Friday, February 25, 2011

LAS HERIDAS



Me atrae y a la vez me asusta la decadencia física. Cuando ella se debe a una acumulación del vivir, a la entrega a la vida, se proyecta hacia afuera algo que impone respeto, una especie de integridad. Una serena consciencia de sí mismo, sin pretensiones. De la vida que se realizó en uno, de la vida a la que uno permitió realizarse, esculpir a golpes ese cuerpo que queda y que muestra las heridas.

Wednesday, February 23, 2011

EL MISTERIO DE DRÁCULA



Hoy no hago más que pensar en Bram Stoker (alguién, inopinadamente, me lo ha recordado y -de repente- he recordado que lo leí y me pareció extrañamente cercano). Extrañamente, porque nunca he comprendido a Drácula. Entendámonos. No he entendido el tema de la sangre, como vitalidad. Pero ahí están los Testigos de Jehová y su énfasis en los pasajes bíblicos en los que la identidad se hace radicar en la sangre (de ahí lo nefando de inocularse sangre ajena).

La sangre. "Eres sangre de mi sangre". La residencia del alma parece ser ese líquido rojo y viscoso. Es la vida misma. "Se le iba la vida", es desde luego más bello que decir "tuvo una hemorragia". La sangre como algo sagrado, que se ofrece (sangre derramada que libra a muchos del mal), ritos de sangre, sacrificios cruentos (que sustituyó Jesús por ofrendas de amor: misericordia quiero y no sacrificios).

Amor al primer mordisco. Las dentelladas de Bram Stoker, tan certeras. Y quien nos muerde, nos hace suyos (quizás porque, primero, le hicimos nuestro). Aspiramos (oscuramente) a comer al otro, a hacer de él parte de nosotros (verdadera comida y verdadera bebida) algo que nos nutre y con lo que, de alguna forma, nos transformamos, lo incorporamos, lo hacemos nuestro para siempre, uniendo las sangres en una vieja alianza. Hay algo sexual ahí, sin duda, porque el sexo aspira a la confusión de dos identidades. Pero, por mucho que sigo dándole vueltas, más allá del terror, no encuentro explicación al misterioso magnetismo que a lo largo de los tiempos ejerce sobre algunos la leyenda de Drácula. No lo entiendo. Pero hay tantos que no entienden nada...y se sientan en las mesas de las Juntas Directivas y los Consejos de Administración...

Saturday, February 19, 2011

MARICONES, COMUNISTAS Y JUDÍOS



¿Se puede decir que García Lorca era maricón? No sé. Lo que sé es que convertir a García Lorca en "un jodido maricón de mierda", era la manera de poder odiarlo, poder matarlo verbalmente primero, para después pegarle un tiro en una cuneta y poder sentirse bien e incluso reírse del miedo que tenía cuando lo iban a fusilar. Matar al hombre alegre, al escritor enorme, al autor teatral, matar al poeta, matar al amigo, matar toda esa gracia andaluza, sus dibujos de Vírgenes, el sonido de su piano, matar todo eso junto hubiera sido imposible. Es la misma barbarie que condenó en el otro bando al desternillante Muñoz Seca o a tantos curas y monjitas inocentes.



¿Era Victor Jara un comunista? Puede ser. Pero lo cierto es que reducir a Víctor Jara a "un comunista de mierda", era la pura manera de coger el valor y juntar la rabia para, sin conocerlo, poder romperle las manos a culatazos, jugar con él a la ruletar rusa sólo por diversión y darle al final un tiro en la cabeza, para tirar su cadaver a la calle y dejarlo allí como un perro. Matar al cantor, al poeta, al padre y esposo, al idealista, al compañero, matar su juventud, su risa fuerte, matar su música, matar todo eso hubiera sido imposible. La misma barbarie que condenó al Gulag, en el otro lado, a tantos poetas y artistas, sólo por el peligro que para el orden significa la imaginación.



¿Eran judíos aquellos niños y aquellas mujeres y ancianos que llegaban apretujados con sus pocas pertenencias en un camión para ganado a Auswitz? Indudablemente, lo eran. Pero resumir su esencia en ser "cucarachas judías" era la única forma posible de considerarlos no humanos para poderlos llevar a las cámaras de gas. Matar a cada una de esas personas, con su biografía, su padre Dios en cada corazón, el amor de sus padres, sus noviazgos, los embarazos, las risas infantiles, los juegos, matar toda la riqueza de cada una de esas personas, una por una hubiera sido imposible. La misma barbarie que permitió al ejercito liberador bombardear Dresde hasta las cenizas y lanzar dos bombas atómicas, sólo por el deseo de liberar a millares de alemanes y japones del oprobio de su derrota ya asegurada.

También los etarras mataban puras etiquetas. Primero convertían a un policía en "txakurra" (perro) para poder odiarlo y así dejaba de ser padre, hermano, hijo, esposo. ¿Cómo será de peligroso reducir a alguien a una etiqueta, convertirlo en una palabra, en un insulto que se escupe? ¿Qué etiquetas estamos poniendo hoy? ¿que insultos nuevos estamos inventando? ¿de qué odios nos estamos revistiendo a base de palabras?

Thursday, February 17, 2011

CIUDAD LIMPIA, SIN PALOMAS



A mí me ha pasado. He disfrutado alimentando palomas. En el parque, o en el paseo. Las palomas se acercan, no temen, y comen de tu mano. Te sientes bien, dándoles de comer, te sientes bueno, o simplemente, te sientes vivo. Pero hoy las palomas están siendo cazadas. Hoy se ha decretado en no sé qué barrio de Sevilla el día de la gran matanza de palomas. Había precedido la típica campaña propagandística que preludia siempre el genocidio. Son sucias, ensucian los monumentos, las fachadas. Son alimañas que hay que exterminar. Y van haciéndonoslas menos simpáticas. Ya no las vemos sencillas como palomas. Pacíficas, como palomas. Las vemos sucias, enemigas de la limpieza, antieconómicas, molestas. Y para remate, esos que las alimentaban (era tan relajante verlas venirse cerquita a comer), desde hoy son infractores de una ordenanza municipal y, mucho ojo, pueden ser multados con quinientos euros si se les sorprende echando miguitas al suelo. Qué pena. Qué pena esas multas a los inocentes, a las almas cándidas, a los solitarios de los parques, a quienes no tienen a quien dar su amor y lanzan miguitas de amor a las palomas. Ya no podrán. Tendrán que joderse. Y ni siquiera les quedará a quién dar lo que les sobra cada día de su soledad, panes y más panes duros, solo buenos para rallar. Vida gris esta de las ciudades limpias, sin palomas. Limpias sin amores en las esquinas. Limpias sin cigarrillos en los bares. Limpias sin pobres en las esquinas. Los perros dejan sus mierdas en la ciudad polucionada que ya no tiene palomas ni quién las alimente. Creo que se ha perdido una oportunidad terapéutica en la ciudad al decretar la caza de estas aves, pobres aves blancas, que ya ni siquiera huían de nosotros y que comerán de nuestra mano el veneno que las mate.

Monday, February 14, 2011

GRANDES ESPERANZAS



Pinocho es joven y quiere vivir. Quiere entregarse a sus nuevos amigos. Disfrutar de sentirse libre. Ir por el mundo. Cabeza de viento. Ser feliz con esos nuevos amigos, olvidarse de que se va alejando de su camino, de que Gepetto quedó solo. Qué peso los padres. Qué peso sus sueños para nosotros. Y qué inevitable la equivocación, la traición, la huida. Uno se entrega, porque es la edad de entregarse, porque está uno empezando el viaje. Y de repente se da cuenta de que le robaron la cartera. De que está lejos de su casa. Ya no recuerda qué paso. No supo madurar sin sufrir. Eran demasiadas esperanzas puestas en él. Creía tener legítimo derecho a disfrutar de la vida, pasarla bien. Y en el camino, uno se olvida de sus padres, de sus deberes filiales. Y uno dilapida su herencia porque no quiere nada que le comprometa a devolver los réditos. Esa es la vida. Una tras otra, las generaciones defraudan las esperanzas de sus mayores, y a los padres se los va tragando la ballena de la soledad, del abandono, de la ingratitud. Pero los padres ¿qué más podemos dar a los hijos que aceptar por un tiempo, ser los grandes olvidados?

Tuesday, February 08, 2011

MÚSICA DE FONDO PARA SALVADOR DE BAHÍA



Con esta música de fondo, todo lo que leas será más grato. Balancéa, como las olas de Salvador de Bahía, ese lugar de mar verde y cielo azul que soñaba al escuchar esta música (aquél compañero de curso que vino de allí a estudiar con nosotros en el 70, cuando nos sabíamos de memoria la selección de Brasil) y que el otro día se hizo imagen real en "Españoles por el mundo", en la persona de una muchacha enamorada, que vive con su chico en una casa de cartulina en medio de la favela, de cara al mar, con las puertas abiertas a los niños, feliz de esa acumulación de humanidad, promiscua y alborozada en la pobreza del que lo tiene todo, la playa todo el día, el azul y el sol, el calor de la gente humilde y confiada. Allí, donde fue guiada por el amor y donde sonríe a cámara por haber encontrado su lugar, un lugar de paraíso. Y allí también otro español, catalán él, que se fue con su paga de jubilado a montar un hotel y a disfrutar de una vida nueva, que parte de cero y sigue a cero entre esas gentes nuevas, entre esos cuerpos bellos y mujeres bonitas, música que se mece, entre puestas de sol cálidas en la playa o pescando entre los pescadores. No hace falta más. Sólo el valor de dejarlo todo (este anclaje de falsos tesoros) para acogerse al tesoro del sol y de la alegría de vivir de esos hombres y mujeres sin nada, apenas con su música para mecer los cuerpos entre las olas.

Monday, February 07, 2011

GLORIA, QUE EN GLORIA ESTÉS



Gloria no tuvo empacho de persona importante. Por eso se pudo dedicar a escribir esa poesía para niños que, al final, ha hecho olvidar el resto de su poesía. Ahora parece "poco serio" leer a Gloria Fuertes, es poco "intelectual". Además no era demasiado guapa. Como yo mismo. Sin embargo, cuando leo sus poemas siento un pellizco de emoción casi siempre. Es una forma de sentir la suya inocente y lúdica, pero a la vez, profundamente solidaria, en su soledad, en su desamparo vital, en el desamor vivido con una media sonrisa indulgente. Estos días disfruto releyendo cosas suyas, y me golpea, entre otros, este poema:

ADVERTENCIA

Cuando estés recién muerto,
aún con la tibia tibia,
aún con las uñas cortas,
querrás hacer algo
-lo que podías hacer ahora-;

y ya habrán cerrado las tiendas y portales;
y ya será muy tarde para llegar a tiempo
a los que hoy te aman.

Lo que podías hacer ahora. Carpe diem del amor. Ahora es el tiempo del amor. De abrazar a los que te aman. De establecer esas prioridades, descargar la agenda, volver a comer a casa, aparcar las estadísticas, dejar de consultar los saldos bancarios, esperar tranquilamente a que vaya pasando la vida con quienes -hoy- tienes a tu lado.

Monday, January 31, 2011

EL MAESTRO DEL REY


"El discurso del rey" presenta a un profesor sin título, sin credenciales. Alguien capaz de enseñar a otros, de ayudarles a superar ciertos problemas. Alguien que tiene una habilidad especial.
¿Cuáles son sus reglas? Esto me interesa, porque yo también enseño a otros.
La primera, que las reglas las pone él. "Es mi país, son mis leyes". Se siente con derecho a tener su propia manera de hacer las cosas. Ser original e incluso exótico, porque cada persona "es" original y en ello reside el secreto.
La segunda. Es consciente de la esencial igualdad entre maestro y el alumno. Se siente igual a un rey. Y sólo entre iguales puede haber la confianza que requiere una ayuda. Es capaz de ayudarle, pero sólo si ambos se tratan por su nombre, incluso por el diminutivo familiar. Es una colaboración amistosa, cuyo éxito final se basa en la confianza mutua.
Tercera. Sólo hay progreso si se desea de verdad. Si se necesita vitalmente ese aprendizaje. Nada sirve si no hay una motivación previa. Y esto debe saberso el alumno: saber por qué (o mejor, para qué) necesita lo que ha venido a aprender.
Cuarta. No basta conocer determinadas ténicas, para enseñar algo. No bastan los conocimientos. Es necesario profundizar, conocer bien al otro, para poder ayudarle. Ir a la raíz. A la pregunta que espera respuesta en él. Esa pregunta personal que es la clave de su deseo de superación. Y hacerle consciente de esa pregunta es lo esencial para que él ponga todo lo demás.
Quinta. Para superar los límites, para avanzar, todo vale: hay que decir palabrotas, cantar, bailar, sacar de dentro todo lo que uno tiene. Aprovecharlo todo.
Este maestro verdadero, apuesta por su alumno, sabe que le puede ayudar, que basta que él se de cuenta de que es capaz de lo que no creía posible, proporcionarle un momento de gloria, para que pueda ganarse su propia estimación, ayudarle a cobrar conciencia de su dignidad.

El personaje es magnífico, un hombre verdaderamente libre, pues su dignidad no está condicionada por su estatus social o económico. Es consciente de su valía, más allá de títulos o cualificaciones. Sabe que es bueno en su trabajo. Es consciente de la riqueza de su vida, porque está satisfecho con ella, con su casa, con su familia. Y no necesita más. Eso le permite tratar de tú a tú a todo un rey. Por que él se reconoce a sí mismo como un rey.
Una gran película y un personaje inolvidable.

Monday, January 24, 2011

DOS HERMANOS



Dos que son uno, siempre estarán juntos. Una película sobre la soledad, la soledad del niño y del adulto, con un final maravillosamente irreal y super romántico (qué bien lo he pasado llorando con la música de ese sentimental, Clint Eastwod). Y muy bien que hace, porque por merecemos ser felices. Es una película rara -he leído (entre las críticas, en general duras)-, rara porque con imágenes de una gran luminosidad, cuenta historias muy tristes. Como la muerte, que a la vez asusta y, misteriosamente, atrae. Pero creo que tiene razón la protagonista Cécile de France (bellísima), en una entrevista: la película va más de los vivos, que del más allá. La muerte se ve desde el dolor de los que quedan. Lo demás está lleno de confusión y mentiras. Me quedo con ese niño, junto a la cama vacía de su hermano. Y me quedo con la posibilidad final de felicidad, tras el dolor, como en los mejores cuentos de hadas. Esos que secretamente nos gustan a Eastwod y a mí (y a todos los que leyeron un día el Cuento de Navidad de Dickens).

Tuesday, January 18, 2011

DIOS



"En la palabra agua no caben las aguas del lago Waitapu" (Rogelio Guedea)

Ya no voy a llamarle Dios.

(Para Natxo)

Monday, January 17, 2011

LA VERDAD EN TDT



Haciendo zapping, sintonizo CNN+ en el TDT. Por sorpresa, aparece una chavala con rulos y en pijama. Por un momento, me quedo perplejo ¿qué es esto?. Enseguida recuerdo. Las entrevistas de San José o los debates de Economía, con el catedrático de la Complutense, eran ya costumbres, algunos de mis momentos preferidos en la tele. Al menos te enterabas de algo interesante. Pero hoy en ese canal aparece una especie de hospital, un Pabellón de Reposo. Un montón de jóvenes encamados, sin fuerzas para nada, en estado terminal. Como aquellos tuberculosos que inmortalizó Cela. Son cuerpos sin alma, como en un Purgatorio. Es irreal. Es una televisión de ultratumba, llena de zombies. Seguro que son buena gente, gente muy emotiva, de lágrima fácil, lo mismo que de polvo fácil son. Son los chicos de Gran Hermano que han desbancado a los periodistas, las entrevistas, los debates. Su mera presencia proporciona veinticuatro horas de diversión a los seguidores del programa y un buen share, sin costo adicional, a la cadena. La "cultura" para la 2. Ahora lo que se impone es veinticuatro horas de nada. Esa es la oferta que, bien presentada, vende. No sé si a alguién le interesará ver a esta gente joven vegetando en sus lechos, como si estuvieran fatigadísimos de no hacer nada (bien pensado, eso cansa mucho). Una vida sin profundidad es super-agotadora. Algunas frases son enternecedoras: "Si llegamos a Reyes, ya sé lo que te voy a regalar", le dice ella. "No quiero dormir sola, porque estoy triste", resume la otra. Es el submundo. A lo mejor me engancho a esta nada, que permite pasar horas y horas con la mente en blanco, compartiendo la no vida de estos jóvenes decrépitos ¿Tendrán más audiencia que San José y sus entrevistas? Seguro.

Saturday, January 15, 2011

MUSAS


La chica esa de Tudela, Carmen Llera, que se casó con el Moravia octogenario. ¡Qué escándalo montó! Grandes escritores que llegan a una edad avanzada y se enamoran de una jovencita: lividinosos ¿o será al revés? ¿no es atractiva la sabiduría? ¿qué daría un efebo griego por compartir los últimos años de Sócrates? La maledicencia acompaña a estas futuras herederas: nadie o muy pocos simpatizan con las viudas de Borges, de Cela, de Alberti o de Saramago. Y sin embargo, ellos, como Moravia, rejuvenecieron como escritores (quizás también como hombres) junto a estas mujeres.
Hoy estaba leyendo que Moravia dijo que su maestro fue Dostoievsky. El ruso comprendió que todos somos a la vez culpables e inocentes, porque en la naturaleza del hombre está tanto el bien como el mal. Y recordaba que Borges vió en Raskolnikov la prueba de que "nadie es bueno": quien haya leído el libro no podrá sino protestar cuando se pretende reducir la complejidad del personaje al acto que un día cometió, para identificarlo con ese acto. Nadie es "un asesino". Como nadie es "un santo". Las personas ni somos buenas ni somos malas. Somos capaces, de igual forma, de todo el bien y de todo el mal. Es nuestra naturaleza ambigua. Y leía esto y pensaba que hay personas que desean demasiado "ser buenas" y éstas deberían prevenirse contra un exceso de bondad. Es tan unilateral como lo otro y quizás más peligroso. Como en todo guiso, hay que ir probando y rectificando (demasiado soso, demasiado salado). Y la bondad, como la sal, en exceso estropea el guiso. No. Humanidad. Naturaleza mixta. Ni ángeles ni demonios. Y ser escritor no es vivir del espíritu, ni olvidar la carne. Ni es un atentado contra la inteligencia, o contra la decencia, el chochear.


Y pienso en el amor que a estos hombres se les presentó tarde. Mira la foto de Alberto joven, cuando Carmen no había siquiera nacido. Pero llegó ese amor crepuscular. Llegó en mujeres bellas e inteligentes. Incluso ardientes, por lo que he leído de Llera. Llegó y consumó un trayecto vital, prolongando la luz o incluso iluminando la oscuridad. Echarse el mundo por montera. Siempre es tiempo de hacerlo. Y ellos lo hicieron. Más allá del deseo, de la contradicción, del absurdo, del miedo, ellos se enamoraron.

Tuesday, January 11, 2011

IMAGEN DE CORREDORES



Ayer por la tarde salimos a dar nuestro paseo. Costaba un poco acarrear los kilos de más acumulados estos días. Se resentían las clavijas. Enero empieza en cuesta. Según caminábamos, nos iban adelantando o se nos iban cruzando corredores. Jovenes, mayores, hombres, mujeres. Corrian cada uno a su estilo, unos muy tiesos, otros cabeceando, otros de forma cansina. Una chica muy elegante, con su coletita marcando el ritmo. Felpas, deportivas, sudaderas. Era una auténtica profusión de animosos personajes. Cuando me dí cuenta de que estaba pendiente de todos estos detalles dije: "¿No será que han leído el libro de Murakami?". Porque me parece que hay más corredores de lo normal y estas navidades he leído ese libro y a mí casi me entraron ganas de intentarlo. Es verdad. Puede ser bueno cuando estás llevando una vida insana -y eso nos pasa cuando estamos inmersos en una crisis como la que tenemos encima- puede ser bueno, como dice Murakami, estar sano. Conectarte con tu cuerpo y sentirlo bien, incluso que duele. Para que no se te vaya la cabeza por esos cerros de Úbeda. Puede ser un buen truco pensar en los tiempos, en el crono, en mejorar tu marca, para dejar de tener la cabeza puesta en la deuda soberana, en el despido o en el día que venga el cargo de la tarjeta (que echó humo -son cuatro días- en Navidad). Volver al cuerpo y a la salud, cuando el entorno es insano. Y sí. Qué sanos parecen todos estos que nos cruzamos, que nos adelantan, que vienen y que van por la Avenida. Qué sencillo es calzarse unas deportiva, colocarte tu chándall (no necesitas a nadie) y echarte a correr. Porque el mundo está para echarse a correr.

Friday, January 07, 2011

MENOS HUMOS


Empezó a regir la prohibición por la noche. A la mañana siguiente pensé que sería la última vez que mi ropa oliera así después de una noche de marcha. Sería el primero de muchos otros cambios. Por la mañana habíamos quedado con los amigos para la cervecita. Muchos fuman y se trata de estar juntos. En el bar habían colocado unas mesitas fuera. Aunque hacía frío, acabamos tomando el aperitivo allí. Otros entraban y salían. Todos se sentían cómplices fuera. Es curioso, gente que antes no se trataba, unidos ahora por el vicio. La prohibición crea compañías nuevas. Los de fuera, miran a los de dentro calentitos, pero ellos están dispuestos a pagar el precio. Vaya rasca. Y yo que no fumo...Iba a coger mi primer catarro solidario. Menos mal que los días siguientes lució el sol y apetecía estar en las terrazas. Al aire libre todo sigue igual que antes...de momento. Eso, haciéndonos un poco los suecos. Porque el colegio de las monjas está cerquita (nadie quiere concretar mucho). Hay otros que fuman a escondidas, como antaño en el colegio. J. había aguantado bien toda la tarde, saliendo apenas un par de veces, pero en la cena, ya fue demasiado. Se fumó dos casi seguidos, ocultando el cigarro debajo de la mesa. Parecía que nadie se enteraba. Al tercero le dijo el camarero: oye, que ya llevas tres...No se le podía negar que había sido tolerante. Y es que ahora el humo canta mucho en el ambiente transparente de cualquier local. Por lo visto, me cuentan, el cura ha asegurado que va a permitir fumar dentro del templo (que no hace acepción de personas).
Ahora que no hay humos fuera, caemos en la cuenta de lo que fuman los cuñados. Por la noche, en casa, teníamos reunión familiar para esperar la llegada de sus Majestades. Fuman. Fuman tanto que creo que voy a tener que irme a algún bar para respirar aire limpio. Me van a hacer perder la costumbre de vivir en medio del humo y va a disminuir mi tolerancia, lo sé. Mi ropa, al día siguiente, sigue oliendo a tabaco, como siempre, y se que pese a la prohibición, voy a seguir siendo fumador pasivo, salvo que mande a la calle a mi cuñado. Pero estamos en enero. Todo se andará. Quizás el año que viene pondrán ya en los bares estufas en las terrazas y podremos volver a estar todos a gusto. Al menos recuperaremos la tradición de hacer vida en la calle y no dentro de locales cerrados. Y que cada uno fume o no, según le parezca.
Ya pasó la Navidad y cada uno se vuelve a su casa. El pueblo se queda vacío. Lo hemos pasado bien criticando al Gobierno y su manía de hacernos vivir más años, para luego tener que jubilarnos más tarde. Ya terminaron las fiestas y hoy toca descambiar los regalos.

Friday, December 24, 2010

CUENTO DE NAVIDAD



En su casa, la proximidad de la nochebuena ponía a todos de los nervios. Se trataba de hacer como si no importase. Como si fuera una noche cualquiera de invierno. Así conseguirían mantener a raya el dolor. No querían que pasase como tantas veces en que había acabado la noche en llanto o en borrachera, o ambas cosas. Se habían propuesto suprimir esa fecha del calendario y pasar rápidamente al día 26, como si se hubieran olvidado de celebrarlo. Aquél año todo terminó. Lo de antes. Esa primera noche fue horrible. Abrió un hueco en el pecho tan hondo que costaba respirar. Cayó ese día una cortina de luto sobre su vida.

¿Qué sentido tenía que la gente que no se acuerda de ti en todo el año te llamase ese día? Lo decía con resentimiento. No quería recibir llamadas, no quería ver el mensaje del Rey ni la actuación de Raphael en la tele. Desde luego, para nada se le hubiera ocurrido ir a la misa del Gallo. Se encerraba por la tarde en su cuarto, pero no leía. Se pasaba el tiempo mirando de reojo al reloj, esperando que dieran las nueve para poder cenar cualquier cosa y meterse en la cama, para buscar el sueño tapándose la cabeza con el cobertor.

Cada año, los días antes le empezaba a doler la pierna. O se despertaba por la noche. Este año, ha empezado a notar una especie de sensación rara en el pecho (él dice que son como “ardores” en el corazón). Quizás sea casualidad. Esa llamada le cuesta mucho hacerla. Sufre. Porque es lo último que les queda. Son incapaces de otra cosa. Se ha ido acumulando un silencio espeso durante estos años de separación. Y ya ese silencio no pueden romperlo sino en reproches. Esa llamada, cada año, inevitable, dolorosa, les hace daño a los dos. Y todo el día se convierte en una espera angustiada, viendo pasar los minutos, hasta que llega la hora acostumbrada en que él llamará y con palabras repensadas, palabras convencionales, vacías, felicitará las fiestas y, con las mismas palabras, breves, temblorosas, será correspondida su felicitación.

Todos siguen encasquillados ahí, mientras los niños cantan villancicos y piden el aguinaldo. Mientras el arbolito de Navidad brilla ya con las luces nuevas en la oficina. Mientras el portero amontona en su mesa las botellas que los vecinos le han ido regalando. Todos, en el fondo, están esperando algo que cambie esta situación, un milagro (como en el Cuento de Navidad de Dickens), porque por encima de ese encasquillamiento, de esa especie de trampa en que han caído, de ese malentendido entre ellos, dure lo que dure, y eso no quita lo otro, se siguen amando.

Hoy, por primera vez, no va a llamar. Se limitará a sentir ese deseo de verdad. Se va a liberar del espejismo de la noche de paz. Y va a proponerse cambiar la paz de mentira por la paz profunda consigo mismo. Él sabe cuál es su verdad. Ha ido decidiendo esto por el camino, sin darse cuenta de que su pierna ya no le duele.

Foto de Cris

Thursday, December 16, 2010

UN ABRAZO NAVIDEÑO



SONETO CON CERRAZÓN


En esta cerrazón sin recompensa
hay que buscar un poco de alegría
el gozo no es jamás una herejía
y disfrutarlo nunca es una ofensa

mirar de frente es la mejor defensa
y es saludable la melancolía
y meterse de lleno en la poesía
nos salva del temor y la vergüenza

con mis ensueños vago por las calles
reconociendo los alrededores
palmo a palmo y a veces palma a palma

no me conmueven tanto esos detalles
como el recuerdo de ciertos amores
guardados en las ánforas del alma


Mario Benedetti
Canciones del que no canta. 2007

Dedicatoria: Recibo un correo de Carmen, con este soneto a modo de felicitación navideña y me acuerdo de vosotros, mis amigos y amigas de ese espacio infinito. Y pienso que puede servirme para enviaros un abrazo lleno de cariño a todos los que lo leáis.

Monday, November 29, 2010

CALLAR JUNTOS



Es bello callar juntos,
pero más bello aun reír juntos...,
bajo el manto sedoso del cielo,
apoyados en el musgo de un haya,
reír entre amigos, con cordiales carcajadas
que dejen ver los blancos dientes.
Si obré bien, nos callaremos;
si obré mal... nos reiremos,
hasta que bajemos a la tumba.
Sí, amigos, ¿a qué debe ser así? ¡Amén y hasta la vista!
¡Nada de excusas ni perdones!
Ustedes, los alegres,
¡presten libremente corazones,
oídos y cobijo a este libro lleno de sinrazón!
¡Créanme amigos, mi sinrazón no es fruto de una maldición!
Lo que yo descubro y lo que busco
¿se halló alguna vez en un libro?
¡Honren en mí a la estirpe de los locos!
¡Aprendan de este libro loco
cómo la razón vuelve a entrar... "en razón"!
Sí, amigos, ¿a qué debe ser así? ¡Amén y hasta la vista!

"Entre amigos"
Nietzsche

Me vino a la cabeza ayer esta frase "es bello callar juntos" que leí hace años en un poema de Nietzsche, mientras miraba a la pantalla del ordenador, queriendo actualizar el blog y sin que se me ocurriera nada qué decir. Pensé que si no tenía nada que decir, podía callar junto a los otros. Busqué el poema en la red y me trajo la sorpresa de esa alegre propuesta del filósofo: es mejor reir. Es mejor la vida que las palabras. Sobre todo: mejor el silencio que el parloteo. Pienso en los que escribimos y nos leemos. A veces, nos quedamos en silencio, pero ahí estamos (como algunos amigos a los que no vemos durante un tiempo). Entonces, no es necesario hablar por hablar, puede uno permanecer en silencio mucho tiempo, porque también es bello sentirnos juntos cuando callamos.

Llevo tiempo haciendo la autocrítica de este blog, muchas veces introvertido y refugio de nostalgias. "Una ventana, acaso una puerta", fue y ha vuelto a ser su lema. En estos tiempos quizás haya que mirar afuera y salir a la calle, para ver lo que está pasando, para protestar y arrimar el hombro. No es bueno quedarse como un caracol, metido dentro de su concha. No es bueno mirarse permanentemente al espejo o acomodarse uno en su nicho hasta que escampe. Con lo que está cayendo...sería bello volver a recuperar la calle, la política, la actualidad, la batalla de cada día. El intimismo no puede convertirse en soliloquio autocomplaciente, no puede ser un parapeto para evitar el compromiso. Hablar no puede servir para diferir la acción. Para ocultar la confusión y el miedo. Es bello callar juntos, entonces. Pero es más bello enfrentarse juntos a lo que destruye la alegría.

Wednesday, November 24, 2010

LO MEJOR DE LA VIDA



Algo tan sencillo como tomar juntos un refresco.

Monday, November 15, 2010

Y EN PAMPLONA, PACO DE LUCÍA



El Sur vino conmigo. Ese sol y la buena temperatura. Y la sorpresa de Paco de Lucía, en concierto, en el Pabellón Anaitasuna. Allí que fuimos, para encontrarnos con el entusiasmo de los pamploneses, mayores y jóvenes, arrebatados por el ritmo, entusiasmados con este poeta de la guitarra. Antonio Serrano tocando la armónica en un estilo de jazz fusionado bien con el flamenco. Esa caja de ritmo. Y los cantaores y Farruco al baile. Aquí, en Pamplona, el Norte se entregaba al Sur y yo embelesado en ese fluir de dos mundos comunicándose, comulgando con música y arte. Y al día siguiente, el día norteño, montañés, lluvioso, neblinoso, subiendo a Almandoz para comer en Beola, con Ana que -rubia- tanto me recuerda a Caterine Deneuve. El encuentro en el Baztán (tras la ascensión del puerto de Velate, los árboles animados como gigantes de mi infancia). Aqui ya es allí y allí aqui. Un milagro ha abolido las distancias. El milagro de Paco de Lucía y lo universal. Porque -leo ese mismo día en el diario que me presenta el azar en la cafetería del hotel- el universo es psicofísico: uno sueña con un pájaro y por la mañana el pájaro entra por la ventana. No hay separación. Y también leo (todas las noticias hoy -día de mi vuelta- son mensajes cifrados) que la realidad es algo que nos inventamos y por tanto algo que podemos cambiar. Porque la realidad es en un 99 por ciento vacío, un relato que nos contamos, un cuento, del que somos autores y protagonistas, mediante el cual ponemos un orden al caos. Y hoy ha cambiado mi cuento. Ahora me estoy contando una historia amable, cariñosa, una historia indulgente con ese pasado que odié, ese pasado en que no era capaz de decir lo que deseaba decir, en que hacía lo contrario de lo que quería, en que todos eran hostiles, los mismos que hoy me atienden con cariño: en este nuevo cuento que me cuento todo empieza a ser distinto, desde el color de tu pelo, hasta esa cercanía de ahora que antes se mezclaba de azoramiento y timidez. El Sur ha vuelto conmigo a conquistar este Norte ya no tan frío, acogedor ahora, limpio, nuevo, mío. Y no hay nada que explicar: el fenómeno mismo es la teoría (dijo Goethe, como recuerda Siruela en la entrevista de la Vanguardia). Y lo demás, las interpretaciones, más o menos acertadas, no interesa. El fenómeno -inexplicable- es que Paco de Lucía toco ese día y que al día siguiente, el Sevilla jugaba en Zaragoza y fui, sin haberlo sabido, un sevillano más en la Plaza del Pilar, entre la algarabía de la victoria. El fenómeno son estos sentimientos del Sur en mi tierra: lo demás son teorías. El fenómeno es este cante de alegrías gaditano, disfrutado junto con mis paisanos.

Thursday, November 11, 2010

TERRITORIO MODIANO



La prueba de que soy tonto es que nunca me pregunté dónde estaba el pozo. Ni siquiera se me ocurrió que hubiera un pozo, aunque mi calle se llamase "Pozoblanco". Pozoblanco, doce primero, teléfono nueve cuatro ocho, dos tres, siete cero, ocho cuatro. Era el número que escribía en todos mis libros de texto, por si se perdieran.
Ahora, leyendo a Patrick Modiano, creo que uno siempre vuelve al pasado, porque de alguna forma quiere saber quién es. Y en el pasado piensa que puede encontrar una clave, algo que dé una explicación a las cosas. A su desasosiego.
Ahora, cuando he vuelto, ahí esta el pozo (que no estaba). La calle ha dejado de tener un nombre mágico. Prolongación de la calle Comedias. Allí quedé con Cristina, en el bar Noé (cuando los dos éramos sólo un sueño del otro). Mi calle. Desde el balcón veía las escalerillas de la Plaza del Castillo, donde el ciego vendía lotería. Azapatería Amorena. Lanas Phildar. Panadería Taberna. Charcutería Itarte. El pasadizo de la Jacoba. Y la calle Zapatería. Allí mis amigos de Casa Arilla, instrumentos musicales. Allí, Tejidos Martín. Allí, pastillas de café y leche "Las dos cafeteras".
La ciudad nos expulsa. La ciudad es un ser vivo que cambia y nunca podemos volver a ella. "Nostalgia". Sí, porque etimológicamente es "el dolor del regreso", el dolor de no poder regresar. El deseo de regresar que nunca se podrá cumplir. Porque no hay marcha atrás. "¿Qué tal se siente uno instalado en la melancolía?". Como siempre, todo lo que le decía Bram Stocker era realmente importante. Su pregunta era "la pregunta". Gracias por sentirte tan cerca, quienquiera que seas. Este es uno de los milagros de esta página (para mí). La cercanía de ese alma.
Y leyendo a Patrick Modiano, y escuchando el otro día a Ignacio F. Garmendia en el taller enésimo al que me apunto, hablando sobre su libro "La calle de las Tiendas Oscuras", me he sentido muy metido en el mundo de este escritor francés. Porque busca algo, desde el desasosiego permanente, busca algo en la tensión de no quererlo encontrar. Algo que sucedió en una ciudad -para mí fue Pamplona, para él París- donde se desarrolló su infancia. Cosas que no entendía cuando era niño. Gente entrando y saliendo en la casa. Risas, a veces discusiones o llanto. Un niño no entiende. Su padre era tratante de antigüedades, su madre actriz. Frecuentaban la casa personajes extraños. Gente oscura. Era un tiempo oscuro, en el que las cosas no se explicaban, en que él era apartado de las conversaciones de los mayores. No era posible captar las claves, lo que de verdad había sucedido. Y luego, toda la vida, el protagonista de las novelas de Patrick Modiano lucha entre ese querer saber, y temer si no será mejor ignorar. O si, a la postre, dará quizás igual lo que pasó, lo que de verdad sucedió. Porque el pasado solemos inventarlo, recrearlo, transfigurarlo.
"Anagnólisis". Otra palabra griega que expresa ese mismo deseo de investigar, para descubrir en el pasado la trascendencia que tuvieron determinados hechos, cuyo valor para nuestra vida en su momento no supimos reconocer.
No podré volver a la ciudad que fue mi raíz. Ni siquiera la ciudad. Porque mi raíz eran las tiendas de mi calle, de mi barrio: Leoz, el estanco, Peletería Rome, Librería Gómez...esos lugares que ya van faltando, que ya veo cerrados y en traspaso, como la última vez, casa Arilla. Con cada uno de esos cierres, de esos derribos, la ciudad te expulsa, te priva de algo muy tuyo, muy personal, algo de tu vida. Y -como Modiano- ya sólo cabe escribir esos nombres de calles, esas listas de establecimientos, de comercios que fueron y ya no son. Lugares donde nuestra madre compraba los pasteles o el helado dos gustos de Camy, donde leímos nuestros primeros tebeos, donde ponían ese croisant o esa tostada de nata, donde vendían esos churros...lugares que en vano intentamos encontrar cada vez que volvemos a la ciudad, porque ya no existen, porque ya forman parte del pasado, como las sombras que nosotros fuimos, mientras transcurrimos por la vida de la ciudad. Esa ciudad que siguió su vida sin nosotros y que ya no nos reconoce como suyos.
Voy allí mañana pero no vuelvo a mi Pamplona. No se vuelve. Espero encontrarme estos días con personas que dejarán de ser fantasmas de mi memoria (es el aniversario de mi promoción). Personas que serán diferentes de como fueron cuando les conocí, como yo soy distinto. Peinando canas. Irreconocibles, salvo esa inocencia que queda en lo profundo de cada cual y que quizás asome en un abrazo que intente agarrar lo que no puede aprehenderse. Desconocidos que compartiremos lo que un día vivimos juntos y que hoy solo es memoria que va perdiéndose. Con la suave sonrisa que dan los años.
Definitivamente no soy Modiano. Modiano consigue siempre evitar el patetismo.