Thursday, November 09, 2006

UN BUEN SOLO


Para él, un buen solo era el que contaba una historia. Una historia: algo con principio, desarrollo y final. Una unidad de sentido, aunque muchas veces el sentido sea precisamente el sinsentido. Una historia porque cuenta algo. Una historia hecha de música, pero también de silencios. Esos silencios que dan sentido a cada nota. Espacios de silencio en que reposa la melodía. Silencios prolongados, a veces. Necesarios para que resurja el sonido.
Ahí está: el autor anónimo lo dibujó en la pared de un local de copas. Así de vivaracho. Contándonos historias. Como la historia de esos garitos nocturnos y esas noches de libertad, al son de un jazz. Sin prisa y sin tiempo. Noches en que hemos puesto notas al silencio de los días.
Los silencios también dicen su historia y evocan melodías en el aire.
Un buen solo, un buen solitario que canta su solo, queriendo contar su historia, interpretando su historia, con sonidos y silencios.

2 comments:

  1. Por un tiempo hemos esperado el suave sonido del bajo que marca la entrada. Durante la espera, hemos encendido cigarros y bebido la claridad del gin tonic. Ahora comienzan las baquetas en su redondeo sobre la caja a irrumpir en la sala, el piano emite la queja de los martillos sobre las cuerdas. Lento, como el siroco, inicia el trompetista el solo. Luego, como el viento sahariano, hablará la bateria en voz alta y el bajo dejará que las manos del experto paseen velozmente por el mástil la arña de los dedos.
    El sonido está servido.

    Es un placer reencontrale.

    Mereció la pena el tiempo de silencio.


    Saludos

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  2. Maravilloso post, Francisco, qué bueno poder volver a leerte. Un abrazo y gracias

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