rulos y en pijama. Por un momento, me quedo perplejo ¿qué es esto?. Enseguida recuerdo. Las entrevistas de San José o los debates de Economía, con el catedrático de la Complutense, eran ya costumbres, algunos de mis momentos preferidos en la tele. Al menos te enterabas de algo interesante. Pero hoy en ese canal aparece una especie de hospital, un Pabellón de Reposo. Un montón de jóvenes encamados, sin fuerzas para nada, en estado terminal. Como aquellos tuberculosos que inmortalizó Cela. Son cuerpos sin alma, como en un Purgatorio. Es irreal. Es una televisión de ultratumba, llena de zombies. Seguro que son buena gente, gente muy emotiva, de lágrima fácil, lo mismo que de polvo fácil son. Son los chicos de Gran Hermano que han desbancado a los periodistas, las entrevistas, los debates. Su mera presencia proporciona veinticuatro horas de diversión a los seguidores del programa y un buen share, sin costo adicional, a la cadena. La "cultura" para la 2. Ahora lo que se impone es veinticuatro horas de nada. Esa es la oferta que, bien presentada, vende. No sé si a alguién le interesará ver a esta gente joven vegetando en sus lechos, como si estuvieran fatigadísimos de no hacer nada (bien pensado, eso cansa mucho). Una vida sin profundidad es super-agotadora. Algunas frases son enternecedoras: "Si llegamos a Reyes, ya sé lo que te voy a regalar", le dice ella. "No quiero dormir sola, porque estoy triste", resume la otra. Es el submundo. A lo mejor me engancho a esta nada, que permite pasar horas y horas con la mente en blanco, compartiendo la no vida de estos jóvenes decrépitos ¿Tendrán más audiencia que San José y sus entrevistas? Seguro.

Saturday, January 15, 2011

MUSAS


La chica esa de Tudela, Carmen Llera, que se casó con el Moravia octogenario. ¡Qué escándalo montó! Grandes escritores que llegan a una edad avanzada y se enamoran de una jovencita: lividinosos ¿o será al revés? ¿no es atractiva la sabiduría? ¿qué daría un efebo griego por compartir los últimos años de Sócrates? La maledicencia acompaña a estas futuras herederas: nadie o muy pocos simpatizan con las viudas de Borges, de Cela, de Alberti o de Saramago. Y sin embargo, ellos, como Moravia, rejuvenecieron como escritores (quizás también como hombres) junto a estas mujeres.
Hoy estaba leyendo que Moravia dijo que su maestro fue Dostoievsky. El ruso comprendió que todos somos a la vez culpables e inocentes, porque en la naturaleza del hombre está tanto el bien como el mal. Y recordaba que Borges vió en Raskolnikov la prueba de que "nadie es bueno": quien haya leído el libro no podrá sino protestar cuando se pretende reducir la complejidad del personaje al acto que un día cometió, para identificarlo con ese acto. Nadie es "un asesino". Como nadie es "un santo". Las personas ni somos buenas ni somos malas. Somos capaces, de igual forma, de todo el bien y de todo el mal. Es nuestra naturaleza ambigua. Y leía esto y pensaba que hay personas que desean demasiado "ser buenas" y éstas deberían prevenirse contra un exceso de bondad. Es tan unilateral como lo otro y quizás más peligroso. Como en todo guiso, hay que ir probando y rectificando (demasiado soso, demasiado salado). Y la bondad, como la sal, en exceso estropea el guiso. No. Humanidad. Naturaleza mixta. Ni ángeles ni demonios. Y ser escritor no es vivir del espíritu, ni olvidar la carne. Ni es un atentado contra la inteligencia, o contra la decencia, el chochear.


Y pienso en el amor que a estos hombres se les presentó tarde. Mira la foto de Alberto joven, cuando Carmen no había siquiera nacido. Pero llegó ese amor crepuscular. Llegó en mujeres bellas e inteligentes. Incluso ardientes, por lo que he leído de Llera. Llegó y consumó un trayecto vital, prolongando la luz o incluso iluminando la oscuridad. Echarse el mundo por montera. Siempre es tiempo de hacerlo. Y ellos lo hicieron. Más allá del deseo, de la contradicción, del absurdo, del miedo, ellos se enamoraron.

Tuesday, January 11, 2011

IMAGEN DE CORREDORES



Ayer por la tarde salimos a dar nuestro paseo. Costaba un poco acarrear los kilos de más acumulados estos días. Se resentían las clavijas. Enero empieza en cuesta. Según caminábamos, nos iban adelantando o se nos iban cruzando corredores. Jovenes, mayores, hombres, mujeres. Corrian cada uno a su estilo, unos muy tiesos, otros cabeceando, otros de forma cansina. Una chica muy elegante, con su coletita marcando el ritmo. Felpas, deportivas, sudaderas. Era una auténtica profusión de animosos personajes. Cuando me dí cuenta de que estaba pendiente de todos estos detalles dije: "¿No será que han leído el libro de Murakami?". Porque me parece que hay más corredores de lo normal y estas navidades he leído ese libro y a mí casi me entraron ganas de intentarlo. Es verdad. Puede ser bueno cuando estás llevando una vida insana -y eso nos pasa cuando estamos inmersos en una crisis como la que tenemos encima- puede ser bueno, como dice Murakami, estar sano. Conectarte con tu cuerpo y sentirlo bien, incluso que duele. Para que no se te vaya la cabeza por esos cerros de Úbeda. Puede ser un buen truco pensar en los tiempos, en el crono, en mejorar tu marca, para dejar de tener la cabeza puesta en la deuda soberana, en el despido o en el día que venga el cargo de la tarjeta (que echó humo -son cuatro días- en Navidad). Volver al cuerpo y a la salud, cuando el entorno es insano. Y sí. Qué sanos parecen todos estos que nos cruzamos, que nos adelantan, que vienen y que van por la Avenida. Qué sencillo es calzarse unas deportiva, colocarte tu chándall (no necesitas a nadie) y echarte a correr. Porque el mundo está para echarse a correr.

Friday, January 07, 2011

MENOS HUMOS


Empezó a regir la prohibición por la noche. A la mañana siguiente pensé que sería la última vez que mi ropa oliera así después de una noche de marcha. Sería el primero de muchos otros cambios. Por la mañana habíamos quedado con los amigos para la cervecita. Muchos fuman y se trata de estar juntos. En el bar habían colocado unas mesitas fuera. Aunque hacía frío, acabamos tomando el aperitivo allí. Otros entraban y salían. Todos se sentían cómplices fuera. Es curioso, gente que antes no se trataba, unidos ahora por el vicio. La prohibición crea compañías nuevas. Los de fuera, miran a los de dentro calentitos, pero ellos están dispuestos a pagar el precio. Vaya rasca. Y yo que no fumo...Iba a coger mi primer catarro solidario. Menos mal que los días siguientes lució el sol y apetecía estar en las terrazas. Al aire libre todo sigue igual que antes...de momento. Eso, haciéndonos un poco los suecos. Porque el colegio de las monjas está cerquita (nadie quiere concretar mucho). Hay otros que fuman a escondidas, como antaño en el colegio. J. había aguantado bien toda la tarde, saliendo apenas un par de veces, pero en la cena, ya fue demasiado. Se fumó dos casi seguidos, ocultando el cigarro debajo de la mesa. Parecía que nadie se enteraba. Al tercero le dijo el camarero: oye, que ya llevas tres...No se le podía negar que había sido tolerante. Y es que ahora el humo canta mucho en el ambiente transparente de cualquier local. Por lo visto, me cuentan, el cura ha asegurado que va a permitir fumar dentro del templo (que no hace acepción de personas).
Ahora que no hay humos fuera, caemos en la cuenta de lo que fuman los cuñados. Por la noche, en casa, teníamos reunión familiar para esperar la llegada de sus Majestades. Fuman. Fuman tanto que creo que voy a tener que irme a algún bar para respirar aire limpio. Me van a hacer perder la costumbre de vivir en medio del humo y va a disminuir mi tolerancia, lo sé. Mi ropa, al día siguiente, sigue oliendo a tabaco, como siempre, y se que pese a la prohibición, voy a seguir siendo fumador pasivo, salvo que mande a la calle a mi cuñado. Pero estamos en enero. Todo se andará. Quizás el año que viene pondrán ya en los bares estufas en las terrazas y podremos volver a estar todos a gusto. Al menos recuperaremos la tradición de hacer vida en la calle y no dentro de locales cerrados. Y que cada uno fume o no, según le parezca.
Ya pasó la Navidad y cada uno se vuelve a su casa. El pueblo se queda vacío. Lo hemos pasado bien criticando al Gobierno y su manía de hacernos vivir más años, para luego tener que jubilarnos más tarde. Ya terminaron las fiestas y hoy toca descambiar los regalos.

Friday, December 24, 2010

CUENTO DE NAVIDAD



En su casa, la proximidad de la nochebuena ponía a todos de los nervios. Se trataba de hacer como si no importase. Como si fuera una noche cualquiera de invierno. Así conseguirían mantener a raya el dolor. No querían que pasase como tantas veces en que había acabado la noche en llanto o en borrachera, o ambas cosas. Se habían propuesto suprimir esa fecha del calendario y pasar rápidamente al día 26, como si se hubieran olvidado de celebrarlo. Aquél año todo terminó. Lo de antes. Esa primera noche fue horrible. Abrió un hueco en el pecho tan hondo que costaba respirar. Cayó ese día una cortina de luto sobre su vida.

¿Qué sentido tenía que la gente que no se acuerda de ti en todo el año te llamase ese día? Lo decía con resentimiento. No quería recibir llamadas, no quería ver el mensaje del Rey ni la actuación de Raphael en la tele. Desde luego, para nada se le hubiera ocurrido ir a la misa del Gallo. Se encerraba por la tarde en su cuarto, pero no leía. Se pasaba el tiempo mirando de reojo al reloj, esperando que dieran las nueve para poder cenar cualquier cosa y meterse en la cama, para buscar el sueño tapándose la cabeza con el cobertor.

Cada año, los días antes le empezaba a doler la pierna. O se despertaba por la noche. Este año, ha empezado a notar una especie de sensación rara en el pecho (él dice que son como “ardores” en el corazón). Quizás sea casualidad. Esa llamada le cuesta mucho hacerla. Sufre. Porque es lo último que les queda. Son incapaces de otra cosa. Se ha ido acumulando un silencio espeso durante estos años de separación. Y ya ese silencio no pueden romperlo sino en reproches. Esa llamada, cada año, inevitable, dolorosa, les hace daño a los dos. Y todo el día se convierte en una espera angustiada, viendo pasar los minutos, hasta que llega la hora acostumbrada en que él llamará y con palabras repensadas, palabras convencionales, vacías, felicitará las fiestas y, con las mismas palabras, breves, temblorosas, será correspondida su felicitación.

Todos siguen encasquillados ahí, mientras los niños cantan villancicos y piden el aguinaldo. Mientras el arbolito de Navidad brilla ya con las luces nuevas en la oficina. Mientras el portero amontona en su mesa las botellas que los vecinos le han ido regalando. Todos, en el fondo, están esperando algo que cambie esta situación, un milagro (como en el Cuento de Navidad de Dickens), porque por encima de ese encasquillamiento, de esa especie de trampa en que han caído, de ese malentendido entre ellos, dure lo que dure, y eso no quita lo otro, se siguen amando.

Hoy, por primera vez, no va a llamar. Se limitará a sentir ese deseo de verdad. Se va a liberar del espejismo de la noche de paz. Y va a proponerse cambiar la paz de mentira por la paz profunda consigo mismo. Él sabe cuál es su verdad. Ha ido decidiendo esto por el camino, sin darse cuenta de que su pierna ya no le duele.

Foto de Cris

Thursday, December 16, 2010

UN ABRAZO NAVIDEÑO



SONETO CON CERRAZÓN


En esta cerrazón sin recompensa
hay que buscar un poco de alegría
el gozo no es jamás una herejía
y disfrutarlo nunca es una ofensa

mirar de frente es la mejor defensa
y es saludable la melancolía
y meterse de lleno en la poesía
nos salva del temor y la vergüenza

con mis ensueños vago por las calles
reconociendo los alrededores
palmo a palmo y a veces palma a palma

no me conmueven tanto esos detalles
como el recuerdo de ciertos amores
guardados en las ánforas del alma


Mario Benedetti
Canciones del que no canta. 2007

Dedicatoria: Recibo un correo de Carmen, con este soneto a modo de felicitación navideña y me acuerdo de vosotros, mis amigos y amigas de ese espacio infinito. Y pienso que puede servirme para enviaros un abrazo lleno de cariño a todos los que lo leáis.

Monday, November 29, 2010

CALLAR JUNTOS



Es bello callar juntos,
pero más bello aun reír juntos...,
bajo el manto sedoso del cielo,
apoyados en el musgo de un haya,
reír entre amigos, con cordiales carcajadas
que dejen ver los blancos dientes.
Si obré bien, nos callaremos;
si obré mal... nos reiremos,
hasta que bajemos a la tumba.
Sí, amigos, ¿a qué debe ser así? ¡Amén y hasta la vista!
¡Nada de excusas ni perdones!
Ustedes, los alegres,
¡presten libremente corazones,
oídos y cobijo a este libro lleno de sinrazón!
¡Créanme amigos, mi sinrazón no es fruto de una maldición!
Lo que yo descubro y lo que busco
¿se halló alguna vez en un libro?
¡Honren en mí a la estirpe de los locos!
¡Aprendan de este libro loco
cómo la razón vuelve a entrar... "en razón"!
Sí, amigos, ¿a qué debe ser así? ¡Amén y hasta la vista!

"Entre amigos"
Nietzsche

Me vino a la cabeza ayer esta frase "es bello callar juntos" que leí hace años en un poema de Nietzsche, mientras miraba a la pantalla del ordenador, queriendo actualizar el blog y sin que se me ocurriera nada qué decir. Pensé que si no tenía nada que decir, podía callar junto a los otros. Busqué el poema en la red y me trajo la sorpresa de esa alegre propuesta del filósofo: es mejor reir. Es mejor la vida que las palabras. Sobre todo: mejor el silencio que el parloteo. Pienso en los que escribimos y nos leemos. A veces, nos quedamos en silencio, pero ahí estamos (como algunos amigos a los que no vemos durante un tiempo). Entonces, no es necesario hablar por hablar, puede uno permanecer en silencio mucho tiempo, porque también es bello sentirnos juntos cuando callamos.

Llevo tiempo haciendo la autocrítica de este blog, muchas veces introvertido y refugio de nostalgias. "Una ventana, acaso una puerta", fue y ha vuelto a ser su lema. En estos tiempos quizás haya que mirar afuera y salir a la calle, para ver lo que está pasando, para protestar y arrimar el hombro. No es bueno quedarse como un caracol, metido dentro de su concha. No es bueno mirarse permanentemente al espejo o acomodarse uno en su nicho hasta que escampe. Con lo que está cayendo...sería bello volver a recuperar la calle, la política, la actualidad, la batalla de cada día. El intimismo no puede convertirse en soliloquio autocomplaciente, no puede ser un parapeto para evitar el compromiso. Hablar no puede servir para diferir la acción. Para ocultar la confusión y el miedo. Es bello callar juntos, entonces. Pero es más bello enfrentarse juntos a lo que destruye la alegría.

Wednesday, November 24, 2010

LO MEJOR DE LA VIDA



Algo tan sencillo como tomar juntos un refresco.

Monday, November 15, 2010

Y EN PAMPLONA, PACO DE LUCÍA



El Sur vino conmigo. Ese sol y la buena temperatura. Y la sorpresa de Paco de Lucía, en concierto, en el Pabellón Anaitasuna. Allí que fuimos, para encontrarnos con el entusiasmo de los pamploneses, mayores y jóvenes, arrebatados por el ritmo, entusiasmados con este poeta de la guitarra. Antonio Serrano tocando la armónica en un estilo de jazz fusionado bien con el flamenco. Esa caja de ritmo. Y los cantaores y Farruco al baile. Aquí, en Pamplona, el Norte se entregaba al Sur y yo embelesado en ese fluir de dos mundos comunicándose, comulgando con música y arte. Y al día siguiente, el día norteño, montañés, lluvioso, neblinoso, subiendo a Almandoz para comer en Beola, con Ana que -rubia- tanto me recuerda a Caterine Deneuve. El encuentro en el Baztán (tras la ascensión del puerto de Velate, los árboles animados como gigantes de mi infancia). Aqui ya es allí y allí aqui. Un milagro ha abolido las distancias. El milagro de Paco de Lucía y lo universal. Porque -leo ese mismo día en el diario que me presenta el azar en la cafetería del hotel- el universo es psicofísico: uno sueña con un pájaro y por la mañana el pájaro entra por la ventana. No hay separación. Y también leo (todas las noticias hoy -día de mi vuelta- son mensajes cifrados) que la realidad es algo que nos inventamos y por tanto algo que podemos cambiar. Porque la realidad es en un 99 por ciento vacío, un relato que nos contamos, un cuento, del que somos autores y protagonistas, mediante el cual ponemos un orden al caos. Y hoy ha cambiado mi cuento. Ahora me estoy contando una historia amable, cariñosa, una historia indulgente con ese pasado que odié, ese pasado en que no era capaz de decir lo que deseaba decir, en que hacía lo contrario de lo que quería, en que todos eran hostiles, los mismos que hoy me atienden con cariño: en este nuevo cuento que me cuento todo empieza a ser distinto, desde el color de tu pelo, hasta esa cercanía de ahora que antes se mezclaba de azoramiento y timidez. El Sur ha vuelto conmigo a conquistar este Norte ya no tan frío, acogedor ahora, limpio, nuevo, mío. Y no hay nada que explicar: el fenómeno mismo es la teoría (dijo Goethe, como recuerda Siruela en la entrevista de la Vanguardia). Y lo demás, las interpretaciones, más o menos acertadas, no interesa. El fenómeno -inexplicable- es que Paco de Lucía toco ese día y que al día siguiente, el Sevilla jugaba en Zaragoza y fui, sin haberlo sabido, un sevillano más en la Plaza del Pilar, entre la algarabía de la victoria. El fenómeno son estos sentimientos del Sur en mi tierra: lo demás son teorías. El fenómeno es este cante de alegrías gaditano, disfrutado junto con mis paisanos.

Thursday, November 11, 2010

TERRITORIO MODIANO



La prueba de que soy tonto es que nunca me pregunté dónde estaba el pozo. Ni siquiera se me ocurrió que hubiera un pozo, aunque mi calle se llamase "Pozoblanco". Pozoblanco, doce primero, teléfono nueve cuatro ocho, dos tres, siete cero, ocho cuatro. Era el número que escribía en todos mis libros de texto, por si se perdieran.
Ahora, leyendo a Patrick Modiano, creo que uno siempre vuelve al pasado, porque de alguna forma quiere saber quién es. Y en el pasado piensa que puede encontrar una clave, algo que dé una explicación a las cosas. A su desasosiego.
Ahora, cuando he vuelto, ahí esta el pozo (que no estaba). La calle ha dejado de tener un nombre mágico. Prolongación de la calle Comedias. Allí quedé con Cristina, en el bar Noé (cuando los dos éramos sólo un sueño del otro). Mi calle. Desde el balcón veía las escalerillas de la Plaza del Castillo, donde el ciego vendía lotería. Azapatería Amorena. Lanas Phildar. Panadería Taberna. Charcutería Itarte. El pasadizo de la Jacoba. Y la calle Zapatería. Allí mis amigos de Casa Arilla, instrumentos musicales. Allí, Tejidos Martín. Allí, pastillas de café y leche "Las dos cafeteras".
La ciudad nos expulsa. La ciudad es un ser vivo que cambia y nunca podemos volver a ella. "Nostalgia". Sí, porque etimológicamente es "el dolor del regreso", el dolor de no poder regresar. El deseo de regresar que nunca se podrá cumplir. Porque no hay marcha atrás. "¿Qué tal se siente uno instalado en la melancolía?". Como siempre, todo lo que le decía Bram Stocker era realmente importante. Su pregunta era "la pregunta". Gracias por sentirte tan cerca, quienquiera que seas. Este es uno de los milagros de esta página (para mí). La cercanía de ese alma.
Y leyendo a Patrick Modiano, y escuchando el otro día a Ignacio F. Garmendia en el taller enésimo al que me apunto, hablando sobre su libro "La calle de las Tiendas Oscuras", me he sentido muy metido en el mundo de este escritor francés. Porque busca algo, desde el desasosiego permanente, busca algo en la tensión de no quererlo encontrar. Algo que sucedió en una ciudad -para mí fue Pamplona, para él París- donde se desarrolló su infancia. Cosas que no entendía cuando era niño. Gente entrando y saliendo en la casa. Risas, a veces discusiones o llanto. Un niño no entiende. Su padre era tratante de antigüedades, su madre actriz. Frecuentaban la casa personajes extraños. Gente oscura. Era un tiempo oscuro, en el que las cosas no se explicaban, en que él era apartado de las conversaciones de los mayores. No era posible captar las claves, lo que de verdad había sucedido. Y luego, toda la vida, el protagonista de las novelas de Patrick Modiano lucha entre ese querer saber, y temer si no será mejor ignorar. O si, a la postre, dará quizás igual lo que pasó, lo que de verdad sucedió. Porque el pasado solemos inventarlo, recrearlo, transfigurarlo.
"Anagnólisis". Otra palabra griega que expresa ese mismo deseo de investigar, para descubrir en el pasado la trascendencia que tuvieron determinados hechos, cuyo valor para nuestra vida en su momento no supimos reconocer.
No podré volver a la ciudad que fue mi raíz. Ni siquiera la ciudad. Porque mi raíz eran las tiendas de mi calle, de mi barrio: Leoz, el estanco, Peletería Rome, Librería Gómez...esos lugares que ya van faltando, que ya veo cerrados y en traspaso, como la última vez, casa Arilla. Con cada uno de esos cierres, de esos derribos, la ciudad te expulsa, te priva de algo muy tuyo, muy personal, algo de tu vida. Y -como Modiano- ya sólo cabe escribir esos nombres de calles, esas listas de establecimientos, de comercios que fueron y ya no son. Lugares donde nuestra madre compraba los pasteles o el helado dos gustos de Camy, donde leímos nuestros primeros tebeos, donde ponían ese croisant o esa tostada de nata, donde vendían esos churros...lugares que en vano intentamos encontrar cada vez que volvemos a la ciudad, porque ya no existen, porque ya forman parte del pasado, como las sombras que nosotros fuimos, mientras transcurrimos por la vida de la ciudad. Esa ciudad que siguió su vida sin nosotros y que ya no nos reconoce como suyos.
Voy allí mañana pero no vuelvo a mi Pamplona. No se vuelve. Espero encontrarme estos días con personas que dejarán de ser fantasmas de mi memoria (es el aniversario de mi promoción). Personas que serán diferentes de como fueron cuando les conocí, como yo soy distinto. Peinando canas. Irreconocibles, salvo esa inocencia que queda en lo profundo de cada cual y que quizás asome en un abrazo que intente agarrar lo que no puede aprehenderse. Desconocidos que compartiremos lo que un día vivimos juntos y que hoy solo es memoria que va perdiéndose. Con la suave sonrisa que dan los años.
Definitivamente no soy Modiano. Modiano consigue siempre evitar el patetismo.

Monday, November 01, 2010

VÉRTIGO



"- Me entra...me entra vértigo cada vez que me topo con la entrada de la calle Germain-Pilon...Me entran...me entran ganas de bajar por ella...no puedo evitarlo...
- ¿Y por qué no lo hace?
- Porque...esa calle de Germain-Pilon...Había antes...Había un sitio...
Se interrumpió.
- Bah...-me dijo con sonrisa evasiva-. Es una estupidez mía...Montmartre ha cambiado tanto...Sería algo demasiado largo de explicar...Usted no conoció el Montmartre de antes...
¿Y él qué sabía? "

Patrick Modiano. "Calle de las Tiendas Oscuras"

A veces se sentía como al borde de un abismo. Había leído que el futuro no es importante, que lo único que importa es el pasado. El pasado es lo que tejemos y destejemos. Porque el pasado contínuamente se está borrando, como si estuviera hecho de arena. Y ya no recordamos quiénes éramos, ni qué aspecto tenía esa persona que cruzó por nuestra vida una vez, cómo sonaba su voz, a qué olía en aquella escalera. El abismo de la desaparición.

(Foto de Emi Medeiros)

Sunday, October 31, 2010

UN DOMINGO SIN LUNES



Ha pasado algo. Era un domingo diferente. Un domingo sin lunes. Un domingo que, por una vez, parecía no escaparse entre las manos, parecía humano y amable. Pero ha llegado luego este lunes raro, convertido en un siniestro domingo duplicado...y mi encuentro nocturno de ayer con el hombre invisible por las calles sevillanas, esa mezcla de risa y miedo...se ha convertido en la premonición de una realidad impensable que ha hecho volver el recuerdo olvidado de ese otro hombre invisible de mi infancia.

Wednesday, October 27, 2010

UNA ANTIGUA FOTOGRAFÍA



Las fotografías amarillean. Pierden el color. Pierden nitidez. Luego se pierden o se olvidan. Pero el tiempo retenido ahí, en ese papel ¿dónde fue? Diana era ese ser único que es en esa fotografía juvenil. Fresca. Congelada. Muerta.

Thursday, October 21, 2010

SALANDER



Alguien que no cree en el amor. Un vida demasiado dura. Alguien que sabe protegerse. Que tiene a su disposición toda la fuerza necesaria para utilizarla cuando se siente en peligro. Dueña de su fuerza, pero enajenada de su ternura. Nunca baja la guardia. Y sin embargo…

No había leído la novela, alguien me la quitó de las manos en casa cuando apenas la habìa empezado. Seguro que es mucho mejor el libro. Pero la película me ha enganchado. Sobre todo, por una vez, hace mucho tiempo, el amor no es aquí prosaico deseo físico. No es tan fácil en la realidad. Al revés. No te lo explicas normalmente qué pasó. Surge. Aparece. Es algo contradictorio. Mezcla de sentimientos que se confunden. Amistad. Admiración. Instinto protector. Soledad. Camaradería. Y Salander es capaz de obedecer esas instrucciones confusas de su alma machacada. Aún sin entender que le atrae de ese tipo. Porqué ella, lesbiana según creía, se ve atraída por ese hombre. Sin dar ni pedir explicaciones. Sin preámbulos de romanticismo.

Mikael Blomkvist tiene, a su vez, algo envidiable: se le presesnta un parón en su vida. Durante seis meses será completamente libre. Podrá dedicarse a pensar las cosas. A parar el reloj, hacer deporte. Podrá dedicar su tiempo a algo que le absorbe.

Y ¿qué es lo que despierta el interés de Lisbeth Salander en este hombre? Le cautiva –creo yo- su honestidad. También quizás el hecho de haber caído, como ella misma, en una trampa. Su vulnerabilidad. Luego, cuando decide acostarse con él, Mikael es capaz de preguntarle si está segura de que quiere hacerlo, es capaz de pensar en ella incluso en ese momento. Nunca la agobia: simplemente le dice lo que siente: me gustaría dormir a tu lado. Quizás es el primer hombre en su vida que ha pedido disculpas por algo (no recuerda por qué). Quizás por primera vez en su vida alguien siente que le ha podido hacer daño. Y le dice que no quiere hacerle daño.

Sunday, October 17, 2010

EL GIGANTE INDEFENSO



El escritor desaparece. La literatura no existe. No se interpone en la lectura. Nada es más importante que Emil. En Emil no hay nada que entender. No hay nada complicado. Se resiste a hacer las cosas, las hace un poco a la fuerza. Luego, le gusta. Se aficiona a lo que hace. Se aficiona a las rutinas. A las personas. Va encajando lo que la necesidad le impone. Los hechos van primero, pero él se acomoda. Y -como sin querer- lo hace siempre bien. Gana, vuelve a ganar. Se entrena. Nadie le obliga. No tiene entrenador. Él hace de entrenador consigo mismo -tampoco ha tenido un padre o una figura de autoridad en su vida- y se impone sus propios retos, inventa sus propias técnicas. Se excede -claro- se machaca. No se reserva fuerzas para el día de mañana. El sufrimiento, el dolor, es su escuela: cuando consiga vencerlo, podrá vencer a todos los que sucumben ante el dolor. Echenoz no se interpone en el relato de esa vida anodina, insustancial. Porque cualquiera puede ser un héroe como Emil. Basta hacer frente a lo que te toca, e intentar hacerlo bien. Tú no eliges. Las circunstancias te imponen una partitura que tienes que tocar. Y ahí es donde eliges cómo tocarla. Emil no sabe correr, corre mal, sin estilo, gesticulante, braceando, es angustioso verle correr en esa forma inconexa, deslabazada, agónica. Pero siempre gana. De forma incluso aburrida va ganando, sin contrapartidas, sin énfasis, modestamente, sin que cambie su vida de funcionario, de militar del ejército checo.



Luego, un día, empieza a declinar, empieza a perder. Lo hace con la misma naturalidad con que vencía, sin dar importancia a algo que es natural. Empieza la cuesta abajo, con treinta y seis años ya es viejo para los cinco mil, también va siéndolo para los diez mil. Acaba echando las potas en sus terceros Juegos Olímpicos. En Melbourne. Y sabe salirse de escena, con la misma indiferencia que entró. Es lo que toca. Sale con una victoria crepuscular, precisamente en España, en San Sebastián. Y se vuelve al anonimato. En su país, su aureola de héroe nacional le valdrá la depuración política cuando los rusos restablezcan el orden socialista. Sin ganas, como siempre, le habían arrancado palabras de apoyo a Dubcek. Y es degradado, vejado con destinos de carretillero, de barrendero. En todos ellos muestra la misma eficacia, la misma profesionalidad. Es su trabajo, como cuando corría. Es lo que ahora toca. Y se adapta a ello. Sin problemas firma la declaración en que asume sus errores, sus desviaciones de la ortodoxia. Qué más le da. Desde que los alemanes invadieron hacía cuarenta años su tierra siempre ha sabido sobrevivir, entre deportaciones, juicios políticos, delación y ahorcamientos. Él solo ha sido uno más, como todos, que quiso trabajar honradamente y sobrevivir. Un hombre que, por esos azares de la vida, fue mundialmente conocido y reconocido, pero que nunca dejó de ser un mandado, un tipo sumiso, un tipo que nunca quiso dar una nota más alta que otra. Y este Jean Echenoz, al escribir su historia, lo hace de una forma igualmente plana, entre la admiración y la perplejidad, ante este hombre común y a la vez gigantesco.

Friday, October 15, 2010

FALSETE



Cinco sentidos tenemos. ¿Cuál es el sentido de la memoria? Creo que el olfato tiene una gran capacidad de reminiscencia. Un olor de la infancia inmediatamente te transporta a la infancia. Pero también la música está asociada a un momento de nuestra vida. Esta canción, cantada a duo por alguién que va a morir (alguien con su peluca infame, su lujo infame e inútil) y una joven estrella emergente (recientemente triunfante en Sevilla), es una prueba de la historicidad de la música. Yo acunaba a mi hija pequeña con esta canción. Era el último corte del disco y mi hija solía caer (solía dormirse) con esta canción (cuarenta minutos de balanceo en brazos). Y yo -ya ella dormida- disfrutaba con esta canción, la última del disco. Disfrutaba sobre todo con esa libertad de Bono frente a Frank, libertad para ser Bono junto a Frank y no intentar parecerse a Frank, no tener miedo de hacer gallitos y sonar sucio, imperfecto, al lado del ídolo. Yo, con mi hija en brazos, a punto de dormirse, resistiéndose a dormir lo que se notaba en esos ojos que volvían a abrirse, esos ojos medio cerrados (porque quería vivir), esperando su sueño, esperaba también los gorjeos de Bono que me parecían maravillosos y que marcaban el momento en que ya mi hija se había dormido y podía llevarla a su cuna y yo era ya libre para poder prolongar un rato la velada y escuchar mi música. Esos gorjeos eran para mí lo mejor del disco, aunque a algunos el falsete les asqueara. Yo reconocia la maravillosa voz de Frank. Pero admiraba la personalidad de Bono, la imperfección de Bono, esa forma de arrastrar la voz, como alguien que vive sin ganas. Bono, que era capaz de ensuciar una canción clásica de Frank Sinatra. Y eso me hacía sentir capaz de ensuciar cualquier otra cosa perfecta, capaz de vivir arrastrando mi falta de ganas de vivir, como Bono cuando cantaba. Era lícito considerar maravilloso el falsete en este mundo. Uno puede dar un gallo de vez en cuando y mejorar las cosas. Frankie reconoció esa imperfección que él no practicaba. El falsete de Bono es lo mejor del dueto con Frank.

Saturday, October 09, 2010

JABIER MUGURUZA: LA ESENCIA VASCA



Lo he descubierto ahora. Primero me gustó su música. Este señor de edad madura ya,no guapo, presentándose sin artificio, tal cual. Me transmite transparencia, naturalidad ante uno mismo y los demás. Es lo que hay, sin trucos. Y su música, es una poesía de lo pausado. Lo que no tiene prisa en concluir y se demora plácidamente en la belleza. Luego, yo que pude saber vasco y no lo sé (aunque he comprado mi diccionario para poder traducir mis apellidos), siento una ternura tímida y callada -para mi una esencia de lo vasco- en esta letra. El hombre que nunca dice te quiero. Porque lo que se dice no tiene la fuerza de lo que se guarda oculto. Ese hombre que trabaja en altos hornos, duro, frío, pero que es un agricultor de corazón y asa pimientos rojos con su soldador. Maravillosa metáfora. Ese hombre cuya palabra asusta, ese hombre que es un hombre de gestos. Y durante años va pensando en construir un regalo para cuando su hija se vaya de la casa, poco a poco, sin que nadie se entere. Va construyendo en secreto algo que regalará un día a su hija, y que llevará todo el amor del mundo, sin tener que decir te quiero.

Saturday, October 02, 2010

PEREGRINO EN PAMPLONA



Con la mochila al hombro, entré peregrino a la ciudad donde nací. Pamplona. Desde Roncesvalles, pasando por delante de la Clínica San Francisco Javier, donde me parieron. Con la mochila al hombro y los bastones, tras atravesar los Hayedos de Zubiri, los robledales y los chopos. Comimos en La Servicial vinícola -donde tomaba yo mis vinos en los recreos del Instituto- y hubo en la sobremesa canciones de siempre, acompañadas con la guitarra y el acordeón, entre amigos nuevos y viejos. Cantamos a dos voces con el dueño de la tasca, entre copas de pacharán. Buena juerga... La noche nos dió en la Plaza del Castillo, resistiendo al sueño. En Puente la Reina había mercado de pimientos y ajos, maravillosas verduras, y luego, para comer unas pochas exquisitas. Fue al siguiente día quizás, cargado con la mochila, por tierras de Estella, cuando me enteré de la muerte de Labordeta. De inmediato me acorde de Marta y su libro, en cuya presentación alguien leyó las palabras que él no pudo decir, y que había escrito en el Hospital. Labordeta era amigo de mis amigos de Zaragoza, aunque no lo llegué a conocer. Pero estos días yo he vivido un poco como el Labordeta que conocimos todos por la tele, andando por los campos, en plena naturaleza, entrando en los pueblos, visitando las Iglesias, preguntando a las gentes, metidos en el puro presente del andar y de los dolores del andar, libres, como fuera del tiempo, alegres, compartiendo sudores y vinos y canciones. Una forma de vivir posible, la posibilidad de esa vida -pensé- que quizás Labordeta acertó a elegir. Una forma de vivir verdadera. Con una identidad, una voz. La suya. Entre los demás. Cantando su canción, con esa voz rajada, algo hosco de entrada, pero noble, cargando con pocas cosas, sólo lo justo, en la mochila. No entro en ideas ni en política. Pero el Camino me dice que la vida es esto, andar con los demás, "echar un pie para delante y luego otro", andar aunque duela. Ese dolor que -como me decía un amigo- es circular, va cambiando a cada rato (te duele el gemelo, luego la planta del pie, o los muslos, la ampolla del dedo pequeño...) y que te hace estar muy metido en tu cuerpo, muy consciente de que tú eres ese cuerpo que te lleva por los caminos de la vida, ese cuerpo al que das agua, alimentas y cuidas para que no te falle. Peregrino, con pocas cosas en la mochila, andando por los caminos, entre amigos nuevos y viejos, disfrutando de los frutos del camino (higos, almendras, uvas, moras, castañas...), del vino, de las canciones, del sol y de los cielos nublados.

Friday, September 17, 2010

CAMINO



Es la hora de la siesta. Dentro de unas pocas horas comenzamos el Camino de Santiago. Parto de cero. O menos cero. Quiero decir que estoy en ese nivel de angustia inherente a mi edad y mi condición. Al miedo que siento cada mañana, como tantos, caminando entre mendigos por las calles, gente que te aborda para pedirte dinero para un bocadillo, o gente que ya se resignó a no pedir y duemen en los jardines o deambulan descalzos, cubiertos de suciedad, ya apenas hombres, o entre sus bultos de basura, pesadamente acarreada de aquí para allá como sus únicas pertenecias. Ante el miedo que me producen estas gentes, esta sociedad que genera esta cantidad de dolor ¿qué buscar en el Camino Santo de los siglos pasados? Cuando la fe y la esperanza. Pero hoy...Ya no puedo coger el Evangelio entre las manos. Cojo, en mi vacío, el primer libro que pillo. Porque creo que debería pensar en algo durante estos días de andar y más andar. Debería ser un tiempo de penitencia, de replanteo de vida. Un tiempo hacia el noble silencio. Un tiempo convencido de saltar ya de todos los andamiajes conceptuales que nos tienen por encima de la realidad miserable que nos rodea. Y en tal caso, sin artificios, cojo el primer libro. Es el libro de la estantería, el que sobresale en la segunda columna (todo me da igual últimamente, amigos), y resulta ser de un premio Nobel. Para sentirme más cercano a él busco en Google la foto de su tumba, sus miserables restos después del engreimiento de hombre culto, de pensador. Y busco al azar frases subrayadas (cuando lo leí), frases que no recuerdo, que no significan nada para mí. Pongo el dedo en la página que sale, pidiendo a mi númen que me oriente: a dónde ir ahora. El geniecillo maligno que me tiene entretenido todos estos años con juegos y más juegos, hace que mi dedo se pare en estas frases:
- Siendo ya muy viejo, cambio de lenguaje y empezó de nuevo.
- Verdades a las que uno no se ha atrevido. Han quedado detenidas en una especie de antecámara del infierno.
- ¡A quién debemos resultar aceptables!
- Se paga mucho por la falsa pintura de la felicidad.
- Empieza de una vez a plantear las preguntas a las que nunca llegarás a responder. Lo has evitado durante demasiado tiempo.


Estas son las propuestas para este Camino. El azar me plantea este temario. Parece que hay que cambiar de lenguaje (de ideas) para afrontar el futuro. Que hay que responder cuestiones planteadas, pero evitadas, que hay algo falso en mi vida, que hay un miedo a ser rechazado, un miedo a enfrentarme, hay un lenguaje por encima que condena y limita, un lenguaje viejo...Vaya textos.

Y yo, asustado ante la dimensión del reto, pregunto de nuevo. Cierro el libro y abro por donde mi maestro me lleve...
...
...
"Un libro de anotaciones. El texto viene más tarde" Primero tú, tus notas, tus comentarios. Tú haces el texto. Tú únicamente, tienes el derecho a escribirlo, la responsabilidad de escribirlo.

Caminar. Quizás el camino quiera hablarme, si me pongo a escuchar. Estoy vacío y esa es la condición de toda creatividad. Vaciarse para llenarse. Desde la tumba torturada de Canetti, que escribió esas frases que hoy me hablan, emprendo el Camino.

Wednesday, September 01, 2010

LE MANOIR DU VAUMADEUC



Pero allí está el Manoir du Vaumadeuc. Allí debe hacer ya frío. Allí está el bosque rodeando la mansión. La frescura de esos árboles que tanto dinero cuesta mantener. Esa hilera de árboles, por donde salíamos a pasear cada mañana, por Plevén, el pueblecito cercano, saludando a los vecinos madrugadores. Ese fresquito de la mañana, abierta entre la profusión de flores que adornan y engalanan los pueblos de la Bretaña, con sus maceteros en las calles, flores y más flores, belleza de colores para la mañana. Allí estará su propietario. Un ingeniero que dejó la civilización, para civilizarse en el campo, en la belleza de esta casa, este lugar visitado por fantasmas encantadores, en el que ahora nos sirve el desayuno, como lo serviría un aristócrata a sus invitados, enrollándose con los españoles en nuestro idioma, que domina y ama, dándonos buenos consejos viajeros, usando con nosotros de esa cultura de los franceses, que es exquisita educación y a la vez desenfadado sentido del humor, finura de connaiseur. Un lugar mágico (a pesar de que no apareció el fantasma). El lago cercano, el jardín francés, con sus rosales y sus setos perfilados, su lugar para el cafe y el descanso. Un lugar para descansar y luego recordar, aquí, cuando el calor persiste y no quiere irse del todo. Aquí cuando todos vuelven a lo cotidiano. Bretaña, Normandía. Amor a la naturaleza. Bellas casas, bellos pueblos, magníficas ostras en sus puertos, lujuriosas almejas en caldo de cebolla. Allí estará y lo recuerdo ahora, el caserón del Manoir. Allí quedará nuestra despedida en el libro de visitas: nos ha quedado Rochefort. Tenemos que volver.

Tuesday, August 31, 2010

11 DE JULIO DE 2O11: TODO ES POSIBLE



Esto fue lo mejor en muchos años. Algo que parecía que nunca llegaría. Lo imposible realidad. Unanimidad de banderas y emociones. Sufrimiento, talento, equipo, humildad. Y un poquito de suerte. Y para coronar todo eso, el beso de un hombre a una mujer bella, pero sobre todo compañera, un beso lleno de ternura y cariño. El beso de un nuevo paradigma. Allí todo el mundo que compartimos ese momento, saltando y abrazándonos, hubieramos querido besar así, ser besados así. Valió la pena tanta frustración, tanto complejo de incapacidad, para llegar a este momento: todo es posible, todo está al alcance de la mano, todo llegará un día. Seremos bendecidos los que sufrimos, los que lloramos podremos reir, los que tuvimos vergüenza podremos sacar pecho. Somos los pupas, pero eso no es definitivo. Somos bajitos, pero podemos ganar a los alemanes. Somos brutos, pero podemos besar así.

PS. Puse 2011 y era 2010. Pero está bien y lo dejo. Cuando todo ha sido posible y se ha hecho realidad (Nadal, Formula I, Tour de Francia, Mundial de Baloncesto), es que todo es posible en el futuro. Todo será posible siempre (incluso el amor). España -y yo y tú- podemos conseguir lo que ahora no nos atrevemos a soñar (eso que tú estás pensando: pleno empleo, una sociedad más justa, menos asustada). Si mantenemos el fuego de la fe en nosotros mismos. Si -contra viento y marea- seguimos creyendo que somos los mejores.

Tuesday, August 24, 2010

BODHISATTVAS



Bodhisattvas, venid en nuestra ayuda.
Bodhisattvas, descended del nirvana y volved aquí.
Este mundo necesita vuestra luz.
Bodhisattvas, renunciad a la gloria eterna
y regresad junto a mí.

Sunday, August 22, 2010

ELECTRA ES SARA



Esta mañana, mientras desayunaba, en la mesa de al lado estaba Electra.
La muchacha que ayer me estremeció, zarandeada por todos, la niña inocente de la que tiraban unos y otros, estaba junto a mí, sonriendo al lado de Ferrán Madico, el director de la obra.

Por un momento me había desorientado al bajar a la cafetería la presencia en una mesa de Pantoja, el odioso Pantoja, sentado frente a un ordenador portatil. Pero hoy es domingo y la función fue anoche. Esto es Mérida y estamos en el Hotel Mérida Palace. La chica del top marrón, espalda desnuda y sandalias planas, morena y menuda, gafas de miope y sonrisa franca es Sara Casasnovas y el cruel Pantoja, no es otro que Antonio Valero, el actor, desayunando, mientras leen las reseñas de prensa.

La sorpresa fue anoche. La obra se titula Electra, pero fue escrita por Benito Perez Galdós y estrenada en 1901. Quizás sea dificil justificar esta pieza en un Festival de Teatro Clásico, e incluso pueda haberse provocado una confusión entre el público asiduo. Pero superada la sorpresa, creo que es un acierto recuperar al Galdós dramaturgo, un Galdós desconocido, en esta versión de Francisco Nieva (otro clásico en vida). No es Teatro clásico, pero el drama que se representa es de todos los tiempos: los mayores quieren conducir la vida de los jóvenes; los que ya hicieron su vida, quieren dirigir la vida de los que vienen detrás. El miedo a la libertad conduce a hacer violencia a la libertad de los demás.

Sara está impresionante. Sara es Electra. Inocente, llena de vida entre muertos, llena de verdad entre mentirosos. Disputada por quienes se creen dueños y señores de su destino, con derecho a escribir por ella su vida, su aparición, intentando mantener el equilibrio sobre unos patines, desequilibrada por la violencia de la sociedad que la rodea, es uno de los aciertos de este montaje.

La obra fue considerada en su tiempo anticlerical, pero también Jesús se alzó contra el fariseismo y la simonía, pecados a los que no ha escapado su Iglesia, muchas veces demasiado cerca de los poderosos de este mundo.

Cuando el santurrón Pantoja intenta confundir los sentimientos de Electra, sus palabras hacen daño de verdad, como si se tratase de bofetadas. La violencia que trata de hacerle con sus ideas de salvación se expresa en el cuerpo de Electra, sacudido y como yerto, a merced del adulto, y al acabar, cae como si hubiera sido machacada por una brutal paliza.



Varias coreografías a lo largo de la representación tratan de suplir la ausencia de acción dramática, en una obra quizás excesivamente lenta y literaria para nuestros gustos de hoy. Una de las coreografías escenifica la ceremonia de una misa, componiendo los personajes un cortejo de ciegos (los ojos vendados), que caminan de rodillas en pos de su guía. Es una imagen poderosa que rescata la imaginería del maestro Zuloaga.

Un pero. No acierto a comprender el uso que se hace de la bandera, que lo mismo sirve como mantel, que es esgrimida como una especie de arma con la que Max pretendiera acabar con Pantoja. Es un simbolismo confuso y por lo mismo desacertado.

Electra, al final, escapa en medio del público. Electra ya es para todos Sara Casasnovas. Un recital interpretativo, una actriz impresionante que transmite y traspasa y consigue el milagro de dar vida a un personaje escrito hace más de cien años, salvando un texto que quizás hoy resulte anacrónico.

Thursday, August 19, 2010

ROUEN, CIUDAD DE IMPRESIONISTAS

En Rouén, se exponen pinturas de los impresionistas que vinieron a esta ciudad buscando nuevos motivos para su pintura: Monet, Pissaro y Gauguin vivieron en Rouén. Monet y Pissarro en un céntrico hotel. Gauguin, con su mujer y sus cinco hijos, recien abandonado su trabajo para dedicarse al oficio de pintor, en una barriada exterior.
Me levanto por la mañana y, desde el hotel, se ve la fachada de la catedral de Rouén, que sirvió a Monet para explorar las luces a distintas horas del día, la tarde y la noche. Me gusta esa luz del atardecer (esa luz dorada, que apenas refulge unos minutos, antes de apagarse), y también esa luz plena y cegadora del mediodía.



Admiro también los cuadros de Pissarro. Pissarro transmite la realidad que ve. Una ciudad de la época industrial, con sus chimeneas, sus humos, su tráfago. La ciudad se presenta ante él como algo a representar. Y pinta los mismos puentes una y otra vez. Es una ciudad fría, desagradablemente burguesa.



Gauguin llega después. Él vive en Rouén, pero no se nota. Él no necesita Rouén para pintar. Pinta lo que está ahí, cualquier cosa, sin necesidad de salir de su casa. El patio de al lado. Porque lo que le interesa es pintar. No representar nada. No traducir algo a un código de formas y colores. Su trabajo es interior. Lucha con los colores y las formas que encuentra dentro de sí mismo. Sus cuadros son de cualquier lugar, inmune a las bellezas convenionales de Rouén. No son de lugar alguno, porque él inicia una forma de pintar nueva: pinta su corazón.



Estos días, por los caminos de Normandía, el paisaje saltaba a mi coche como un cuadro impresionista, con la luz y los colores de aquellos pintores, amarillos de trigales, cielos azules entre las nubes, verde de árboles y praderas. Los impresionistas nos han enseñado a ver esa luz, esos colores, a gozar de esas maravillas cotidianas de las nubes y la luz del atardecer. Pero me quedo con Gauguin, con el introspectivo buscador de formas y colores. Gauguin, demasiado torpe para hacer vida social, menos hábil que sus profesores, viviendo en el suburbio, en el anonimato artístico y comercial. Gauguin pintando cosas absurdas, cosas corrientes, sin ninguna belleza (trozos de patios, árboles aislados), incapaz de condescender al gusto de los ciudadanos de Rouén, ajeno a las bellezas de su ciudad, las bellezas cantadas por los otros impresionistas. Él ya no es un pintor. Es un explorador de su alma.

Tuesday, August 17, 2010

SIN PALABRAS



Rinko Kikuchi. Un imagen. Oriente. Oración, éxtasis, misticismo, dolor. Deseo. Una expresión que intriga, una imagen sin significado, dispuesta a recibir de nosotros -en su vaciedad- lo que nosotros pongamos al mirarla. La realidad a la que damos forma y sentido.

Thursday, August 12, 2010

ORACIÓN



A veces te escondes tanto
que no sabemos nada, no entendemos nada
y miramos al Cielo sin respuestas.
No podemos ver tu rostro.
No encontramos salida
en el absurdo laberinto
en que nos sitúa cada muerte.
¿Dónde estás, si nos amas, dónde estás?
¿Por qué la muerte de los niños?
¿Dónde está tu ternura, Padre?
¿Por qué nos das y luego nos quitas lo que más queremos?
En nuestra oscuridad estás tú,
como una luz que alumbra una esperanza.
Espero, en el silencio y la paz,
la nueva vida que nos prometiste.
Espero la vida eterna
-no sabemos cómo-
porque no muere el amor que nos tuvimos.

Tuesday, July 27, 2010

USTED ABUSO



Hoy estaba triste y busqué canciones tristes en You Tube, canciones de Maria Creuza, como esta, "Vose Abusou", porque se abusa del amor de uno, sacan partido de uno cuando ama y uno siempre parece quedar atrapado en la culpa por el amado, sometido a ese abuso del amor que es el reproche. En esas tristezas estoy cuando, para cambiarme el humor, encuentro esta versión nueva de la misma canción triste y esta bella mujer brasileña bailando, con ese ritmo... y casi me pongo a bailar también. Y pienso entonces que lo que hay que hacer es mandar a esa persona que te abusa, que te hace sentir mal, a cualquiera que trate de tirar partido de tí (como cantaba Vinicius) "A tonga da mironga do kaburete".