Sunday, June 20, 2010

TODOS LOS JARAMAGOS DEL MUNDO



Se lo he escrito hoy a mi amigo Fackel:

"Hay un escritor que se oculta en su cuarto, en el texto (y define al escritor como alguien al que le gusta estar solo). Ese escritor es un narcisista, goza de sus propios hallazgos lingüisticos, es tremendamente infantil y limitado para la vida. Lo que escribe es bello pero su vida no ("es al otro al que le pasan las cosas...yo me dejo vivir pero el otro va ganando terreno"). Ese escritor se convierte en una imagen de sí mismo.
No Saramago. Saramago ha sido, por encima de escritor, hombre comprometido con su tiempo y su clase. Pobre entre los pobres, sin importar su Nobel, que no le hizo salirse de su lugar, el que él había elegido por un sentido de justicia. Crítico con la sociedad del bienestar, la fea diatriba que le ha dedicado -de cuerpo presente, aún caliente- el periódico del Vaticano, me parece que le da todavía un mayor prestigio.
Añadiré que no es mi escritor preferido.
También demasiado triste y portugués para mí.
Pero me gusta eso que leí de que a su familia les llamaban los "Jaramagos", por lo pobres, como los hierbajos que crecen en las cunetas. Y aunque no fuera cierto, sí que él estuvo al lado de los Jaramagos del mundo, con rabia y furor, denunciando todo lo que anestesia frente a esa realidad.
Y también lo admiro por esa mujer morena, bella y culta, compañero presumo de una nueva vida juntos, solos, en una isla preciosa. Una vida creada para la creación, con gran parte de la vida a las espaldas, para iniciar una nueva pero coherente, de amor realizado en pareja. Me gusta mucho pensar que se puede seguir siendo joven y apasionado por más años que deje atrás el calendario. Ejemplo, en ambas cosas, fidelidad y capacidad de renovarse, Saramago, escribiendo hasta el final con ambición, con coherencia, por la revolución, merece este epitafio tuyo y nuestro. Un abrazo".

Saturday, June 19, 2010

EL INCREIBLE JOHN FOPPE



He conocido a este John Foppe ayer, leyendo en Internet -como cada mañana- "La Contra" (la entrevista de contraportada de La Vanguardia). En estos tiempos me ayuda mucho comenzar el día leyendo cosas que abren mi foco de atención a otras realidades de la vida (no sólo hay política y crisis económica, guerras o desastres naturales). Es una medida de higiene interior.
Este John Foppe es un norteamericano de 39 años que nació sin brazos. Fue totalmente dependiente de los demás y se aprovechó de esa dependencia, hasta que un día sus padres le dijeron que solo iría a las colonias del colegio si demostraba que era capaz de hacerse cargo de sí mismo. Fracasó en su primer intento de ponerse los calzoncillos, pero eso le hizo reaccionar. Pidió unos calzoncillos especiales con gomas, y acabó utilizando sus pies como si de manos se tratasen , para escribir, dibujar, cocinar...incluso conducir su coche o llamar por teléfono.
Leo lo que dice John: "Si das por inamovibles tus límites, eres tan discapacitado como yo cuando creía imposible ponerme los calzoncillos por mí mismo. Fracasar consiste en no intentar demoler barreras".
Y luego dice: "Elige ser. Elige quien serás: ten una visión y conviértete en tu propia visión...La realidad es lo que tú creas con tu percepción de las cosas. ¡Crea una realidad nueva, pues! Porque tú puedes elegir tu manera de ver el mundo. O sea ¡puedes elegir el mundo! Pero sólo tú, nadie por tí ¿Por qué eliges mutilarte?"
Es verdad. ¿Por qué elegimos sentirnos insignificantes, impotentes? ¿Por qué nos centramos en aquello que nos limita, nuestra enfermedad, nuestro drama infantil, nuestra ruptura sentimental? ¿Por qué no atendemos más a aquello que dentro de nosotros y en nuestro entorno alimenta la vida, alienta la esperanza, nutre la alegría, proporciona fe en nosotros mismos y en los demás, en el futuro del mundo?
John tiene un lema: "Ser antes de hacer, hacer antes de tener". Y lo explica: "La gente suele decirse '¡no tengo dinero!' o '¡no tengo tiempo!', y de eso deduce '¡no puedo hacer nada!'. Y de eso concluye '¡no soy nada!'. ¡Qué error!: es justo al revés. Convéncete de esto: ¡sí 'eres'! Y con ese motor interno, el resto va viniendo. Todos somos discapacitados...anímicos: "no puedo", "es imposible", "no hay nada que hacer", te dices. Y convencido de que tienes razón, te acomodas en esa idea.
Veo esta foto de John, con ese pie mano con el que piensa y se rasca la cabeza, y en él su anillo de boda. Su esposa, Christine "tenía un novio culturista, guapísimo...pero muy quejica, que odiaba mojarse el pelo...Cuando Christine vió como yo me tiraba de cabeza al mar...".

Monday, June 14, 2010

CONSUELO



- ¿Por qué lloras?
- Necesitaba las lágrimas.

Saturday, June 12, 2010

UN DESCONOCIDO



Esta mañana, camino del trabajo, un hombre estaba tumbado en medio de la calle, las cabeza entre las manos, de costado, parecía que durmiera. Estaba al otro lado del paso de peatones. Ahí en medio. La gente se apartaba a los lados para no pisarle. El vendedor de lotería de la esquina miraba a uno y otro lado, nervioso. Nadie sabía qué hacer. Si llamar a la policía o qué. Quizás se encontraba mal, enfermo, o había muerto. Eran las nueve y media. Entré en el banco a hacer una gestión y se lo dije a Ana: ahí en la puerta hay un señor tirado en el suelo ¿no habría que llamar a alguien? ¿Tirado? Sí. Y siguió preparando mis papeles. Luego, cuando terminé, cuando salí ya no estaba allí. Estaba más adelante, en la misma postura. Quizás alguien le dijo algo. Quizás esté loco o solo quiera protestar por la inhumanidad de este mundo, pensé. Y al pasar a su lado me vino la palabra "dignidad". Este es uno como yo. Un hermano mío al que me duele mirar. Y se me viene a la cabeza lo que leí sobre esa noche en que alguien se topo, hace mucho tiempo, en un callejón, con otro hombre tirado encima de su propio vómito. Un hombre como este de aquí. Y tuvo asco de él, de esa miseria. Ese hombre indigno, esa piltrafa humana era (había sido) Edgar Alan Poe.
No sabemos ante quien estamos, ante qué biografía. Pero sé que la vida de cualquier hombre es preciosa e irrepetible. Ese hombre tirado ahí es único y Dios lo conoce por su nombre y está ahí, con él, mientras paso por delante.

Wednesday, June 09, 2010

LA EMBRIAGUEZ DE NOÉ



La Biblia nos cuenta que cuando cesó el diluvio, cuando el mundo viejo y pecador quedó extinguido y muertos todos sus habitantes, se abrieron los cielos y la barca encalló en tierra, en lo alto de un monte. Y cuenta que Noé descubrió la vid y su fruto y que se emborrachó. En el mundo nuevo, tras el diluvio, los hombres descubren la embriaguez, el dulce olvido en el alcohol. Quizás Noé bebía para olvidar a un Dios que aniquila lo que creó. Un Dios justiciero que luego se arrepiente de su ira repentina, cuando ya la cosa no tiene remedio. De un Dios así hay que olvidarse, y Noé intenta olvidarlo en la bebida. Los hijos de Noé descubrieron a su padre ebrio y desnudo y taparon su desnudez. No entendían, se avergonzaban de su sonrisa de payaso feliz. Pero ¿es o no es para pillarla descubrir tras el encierro de cuarenta días un mundo anegado por las aguas? ¿es o no para cocerse ser el que sobrevive a una hecatombe como esa, por puro capricho divino?

Amigo vino. Amiga embriaguez que nos haces por un momento inmortales.
El día después del diluvio el mundo amaneció convertido en un cementerio inmenso de pecadores.
El día después del diluvio Dios -impresionado de su propia venganza- prometió no destruir de nuevo su creación. Maduró la divinidad o se espantó de sí misma.
El día después del diluvio el hombre descubrió la botella. Descubrió un Paraíso artificial, un Paraíso etílico, sin la amenaza de un Dios justiciero.
Durante mucho tiempo, hasta que bajaron las aguas, sólo intuyeron la multitud de los cadáveres. Había que beber mucho para soportar el hecho de sobrevivir a tantos. Cuando las aguas dejaron ver la magnitud de la matanza, la hecatombe fue insoportable para los supervivientes.
Noé se emborrachó porque en determinado momento se acordó de sus amigos ahogados, pudo escuchar sus gritos de angustia y se sintió traidor por seguir viviendo. Entonces se reconoció tan pecador como ellos, hecho de la misma pasta y quiso la misma suerte de ellos, quiso un mundo con ellos, un mundo en el que él se enfrentaría al Dios que le proponía salvarse y le diría que renunciaba a la salvación con tal de compartir la suerte de sus amigos...en lugar de salvar a tanto bicho raro y absurdo, tanta grulla y tanto pavo, tanto faisán y tanto rinoceronte...en lugar de aceptar esa tarea absurda de salvador de bestias, debió haberse negado al juego y salvar -en todo caso- a sus amigos, o irse con ellos al fondo de las aguas dejando perecer a todas esas fieras.

Le hizo el juego a Dios: el juego de los buenos, que siempre se salvan ellos solos. No. "O todos o ninguno. O reconoces nuestra débil condición, nuestra condición de transgresores de cualquier norma, de locos, ególatras lujuriosos. O nos reconoces tales como nos creaste, o acabas con todos, no dejes a ninguno. O nos salvas a todos o nos condenarás sin justicia, pues somos como nos hiciste. Danos nuestra pobre vida miserable y heróica. Nuestra vida imperfecta, efímera. Nuestro destino de muerte. Y de esa pobre vida mortal seremos capaces de sacar gestas, amores y trascendencia".

Noé se embriagó para olvidar su vergüenza de superviviente.

Monday, June 07, 2010

AL LADO



¿Por qué, estando tan cerca, permanecemos separados, cada uno aislado en su incomunicación?
¿Sabemos que nos amamos, a pesar de nuestros miedos? ¿Sabemos reconocernos en esa distancia que el otro interpone?

Pero ahí, sentados en nuestro sitio, la cabeza baja, las manos juntas, la mirada esquiva, permanecemos quietos, sintiendo la necesidad de aproximarnos, la imposibilidad de aproximarnos, de abrazarnos. Serios, sintiendo nuestra necesidad de reir. Desconfiados, a pesar de la necesidad imperiosa de confiar, de abrirnos al otro. Soñando esa intimidad temida y deseada.

Ahí tú, aquí yo. Distancia de kilómetros, aunque estemos al lado. Y sin embargo, aquí seguimos, dóciles al tiempo que diluye este muro que nos separa. Manteniendo esa distancia que nos une.

Saturday, June 05, 2010

EL ÚLTIMO BERGMAN



- Ahora tengo todas las respuestas a mis preguntas. ¿Qué ha sido mi vida? Una mierda, completamente.
- Y tu matrimonio ¿lo incluyes en eso?
- Por supuesto.
- Me hace daño que lo digas.
- A mí no.
- Bueno, a mi tampoco.
- Te diré lo que me dijo un viejo sacerdote una vez: en la pareja hay dos cosas fundamentales; una gran amistad y mucho erotismo. Nosotros éramos muy buenos amigos ¿no es verdad?
- Sí, muy buenos amigos.


"Saraband". La última película de Bergman.

A veces, uno tiene la tentación de hacer un resumen de lo que fue su vida. Un resumen en negativo -probablemente- porque uno siempre pudo haber hecho las cosas mejor. Pudo trabajar para pagar en parte sus estudios. Pudo ser mejor hijo, mejor hermano, pudo ser mejor amigo, mejor amante (comprender más, acariciar más, agradecer más, confiar más), pudo ser mejor padre (pudo escuchar más a sus hijos, jugar más con ellos, llevarlos al médico o enseñarles a tocar la guitarra). Pudo ser mejor en su profesión, esforzarse más, ir más despacio...pudo ser mejor...sólo que no hay una medida. Uno sólo es quien es. Y ésa es su talla. Y uno no tiene derecho a rechazarse a sí mismo. La vida de uno nunca es una mierda. La vida de uno es lo que es y así está bien. Lo que "debería ser" es algo ilusorio, tan inexistente y estéril como la perfección.
Y cuando se encuentran este hombre y esta mujer, que fueron auténticos y se mintieron, fueron desgraciados y felices, compartieron sufrimientos y dichas, las alegrías y heridas de los hijos comunes...cuando se encuentran, al cabo de los años de separación, se limitan a cogerse de la mano y mirar juntos la belleza del paisaje, en paz, sin necesidad de hablar de cosas dolorosas. Se reconocen, se besan (quizás se aceptan, al fin).

Monday, May 31, 2010

NO LO SABRÁS



He pasado delante tuya, pero nunca podrías reconocerme.
Yo sí sé quien eres,
aunque hace treinta y seis años cabales que no nos veamos.
Descubrí tu foto en una revista de Antiguos Alumnos
y me limité a seguir tu rastro en Internet.
He pasado delante tuya
y luego me he colocado cerca, en la fila de atrás,
para gozar del placer de estar así, a tu lado, sin que lo sepas.
Eras muy joven y sé que fui importante para tí entonces.
Eras mi juguete. Reíamos y yo aguantaba tus bromas infantiles.
Te quería y estuve dispuesto a quedarme un tiempo.
Ahora estoy disfrutando aquí, viéndote tan mayor ya, junto con esos
hombres importantes, encorbatados.
No voy a decirte nada. Sólo estaré a tu lado.
Nos separa un abismo y habitamos mundos distantes.
No hay nada que decirte. Sólo estarme un rato aquí.
Hoy, sin embargo, no eras tú a quien pensaba encontrar.
No pensaba encontrar gentes de mi vida pasada.
Sigo hablando con mis amigos: les hablo de tí ahora.
De dos personas que se quisieron y ahora están tan cerca
sin verse.
De cómo éramos en esos años.
Y les digo ese sentimiento placentero de no irrumpir en tu vida
ni permitir que irrumpan entre nosotros palabras huecas
que estropearían esta jugada del azar
(ya otras veces he roto la magia haciéndome visible).
Les cuento que por dentro estoy acariciándote
y despidiéndote, como a un fantasma que se aparece en la noche.
Y en este momento te levantas y salis jutos por delante nuestra,
y la terraza del Iruña se ha ido quedando vacía.
Yo me pido otra ginebra.
Y pasa de repente una brisa que refresca la noche calurosa y apacible
de Pamplona.

Sunday, May 30, 2010

EL JUDÍO



A sus progenitores les parece horrible.
Les asusta físicamente.
Les hubiera gustado más que fuera un enano.
Él se encoge para acercarse a ellos.
Pero su madre se ha puesto en jarras,
y su padre sigue ausente.
Su existencia entera se les antoja un fracaso.
Acata el decreto de su inferioridad innata,
sabe que es un ser anormal
pero hace tiempo que decidió hacerse cargo de sí mismo.
Ha vagado por las calles estrechas del viejo barrio
escondiéndose de la gente,
mientras ellos ríen con sus mujeres, bebiendo en las aceras.
A escondidas, ha entrado en un garito
y para quitarse la pena se ha comido una bandeja de fritos variados
(croqueta de jamón, pincho de huevo, otro de pimientos, gamba rebozada
y calamar) con un bollo de pan entero;
se ha bebido una cerveza sin alcohol únicamente:
a pesar de todo, no quiere engordar.
Y teme entregarse esta noche
a la consoladora bebida.
Hizo un par de llamadas sin respuesta y cena solo.
Allí al fondo, con la mirada perdida, en su sitio,
ha ido comiéndose todo con la ansiosa rapidez del onanista.
Ya se aconstumbró a ahogar las penas en comida.
Es como es. Así nació. Siempre le resultó difícil encontrar el amor.
Era demasiado extraño. Nunca dejo de temer a las muchachas.
Y se limitaba a abrirles la puerta para que pasaran.
O a cederles el asiento, mientras temblaba su corazón
si ellas reían.
A veces se asusta de sí mismo. De su voluntad de soñar
a pesar de ser tan feo, de su infatigable idealismo
romanticón y trasnochado. De su risible ingenuidad.
Insiste en el empeño de sobrevivir al infortunio.
Si, se han reído, y él mismo eligió reirse también con ellos.
Sus padres se apartan asustados cuando se inclina a besarles.
Son incapaces de tocarle.
Y, cuando cae la noche, él se asoma a la ventana para mirar a esos enamorados que pasan.

Foto de Diane Arbus

Tuesday, May 25, 2010

OCULTO EN EL DESVÁN



En la habitación del fondo hace su vida.
Fué deportado y vive escondido y asustado.
Insignificante para todos, está construyendo en secreto todo un universo en su guarida: un mundo ordenado y lógico, donde todo al fin encuentre encaje.
Ejerce el oficio de pulidor de lentes.
Un trabajo preciso, minucioso, paciente. Tiene tiempo.
Mientras humildemente insiste en esa tarea mecánica, su mente encadena los razonamientos, precisos, inapelables, y va levantando el edificio de su Ética.
Sólo esa vida conoce. Sólo el placer solitario y anónimo de la lógica.
Nadie entenderá su obra.
Sólo un alma de artista descubriría la belleza en sus silogismos.
Escribe para él o para Dios, o lo que es igual para nadie.
Escribe para salvarse de la nada que le rodea y le ignora. Que -por judío- le desprecia, le odia y le persigue.
Su sino es errar sin patria, ser extraño en cualquier tierra.
Sus manos pulen el cristal.
Pero su corazón es más frío, más opaco.
Murió hace tiempo y no lo sabe.
Su figura perdurará en los versos de un ciego
al que no podrán servirle las lentes.
Es Baruch Spinoza.

Monday, May 24, 2010

AZZURRO



A vosotros, que me comentásteis en la entrada anterior.

Y, entre los discos de mi casa, uno de Luis Aguilé -ese tipo de las corbatas que cantaba al amor- me la aprendí de memoria. Traía "La Chevecha" y un tema muy bonito de Adriano Celentano: Azzurro. Yo era un niño. Cuando tuve una guitarra aprendí a tocarla (siempre autodidacta y a fuerza de insistir). Luego, un día contigo, ante el piano, me dijiste que cantase algo. Sólo recordaba esto. Cantábamos entusiasmados este himno alegre. Los cuatro hicimos de ésta, nuestra canción. Hoy sería imposible que nos encontrásemos: todo ha cambiado tanto. Pero sigue siendo (y será cada vez que la escuche) nuestra canción.

Te quiero,
siempre te quiero
aunque tu estés
muy lejos de mí.
Mi vida
está vacía
y no tiene alegría
sin tí.
Y ahora
yo casi, casi tomo el tren
y corro
corro hacia tí.
Los trenes
de los deseos
van al contrario
de la realidad.

Y ahora, al revisar los videos que acompañan a éste, la amada Mina, y su Grande, Grande, Grande. Te odio y luego te amo y luego te odio y luego te odio y luego te amo. Otra canción maravillosa de aquellos días (sabia, sabia), que no me resisto a recordar.

Saturday, May 22, 2010

REGRESO



Uno es de la calle de su infancia. Yo vivía en la calle Pozoblanco doce, primero. La curiosidad era que la calle era Comedias hasta un determinado número y Pozoblanco después. En el balcón de mi casa veía el mundo. Tuve enfrente una pastelería, luego una tienda de lana (Phildar). Desde mi atalaya veía los dias seis de julio el trasiego de gentes hacia la plaza del Ayuntamiento para el chupinazo. También, muchas noches, las carreras de los grises detrás de los comunistas. Mi calle. Allí los sonidos de siempre, las voces del vendedor de cupones, la calle San Nicolás, que hace esquina, las escalerillas para la Plaza del Castillo y...los domingos Amóstegui, el restaurant (palabra mágica que evocaba a Paris y sus esplendores). Allí comíamos los tres, las pochas y las borrajas. Los tres, siempre juntos.
Este fin de semana estoy en Pamplona, unos amigos han reservado hostal. Vamos a localizar exteriores para el Camino de Santiago. Me dicen la dirección del sitio: calle Comedias, 14. Vaya sorpresa. Reservó mi amigo Luis, que no sabe nada de esto y va por primera vez a Pamplona. Se lo digo. No sabía que hubiera un hostal en mi calle. Hostal Arriazu. Estará junto al Amóstegui. Pamplona. Voy con mis amigos cordobeses, para enseñarles mi tierra. Mi calle. Mi casa. Mis lugares (Noé, Bearin, Burgalés, Señorío de Sarría), mis recuerdos (magras con tomate, cazuelicas de ajoarriero).
No lo esperaba. Y, quizás pueda presentarles a alguna amiga allí, si estuvieran. Me quema el deseo de estar de nuevo en mi tierra, de ver de nuevo a mis amigos.

Thursday, May 20, 2010

DUDAS



Hoy leo: "la religión es un refugio contra las dudas, prefiero la espiritualidad. Me entusiasman las dudas". Es verdad ¿Por qué hay que elegir siempre una cosa u otra? Me quedo con todo, si puede ser. O me quedo con la duda. Para no desfigurarme con ninguna máscara.

Tomé el dibujo hace tiempo del blog de Jamais-vú.

Tuesday, May 18, 2010

MAGIA



Deseo materializar una decisión que tomé. Materializarla en un gesto, en un ritual. Para trazar una raya en el devenir de las cosas. Un antes y un después de ese acto, dotado de la fuerza necesaria para asegurar lo que deseo. Como todo rito, su valor está asociado con su significado, el significado que yo pueda darle. Y si sirve, ha servido. Eso que quiero hacer, ese cambio que quiero dar a mi vida. Para recuperar esa actitud que me ayudó en el pasado, a ser yo, a ser feliz, a disfrutar cada momento de la vida, de los encuentros, de las personas, ese ánimo que me llenó de alma la vida. Un acto que hay que inventar, para materializar mi decisión. Quemar la página de un periódico de noticias económicas. O quizás -se me ocurre- plantar en una maceta esa hoja de mi agenda: "Eres perfecto así como eres" y regarla con una copa de Ribera de Duero. O beber de esa copa el vino en que maceré los deseo escritos. No sé. Habría que inventar algo -ahora que estamos secos de inventiva- algo físico, sensorial, algo que represente físicamente lo que mi corazón desea, algo que lo materialice y concrete, algo que pueda acunar entre mis brazos o algo que pueda llevar en el bolsillo, o meter bajo mi almohada. Y, luego, poéticamente, con todo el pontifical preciso, sellar con una ceremonia ese cambio que -ya, con solo desearlo, con sólo ser consciente de que lo deseo- ya se ha producido en mi vida. Convertir los viles metales en oro por arte de magia, en belleza sentida toda la belleza que pasa por delante.

Monday, May 17, 2010

SENTIR



Luz Casal de nuevo suspende sus conciertos. Esta luchadora continúa luchando con la enfermedad, con el cáncer de mamá, ese mal que resurge y siempre amenaza. Pero ella defiende la vida y vive. Da vida con sus canciones. Como ésta: sentir. En el video una madre y un hijo. La incomunicación. Pero, por encima, superándolo todo, el amor. El gesto de la madre, acariciando. El gesto del hijo, ayudándole a llevar el peso de la ancianidad.
Donde estés, Luz, siente mi abrazo y el apoyo de todos los que te seguimos y admiramos.

Sunday, May 16, 2010

GUILLAUME



Podía tenerlo todo, menos lo que él quería.
Tampoco sabía muy bien qué.
Murió con 37 años.
Con una pierna amputada, perdida en los excesos.
Se fue suicidando durante muchos años de forma sistemática.
Enfrentarse al padre ausente de su infancia fue su único motor para vivir.
Desentrañar la indecencia del gran hombre. Urgar en su herida de niño abandonado. Ofender cualquier atisbo de piedad mentirosa.
Su padre nunca supo de él. El hijo se esforzaba en ser detestable.



Soñaba con escribir un manual de "no saber vivir", para jóvenes de hoy.
Fue caprichoso y destructivo. En primer lugar, consigo mismo.
Siguió lócamente en pos de un destino funesto, con la lógica implacable de un enfermo.
La riqueza no pudo darle la felicidad.
Fue adorable, fue adorado. Pero no se sintió amado.



Nadie lo conoció. Quizás creía en los niños, en su inexpugnable inocencia, en la fortificada felicidad de la infancia.
Murió demasiado joven.



Quiso ser abominable, pero algo bello emergía de él, algo orgulloso y a la vez desvalido.

Wednesday, May 12, 2010

ELEGANCIA



"Una diferencia sutil que nada tiene que ver con el sexo, el nacimiento o la educación, que separa la verdadera elegancia de la del nuevo rico".

Tuesday, May 11, 2010

LA DIGNIDAD DE LOS POBRES



"- Si no encuentra nada, siempre puede venir a verme...Lo pondría en algún sitio.
- Eres muy amable, Chef, pero...
- Pero tendrá que inclinarse un poco. Porque tu marido es orgulloso ¿eh, Jo? Y a día de hoy hay que inclinarse. Hay que inclinarse y decir ¡gracias, jefe! Incluso el gran Marcel, que se deja la piel para encontrar nuevos mercados, ideas nuevas y da gracias al cielo cuando firma un nuevo contrato.
Se golpeaba la barriga mientras hablaba.
- Hay que decirle eso a Antoine. La dignidad es un lujo. Y él no puede darse ese lujo. Mírame, Jo, lo que me salva es que yo procedo de la pobreza. Así que no me molesta volver a ella. Hay un proverbio senegalés que dice: 'Cuando no sepas adónde vas, párate y mira de donde vienes'. Yo vengo de la miseria, así que..."

Katherine Pancol. "Los ojos amarillos de los cocodrilos"

Saturday, May 08, 2010

Thursday, May 06, 2010

LA MEJOR VERSIÓN DE NOSOTROS MISMOS



Me embelesaba ayer noche viendo antiguas fotos de la serie "Los Vengadores", de las dos temporadas en que el agente Steed tuvo como pareja a la seductora Emma Peel. Y me venía a la cabeza la idea de esos dos, en los años 1965-1966, tan complices sin nunca darse un beso. Y pensaba que fue su momento de gracia. Nunca estuvo más atractiva y atlética Diana Rigg. Nunca estuvo más elegante y encantador Patric Macknee. Siempre en su sitio, imperturbable ante los encantos de su bella compañera. Educado él y ella arrebatadora. Estaban en su punto y fueron, en esos años la mejor versión de sí mismos. Pienso que seguramente la mejor versión de nosotros mismos ya pasó, y somos ahora una mala imitación algo ajada, un remedo de aquél momento dulce. Esa frescura, esa magia, el sentido del humor, el derroche de imaginación, esa forma de vivir deportivamente, apenas con un paraguas y un bombín como armas de combate. Sin nada que perder y sin tomarse la vida demasiado en serio. Y pienso en ese que fuimos, apenas un sujeto encantador, con una mujer bella a nuestro lado, siendo de ella caballero galante y servidor enamorado. Disfrutar de la complicidad en lo que nunca debiéramos dejar que se complicase y brindar con burbujas de champán (descorchado al final de cada episodio) por una burbujeante relación, siempre en el límite enervante y exquisito que impone una educación británica.