
Friday, November 30, 2007
ENIGMAS COTIDIANOS

Tuesday, November 27, 2007
EL DIA SEÑALADO

En la vida hay momentos que siempre se recuerdan demasiado bien. Son situaciones que nunca podrás olvidar. Y recuerdas todas las circunstancias que precedieron a la catástrofe. Llovía con violencia. El cristal se empañaba y el limpia no podía despejar el agua. Ella llevaba meses padeciendo los efectos de una cruel dermatitis, que la tenía postrada y sin ánimo. Tú no dormías bien. La sensación de fatiga era angustiosa. El estrés había aparecido en tu vida el año anterior, en forma de difusos dolores que tus amigos no tomaban en serio. Temías morir (no sabías que de pánico nadie muere). La capa de tristeza y cansancio había caído sobre tu hogar y todo parecía melancólico y terminal. Entonces te llamaron para llevar a cabo ese trabajo que tanto esperabas. Era el momento adecuado para dar un paso importante en tu carrera. Pero casi de inmediato fue abierta esa zanja en tu vida. Hubo que dejarlo todo aparcado. Había otras ocupaciones. Había que ser fuerte.
Al cabo de veinte años, los elementos de aquella conjunción se empiezan a presentar de nuevo. Un día caen ciento diez litros en Sevilla y dentro de tu coche rememoras aquél otro día oscuro y frío. Llega de nuevo la dermatitis. Ya hace un par de semanas te había sorprendido recibir -con veinte años de retraso- la misma propuesta que entonces declinaste. Ahora que todo esto ocurre, que el tiempo se adensa, que ha vuelto el cansancio, se abre la posibilidad de un cambio profesional importante...Y estás aterrado, porque ya no confías en la vida. Quisieras aplazarlo todo. Congelar el tiempo. Pero tienes que seguir adelante: sólo te curarás cuando todo se consume y transcurra el día que tú sabes. Estás asomado al abismo, explorándolo... esperando avanzar un paso más y traspasar el miedo.
Friday, November 23, 2007
CROSSROAD

Monday, November 19, 2007
EL HOMBRE SIN EDAD

Friday, November 16, 2007
TIEMPO LENTO: DEBILIDAD
En ese tiempo de reflujo, alguien me recuerda la parábola del sembrador. Él siembra y luego se va a dormir. Y al día siguiente se levanta. Y pasan muchas semanas...Y él está tranquilo, aunque no hace nada. Sabe que la tierra tiene su propia fuerza para hacer crecer la semilla. No se le pasa por la cabeza que dependa de él lo que en la tierra va sucediendo. El poder está ahí y está a nuestro favor, pero no es nuestro. Es de la vida, lenta y poderosa, que va cumpliendo su tarea. Y nos hace llegar a todos -tarde o temprano, por más o menos meandros- al conocimiento, al amor, a la plenitud, a la paz, a la belleza.
Cuando uno consigue algo, cuando llega el fruto, es el momento de la humildad: no es tuyo el fruto que recoges, es obra de la buena semilla y de la tierra. No puedes apropiarte de ese poder. No es tuyo. Tú has sido el instrumento útil, a través del cual la vida ha producido esa riqueza.
Siempre, siempre, la cosecha es un don gratuito, un don amoroso de la vida. Un regalo, sin proporción a nuestras fuerzas. Lo que cuajó y se cumplió (un libro, un alumno, un amigo), no lo conseguíste tú. Lo que no prosperó (un libro, un alumno, un amigo), tampoco fue tu culpa. Has puesto tu parte y luego te has retirado a descansar. Y está bien.
Las cosas son como deben ser. Estamos los que teníamos que estar. Por más que breguemos, lo principal no lo ponemos nosotros. Las cosas llegan a su momento. No cuando tú crees que era tiempo. El maestro llega cuando el alumno está preparado. Cuando ha deseado sin tregua que llegase...Aunque el maestro es un indicador: lo principal nadie puede enseñarlo, porque sólo puede aprenderlo uno cuando llega su tiempo. El que necesite. El suyo. Todo lo que antecede -las pruebas, los fracasos- no es baldío, por tanto, sino preparación, vaciamiento. Todo tiene un sentido. Uno está donde está, pero a la vez, está en el camino. Permanecer en él es suficiente. El camino te lleva, cuando lo has elegido.
Cuando vuelva la marea, la actividad, el reto, la acción...será otro tiempo. Un tiempo diferente. Intenso y fuerte. Pero este tiempo vacío también trae un regalo: la paz, el desprendimiento. Alguien me dijo que buscaba su debilidad, porque se sentía en exceso poderosa. Y ese sentimiento es, a la vez, una forma de devolver su poder a la vida, que es la que sabiamente nos lleva. Y es la que -a través de cada uno de nosotros- generosamente brinda los dones y realiza los milagros.
Tuesday, November 13, 2007
LA TOXINA DEL MIEDO
A la vuelta me han llevado a visitar un olivar en Córdoba. Allí grandes olivos, colmados de fruto. Y grandes distancias entre ellos. Donde tienen menos espacio, producen menos. La tierra no es tonta. Esto, me dicen, es para quitarlo todo y poner riego por goteo. Hoy el futuro, me dicen, es el olivar superintensivo. Crecimiento vertiginoso. Enorme producción. Vida corta, diez años. Los olivos viven apretados unos junto a otros, son olivos enanos.
Y recuerdo ese maravilloso Jardín japonés en el Golden Gate Park. Qué bonito, dije. Pero ella me recordó el sufrimiento de estos pequeños árboles enanos. Podados a diario. Aplastados con pesos para que no crezcan. Árboles martirizados. Sufrimiento que me era totalmente ajeno. Bastaba la belleza. El resultado. Un bosque disponible para el disfrute del ojo humano, en la reducida extensión de un patio. Pero para ello se había tenido que retener el crecimiento de las plantas (qué distinto ese jardín al cercano bosque de secuoyas centenarias, erguidas decenas de metros por encima de la altura del hombre: qué orgullo el del hombre sometiendo a esos gigantes a ridículas miniaturas).
Y ese sufrimiento, más cercano, de los animales, de los pollos sin espacio para vivir, despojados de movimientos, alimentados por una máquina, sin ver el sol, sin vida familiar (suena decirlo hasta ridículo, pero ¿por qué?). Y esos traslados en camiones, los cerdos, hacinados, haciéndose encima sus necesidades. Ese miedo de los animales que comemos. Comemos miedo, con su carne. Ellos, grandes sacrificados, en sus pequeñas vidas, en su derecho (algunos creen que es ridículo hablar de derechos de los animales, pero ¿por qué?), derecho a una dignidad propia de todo lo que tiene vida. Perdonadme árboles, hasta ahora no os incluía en el dolor. Gracias Ana por abrirme los ojos.
La toxima del miedo que se nos mete en el cuerpo al comer esa vida sufriente. Esa toxina que nos enferma con el estrés inoculado por nosotros en la naturaleza.
Aumenta la rentabilidad: menos espacio, más unidades, mayor producción. Vida más corta, vida estresada, vida en el miedo. Esa rentabilidad ¿es humana? Esa toxina que comemos ¿no nos cuesta un precio añadido?
No a eso. Es negarse a ese tipo de consumo. Y en esto, los americanos, esos "tontos sin historia", están por delante. En sus supermercados se paga el coste marginal necesario para que ese animal, esa planta, puedan disfrutar de sus días. Puedan, con todas las comillas que queramos ponerle a la frase, "ser felices". Y puedan darnos esa felicidad. Que al comerlos incorporemos parte de ese legado de vidas plenas, para nuestra propia plenitud que estará, sin duda, en compartir nuestros derechos con todas las criaturas, grandes y pequeñas, que nos acompañan, y que se nos dan. Y -como pedía Jalil Gibrán, el poeta libanés- que al comernos esos frutos de la vida no nos olvidemos de darles las gracias por eso que nos dan, esa energía de vida. Energía sin toxinas. Cultivos naturales, que den su espacio a los animales y a las plantas. Ganadería y agricultura orgánicas, ecológicas. Todos podemos, en lo que esté de nuestra parte, pedir otras condiciones de vida, de muerte, de crianza, de transporte, para los animales y todos los seres vivos.
Monday, November 05, 2007
EL REGRESO
Las puertas del pasado están abiertas. Y el pasado se vuelve a presentar como un lugar al que volver. Una puerta que quiere ser abierta una y otra vez. Algo que nos engulle, negándonos la posibilidad de comenzar de nuevo.
"El cementerio de Misión Dolores". Es la otra clave. Un lugar de tumbas, un lugar de paz y de belleza. La tierra de los muertos es un lugar lleno de flores, que crecen de esa tierra, un lugar donde quedarse, como si una tumba abierta nos atrajera, nos llamase a desansar allí...La tumba de uno, la muerte de uno. Esa adivinanza que es el bosque de las secuoyas sempervivas. Árboles milenarios que convierten la vida humana en una dimensión minúscula entre dos eternidades de vacío, como la temblorosa línea dibujada en el tronco de un arbol, en medio de un bosque que nos engulle.
La tumba, agujero negro, sexo femenino, que atrae y a la vez aterroriza. Torre a cuya cima no podemos llegar. Pasillo con fragmentos de espejos rotos, que de seguirse andando, conducirá de cierto a un punto sin retorno. Parálisis del miedo.
La imposibilidad de regresar es el gran miedo. Perder el vuelo de vuelta. Quedarse para siempre deambulando por los pasillos de un enorme aeropuerto. Pero el regreso (el presente) es el verdadero viaje. Ir a nuestro pasado y volver. Liberarnos. Cerrar esas puertas. Cruzar ese puente hacia el otro lado. Ese puente hecho de treinta mil cables de acero. Rígido, pero capaz de sostener la pasarela. Ese cable, del que hemos ido tendiendo los tirantes de un puente al otro lado. A la luz de Sausalito. A las casas lacustres, a la libertad de nuestro mayores, los hippyes, que creyeron en tantas cosas olvidadas, y que hoy recalan allí todavía, con sus barbas amarillas, con su vestimenta informal, con sus flores, con la su sencilla belleza, como un recordatorio de los anhelos de tantos que vivieron su juventud como una proclamación de derechos del ser humano. Los últimos románticos. Su testimonio. Lo que fuimos aquél verano de 1.967. El legado de esos jóvenes universales. El futuro está en el pasado quizás.
Hemos ido a Castro, donde el sexo se siente liberado de tabúes, pero siento que por el camino se ha perdido algo importante. El sexo era emblema de libertad, pero al final la libertad se ha devaluado, se ha quedado en pura imagen. Ahora la homosexualidad es un estatus vinculado a un cierto nivel de vida, a una capacidad de gasto, a una estética. Algo excesivamente inmediato e impulsivo, primario y vacío. No era eso. No se trataba de liberar los sentidos sino también la mente, no se trataba de crear un nuevo ghetto, otra bolsa de consumidores. Era algo más. La conquista ha sido también una rendición.
Vuelvo del pasado al presente. Y en el viaje de vuelta, "Hairspray", un musical sobre los sesenta, que recrea aquellos años en que era posible la juventud, esas rupturas que hoy nos parecen inofensivas y pueriles. Y sin embargo, esos jóvenes con su pacifismo, su integración racial, su hedonismo, su rock and roll, hicieron historia. El regreso es el verdadero viaje.
Thursday, October 25, 2007
KIM NOVAK, REVIVIDA
¿Qué me lleva allí? A esa bahía donde él la salvó de la muerte. A esa mujer que acostó por la noche en su cama. La que se paseó semi desnuda por el apartamento, a la luz artificial de la noche. La mujer misteriosa, a la que perseguía incesantemente por las calles, como en un trance sonámbulo, para nunca encontrarla del todo, nunca suya, siempre lejana, siempre misterio sin respuesta. Aquella que volvería de entre los muertos, ya entregada a él. Ya vencida, venida desde dentro de sí mismo, como una creación de su mente. 
Marcho allí. Cruzo el Océano en busca de esos lugares donde el deseo pueda encontrarla al fin. Voy para salvar de las aguas mi pasión. Para rescatar del fondo las ganas de vivir. Recuperar, de entre la multitud de los muertos, la vida milagrosa del que ama. El vértigo del abismo, al que me asomo, en ese escote de mis miedos, como un bucle de pelo, mirando a los ojos de una nueva Kim Novak que, revivida para mí, me acompaña en este viaje, distante y fría, inalcanzable, pero que me mira como un naúfrago o como una suicida que se ahoga, para que la rescate a la vida, y así ella me rescate de la muerte. No sé a qué voy allí, ni a qué va ella. Nadie sabe qué le regalan los viajes. Allí está la ciudad de mi nombre. Allí me espera algo, algo que quizás acabe por entregárseme, algo que pueda traerme cuando vuelva, ya mío, para seguir -con vida- en la vida. Adiós, deseadme suerte.
Sunday, October 21, 2007
ABRAZARSE
Pero había también, en mí, una sombra de tristeza. Porque conozco ese profundo deseo del padre de proteger al hijo más débil, ese deseo de no separarse nunca, de no faltarle, de no dejarle solo. Y en el abrazo, al aferrarnos al ser querido, hay un trasfondo de impotencia y frustración (pues aunque lo desearíamos, sabemos que nadie puede proteger a otro de su destino).
Por la mañana había leído que la mujer de Mario Conde murió cogida de su mano, y que él ha dicho que hasta ahora no ha sabido lo que era de verdad el dolor (a pesar de lo mucho ya sufrido).
Agarrarse de las manos y abrazarse...
Friday, October 19, 2007
NO HAY OTRA VIDA
Alguien me dijo: "no vuelve nadie a la vida". No lo entendía. Sí. Hay -puede haber- algo después de la vida. Pero ésta es la única vez que estamos aquí. No vamos a volver. Este gusto de la brisa, este placer de dar la vuelta en la cama y seguir la siesta, estos cielos. Ya algunas cosas se han perdido. Personas que ya se fueron. Lugares que fueron cambiando sin nosotros. No volveremos. "Si tienes bicicletas, móntalas". Esto es un breve suspiro. Y no tiene que ver la fe. Puedes creer en otra vida, pero ésta es tu única vida en la Tierra. En la querida Tierra, en la contradictoria compañía humana.
Pero en el sueño, o en la eternidad de un momento, a veces puede uno escapar del tiempo y su lógica.
Monday, October 15, 2007
PAPELES
Al salir pensaba cuál es el papel que me está quedando estrecho. Y leía en "Exploradores del abismo" a Vila-Matas, que un día -tras un colapso físico- él se sintió ajeno al escritor conocido que era. "Desde entonces, soy alguien que necesita de las leves discordancias con el antiguo inquilino de su cuerpo, discrepar con él ligera y sutilmente y, siempre que pueda, a modo de redundancia jocosa, hacerle perder peso en sus razonamientos". Demasiado peso. Ese era el papel que le quedaba estrecho para su futuro. "El parecía haber llegado a un callejón sin salida, a un abismo final y a los límites de la literatura, y yo en cambio, sin tanto dramatismo, me siento ya simplemente fuera de aquí y he optado por dar un paso más y asomar mi mirada a otros espacios, convertirme en un explorador de ese famoso abismo, que parecía cerrarle todas las salidas". Ese abismo: la necesidad diaria de seguir adelante, y seguir aunque sea a fuerza de nuestra negativa a avanzar, como dijo Pasavento.
Es lo que pasa a alguien en un blog. Pasa un año sin escribir, y al volver encuentra esperándole a los mismos lectores. El sueño de ser otro, de renacer convertido en alguien totalmente diferente, es vano: Vila-Matas es ya un producto de sus lectores.
Thursday, October 11, 2007
SENTIR
Tuesday, October 09, 2007
COMPLEJIDAD
Un insecto es más complejo que un poema
No tiene autor
Lo mueve una oscura energía
Un insecto es más complejo que una hidroeléctrica
También más complejo
que una hidroeléctrica es un poema (menos complejo que un insecto)
y puede a veces
(el poema)
con su energía
iluminar la avenida
o quien sabe
una vida
Ferreira Gullar
Quiero dedicar este poema, y la foto que le acompaña, a BDG. Con cariño.

Foto: Altamar (http://gbvalle.blogspot.com/)
Wednesday, October 03, 2007
PADRES E HIJOS ( I )
El parque guarda el sur algunas tardes,
lo hace al recoger la luz que vierte
desde las hojas limpias
exactamente al verde de tus ojos.
Te miro junto a mí sin que lo sepas
y no importa el silencio ni el cansancio,
ni la dicha vulgar que justifica
sólo el curso del tiempo.
Yo tan sólo quisiera,
desde tus siete años,
que te hicieras tan fuerte
como aquel olmo, igual de vertical,
como aquel olmo aceptando ese lastre
sencillo y necesario de las ramas,
tan esbelto y viril,
dispuesto a soportar calmadamente
y con ese rebosar de templanza
noches del norte adverso,
que guardaras su luz en la dorada
rama del corazón como sus ramas
guardan el dulce verde de tus ojos,
que también me quisieras
tal como soy ahora,
con la sinceridad de estos altivos
árboles que me conmueven,
no cuando el tiempo falte entre nosotros
y el recuerdo nos mienta.
El parque guarda el sur y tus palabras
guardan mi corazón, así lo envuelven,
como sus hojas brillan
envolviendo este tronco
en ropajes de sueños.
Sólo por verte aquí, junto a este árbol,
jugando alrededor de mis confusos
ademanes de asombro,
aceptando que nadie se conmueva
por contar estas cosas,
aceptando que incluso se desate
en algunos la envidia,
que provoca la maliciosa burla;
sólo por verte así, junto a este árbol,
porvenir del otoño,
mirador de la calma,
elevado confín, alto murmullo,
me pasara en el norte
el tiempo más intenso de mi vida.
Ese tiempo eres tú.
Y también eres tú todo este parque.
Y eres también el norte y me conmueve.
Jesús García Calderón
(De "Un lugar en el norte", Del Oeste Ediciones, Badajoz, 1999. Recogido en "La soledad partida (Antología 1991-2006)" Editora Regional de Extremadura, 2006)
Sunday, September 30, 2007
ABOLIR EL PASADO

Ahora Badly reseña un sueño de Dorian Gray: despertar -salir de la oscuridad- y que todo haya cambiado, que haya desaparecido el pasado.
El caso es que el sueño del soñador resultó ser profético. A Oscar Wilde le sucedió: al salir de la prisión (tras dos años), su pasado no acudió a su encuentro, le abandonaron sus amigos, su ánimo, el público. Él mismo había cambiado y tampoco encontraba esa voz literaria que había sido suya. Todo era nuevo. Se sentía otro y veía su pasado desde ese nuevo lugar. Con su luz de ahora, veía su pasado como un error fatal.
Hay muchos que prefieren ese último Wilde (perdedor, marchito, auténtico) al primero (triunfador, exquisito, frívolo). Como había soñado, un día se despertó sin pasado (el presente lo cubría de sombras). Pero ese sueño se convirtió en pesadilla: de ese punto cero no supo elaborar un punto de partida, sino un punto final. Wilde escribiría a partir de ese momento sólo para rumiar el pasado.
Thursday, September 27, 2007
LA NOVELA DE UNA VIDA
Tuesday, September 25, 2007
GORDILLO: EL ARTE DE SER LIBRE

Exposición antológica del pintor sevillano Luis Gordillo. A la entrada, una foto del artista flotando sobre un rulo dentro de una piscina, vestido. Nació en 1934. Calculo: 73 años. Increíble. Dos menos que mi madre y sigue jugando, sigue riéndose de su imagen -después de haber recibido el premio Velázquez a toda su trayectoria, de manos del Rey-, continúa ajeno a las pompas y empaques de la edad.
Artista pop en los sesenta. Los rostros elegantes que pinta durante esos años reflejan una satisfacción juvenil un tanto estúpida. Pero la imagen no es perfecta, hay borrones, espacios en blanco: algo hueco. Algo que falta. Falta una identidad o una entidad. Son efigies. Todo suena a americano. La pintura, la frivolidad, la satisfacción.
De su producción reciente, "Dios Hembra", una serie basada en la duplicación. Como en un test de Roschard el espectador es invitado por estas imágenes a participar en el juego y dejarse llevar por lo que ve. Lo que veo en esa duplicación son destellos de la carrocería de un Mustang americano, atravesando una soleada Avenida en Florida. Pero luego miro otra vez y se me aparece, como hecha de aluminio, la luminosa estructura de los ovarios. Ese interior misterioso del cuerpo femenino (hueco, de éter, esponjoso), es aquí metálico o cristalino. En él todo parece aséptico y la cibernética es la nueva matriz en que los óvulos se desarrollan. Nacerán máquinas del huevo fertilizado.
La imagen del automovil, como estandarte de modernidad. Se me ha vuelto a venir al admirar la aparatosa decoración del nuevo restaurante del Museo. Es un lujo de formas postizas encastradas en el armazón de la sala. Algo artificioso e inútil, y por lo mismo ejemplarmente moderno. Tiene la voluptuosidad del rojo acharolado de un traje ceñido de mujer y el contoneo suave de las curvas de una carrocería Porsche. Cúpula, cópula se superponen. El placer y el lujo ocupa el centro en el centro oficial del arte moderno. El consumo es arte y el arte es un artículo más de consumo.

La pintura de Gordillo en esos años es una pintura identificable con sus referentes americanos. Es una pintura de generación. Pero no se escucha en ella una voz propia. Para asquirirla Gordillo deberá atravesar -como todos- su desierto (su noche oscura). Sufre una gran crisis creativa que dura varios años. Piensa incluso en abandonar la pintura. Sólo dibuja líneas, de forma automática. Se limita a rayar papel. Abandona el color. Es un tiempo de ahondamiento interior. De purificación. Entra Gordillo en su mundo interior y se pone a escuchar. En una de las salas de la muestra la total amplitud de la pared la ocupa un dibujo muy ampliado, en el que se diría que Gordillo ha recuperado los trazos infantiles. Ha olvidado todo lo que aprendido (como hiciera Picasso). Desaprender es el camino de la vida. Es lo más difícil y lo único que importa: quitar lo que no es nuestro. Las adherencias. Para volver al niño que juega. Al placer de la libertad.
Los años setenta. Después de la aniquilación llega la cosecha en explosión de creatividad y de color: Un despliegue de versatilidad, derroche de colores, libertad absoluta, dominio lúdico, irónico de las formas. Gordillo inventa constantemente, utilizando la fotografía sobre la que raya creando efectos, multiplicando los motivos y las secuencias, los efectos y los defectos, el juego de lo múltiple, de lo duplicado, de lo descompuesto y desordenado, de lo alterado…Ya seguro de su camino creativo. Aunque él proclama la crisis permanente, como componente esencial de su identidad y motor de su pintura.
Y ahora viene el juego con la realidad: el niño flota en su piscina vestido. Y se pinta, por ejemplo, ese señor todo cabeza, el andarín cabezón, que es como un retrato irónico y lúcido del hombre de hoy, todo sensatez y prisa: un enano emocional, risible y estresado. Ese personaje de la foto reproducida miles de veces, decorando los pasillos y una de las salas, con su traje y en calzoncillos, llevando su maletín.
O esas figuras (Judas Iscariote), personajes de la Historia, que en realidad son artilugios de un juego matemático o geométrico. Risibles gusanos duplicados, llenos de patas.
Anécdota para la Historia del Arte: en una de las últimas salas, ante uno de esos cuadros de gran formato del Gordillo de hoy, me encuentro con dos jóvenes extranjeros comentando detalles. Se fijan en la secuencia de los colores en el cuadro y la comparan con la secuencia de los motivos del suelo, que imita losetas cerámicas. Uno de ellos agachado mide con los dedos la distancia entre las manchas azules del motivo ornamental y el otro dibuja su disposición en una agenda que lleva: ambos de espaldas ya al cuadro ¿Surrealismo puro o ciencia? Quizás se reiría Gordillo, quizás han entendido un enigma, un arcano encerrado en esa sala (y Gordillo no juega a flotar sobre su rulo, sino a las matemáticas).
Termino. A través del pasillo que lleva a la salida, en una pantalla Luis Gordillo se explica ante el espectador. Sentados, algunas personas le escuchan. Yo sólo atravieso. Quiero salir ya. Tengo prisa. Pero lo que escucho basta: “…Y te preguntas si puedes permitirte esto. Y dices. Sí. Puedo. Porque es en manos del artista donde la sociedad ha dejado la libertad”.
En nuestra sociedad ¿sigue siendo el artista el único al que por serlo se le reconoce el derecho de ser libre? ¿O puedo ser el artista de mi propia vida? Las obras de Gordillo me invitan a contemplar el artista que hay en mí, a jugar con él como espectador de su obra.
Thursday, September 20, 2007
UN ESCRITOR ES ALGUIEN QUE LEE
Antonio, admirable ensayista, traza un perfil personal y literario del autor de “El arca de las palabras”. Llegó a Madrid -cuenta- con dos billetes, uno de tren y otro de quinientas pesetas, para dedicarse a escribir. Pero no tiene prisa y reconoce que la mayor parte de lo que ha escrito lo hubiera escrito aunque no le hubiesen pagado.
“Da la impresión, al leerlo, de que la actitud de Trapiello es la de quedarse, muy conscientemente, un paso atrás…Prefiere la expresión sencilla a la expresión enfática, la voz coloquial a la impostada, los tonos suaves a los intensos…Y prefiere la melancolía del olvido a la contumacia de la memoria”.

En sus contestaciones, Trapiello hace una llamada al entusiasmo del lector. “Acaso no podemos dejar de escribir con cierto escepticismo, teniendo en cuenta lo que sucede a nuestro alrededor, lleno de penurias y de historias tristísimos, pero sería una desdicha no poder leer con entusiasmo".
Es la poesía para Trapiello el alma de toda literatura. La poesía que descubre en los pequeños sucesos de cada día, aquello que nos salva y nos trasciende.
"Entusiasmo -dice Trapiello- para leer, y no sólo en los libros, sino en nuestros semejantes, en los hechos excepcionales y comunes, es el que mantiene abierto el libro inagotable de la vida…Todo consiste en prestar atención a lo que tenemos alrededor. Y preguntar. La gente acaba contando su historia, por desgarradora y triste que sea, si se le pregunta por ella con delicadeza y respeto…un escritor empieza a serlo no cuando dice él su palabra, sino cuando escucha la de los demás”.
Trapiello, sentado en su biblioteca, con el gato en el regazo, es una presencia serena. Procura una vida austera y aislada. Una tranquila regularidad que huye de la celebridad y los halagos. Lo suyo es ser "alguien corriente", vivir una vida cotidiana distinguiendo en su entraña la luz y la sal.
El comentario del lector tiene para mí la emoción de una pisada de Viernes en la playa. Uno está solo escribiendo y escribe para dejar de estarlo. A veces, cuando transito por otras páginas, quiero hablar, dejar escrita mi huella para encontrar la respuesta de otro Robinson. Deseo escribir, pero puede que Trapiello tenga razón y lo primero para el que quiere escribir sea escuchar a los demás.
Monday, September 17, 2007
VUELO EN LA NOCHE
Decía Saint-Exupéry que lo que importa es lo que un hombre llega a ser, no lo que es, (que eso no se sabe). El asunto de la vocación, de no traicionar la propia vocación, era, para él, lo esencial de la vida humana. Por eso para el autor del Principito, el hombre “tarda en nacer” (lo que me recuerda al "Para nacer he nacido" de Neruda). Un hombre que sigue su vocación sin traicionarla, a menudo no halla la dicha, pero sí la densidad de la propia vida.
En otro lugar, se compadecerá del burócrata, ese hombre amodorrado que, para alcanzar la paz, ha cerrado con cemento todas las posibles vías a la luz y ha quedado atrapado en sí mismo, haciendo imposible ya para siempre que emerja el ingeniero, el médico, el inventor, el actor, el periodista…que alentaba dentro de él. Desde niño, Antoine quisó ser aviador. Su bautismo del aire tuvo lugar a los doce años, pero el ya soñaba con volar desde los cuatro.

Saint-Exupéry, presionado por una mujer a la que amaba, renunció a entrar en el Ejército del Aires y entró a trabajar como oficinista en el faubourg Saint-Honoré. Aguantó poco. En pleno marasmo emocional, la aviación comercial le salvó. Allí encontró una misión y unos compañeros. Siempre creyó que el único lujo verdadero de un hombre eran sus relaciones personales. Y ese vínculo se forja luchando con otros por un objetivo común, para el que cada uno se hace responsable de todos. Aquél equipo de pilotos que mantuvo la línea aérea Toulouse-Casablanca-Buenos Aires, con vuelos transoceánicos nocturnos y haciendo frente a los peligros del desierto y las acciones armadas de las tribus levantadas en el Marruecos colonial.
Didier Daurat, director de explotación de la Compañía Latecoere, le nombró jefe de la base aérea de Cabo Juby, situada en Rio de Oro y que era escala obligada de los aviones en la ruta Casablanca-Dakar. Rio de Oro era una región insurrecta en el Marruecos español. Muchos aterrizajes forzosos habían terminado con los pilotos secuestrados o asesiandos. Organizó hasta 14 expediciones de salvamento.
Aquellos heroicos pioneros del correo postal fueron la verdadera familia de Saint-Exupéry. Sintió que su vida se anudaba a la de ellos. Y encontró el sentido de lo humano en la experiencia del desierto. Allí, "los hombres azules" eran príncipes sin poseer nada. Descubrió la alegría expontánea del pueblo, los artesanos, las gentes en las medinas. Los lazos con los demás son los que dan sentido a los actos del hombre. Esos lazos rotos por el individualismo de nuestras ciudades. En medio de la pobreza había riqueza y en medio de la ignorancia sabiduría del vivir. Conoció esa vida intensamente comunitaria, tan distinta de la vida europea.
Estaba licenciado. Tenía 44 años. No debía volar. Europa estaba en guerra. Para el la guerra era la oportunidad de volar. De tomar su responsabilidad. De cumplir un deber. Tuvo que mover cielo y tierra (y conseguir una recomendación del hijo del Presidente de Estados Unidos) para ser enviado al frente. Mientras llegaba la autorización esperaba en la habitación de su hotel, escribiendo Ciudadela, su obra más ambiciosa y desconocida. Al fin le autorizaron para realizar únicamente cuatro vuelos. Arrancó de sus mandos, como favor, la oportunidad de llevar a cabo una última misión. Despegó de Alghero, en Córcega a las 8,30.A las 13,30 no había regresado. Le quedaba gasolina para una hora. A las 14,30 se le dio por desaparecido. El había dicho que guardar unas cuantas ovejas bajo las estrellas significa mucho si el pastor tiene conciencia de su papel, si se da cuenta de que es más que un servidor. "Es un centinela.Y cada centinela es responsable de todo un imperio"
Friday, September 14, 2007
RETRATO DE UN MÉDICO FILÓSOFO
A.E., médico. Le dan asco los enfermos. Su profesión le asquea. Considera que es inútil (Andrés Hurtado, el médico de "El árbol de la vida" barojiano llega a la misma conclusión tras asistir impotente a la muerte de su hermano menor, de su hijo y de su esposa). Siempre existirá el dolor en el mundo. A nadie le importa nada. La revolución no se hará porque los ricos tienen ideas de ricos y los mujik ideas de mujik. El mujik besa la bota que aplasta su cabeza. A.E. sólo encuentra placer en la filosofía, en el mundo de las ideas. Pasa el día en su casa leyendo. Apenas acude al Hospital cuya dirección tiene encomendada. ¿Para qué? No hay medios, nada puede hacerse. La brutalidad impera en esta sociedad. El toma cada día su cerveza a media tarde y discute sobre estos temas con su amigo, el encargado de Correos...hasta que un día se encuentra en el pabellón número seis con un enfermo singular. Es profesor universitario, paranóico incurable. Pero su conversación exaltada, su defensa irreductible de la libertad, su fe en la revolución venidera llenan de gozo a A.E. y despiertan en él hacia el enfermo una sincera simpatía. Discutirá con él, tratará de que acepte su condición de enfermo aislado, invocará la doctrina estóica: el dolor es nuestra conciencia del dolor...Cree tener al fin una misión, algo que hacer por otra persona.
"El pabellón número 6". Antón Chéjov. Lo leí a los catorce años. Y sigue ahí. Y vuelve. Y yo soy -yo puedo ser- Andrei Efimich, el médico incompetente, el médico negligente que se desentiende de los que sufren y se recluye en mil filosofías para abandonar el trabajo, para hacer frente al doloroso tedio del vivir ("hastío, pajarraco de mis horas"). Y mientras tanto otros se apoderan del Hospital, personajes sin escrupulos que medrarán imponiendo a los enfermos un régimen brutal, administrado por el guardián del pabellón. El que se aisla de la doliente realidad en una poltrona de comodidad autocompasiva, acaba siendo la víctima de su propia indolencia. "A nuestos puestos". Este parece ser el grito fraternal que nos lanza Chéjov.
Los temas nos buscan. Porque acabamos pareciéndonos a lo que odiamos.
Sunday, September 09, 2007
LA BELLLEZA CASUAL
A veces no miramos lo que tenemos delante, porque estamos pensando en otras cosas. Porque la rutina nos nubla la vista. Para provocar la entrada de lo casual en mi vida, -a modo de ejercicio- el libro sugiere buscar una determinada línea en una determinada página del libro que tenga en la mesilla de noche, para preguntarme cómo se relacionan esas palabras casuales con mi momento presente.

Hasta aquí la cita. Quedo perplejo y cautivado. Ya había leído este cuento, pero no para mí, no como una profecía que tuviera que ver con mi vida.

Thursday, September 06, 2007
CAÓTICA BELLEZA

Después de verla, hace unos días, sigo recordando escenas, siguen viniéndome imágenes, ideas. Me tuvo con los ojos muy abiertos las dos horas que dura. Pero en cambio mi acompañante se aburrió y me dijo que le parecía infumable.
Yo hubiera dicho que es “rara”. Pero es que a mí me gustan las pelis raras. Busco una opinión profesional y leo las críticas. Son despiadadas: el guión es un puro despropósito, a Medem se la ha ido la olla, es un presuntuoso, los desnudos de la protagonista son gratuitos, los diálogos absurdos, el personaje de Bebe no aporta nada…La conclusión, un bodrio: el autor no hace más que mirarse al ombligo a costa del dinero público. La escena final –dice alguno- es una vergüenza para el cine español y nos demuestra lo bajo que ha caído. Todo por este estilo.
No es por llevar la contraria pero a mi me ha gustado. Antes que nada, creo que a Medem se la tienen muchos guardada por su película sobre la violencia en el País Vasco. Era descabellado
hacer cine de autor sobre un tema como ese. Contar su visión fue un riesgo excesivo, pues aunque existe la libertad en España, hoy por hoy, la “equidistancia” (que también practica algún que otro obispo) es una posición imposible de sostener en presencia de las víctimas. Aquí creo que fue un ingenuo Medem.Dejando este espinoso tema (que Julio Medem no quiso dejar o no tuvo la sensatez de dejar), vuelvo a su película.
Peca de la misma falta de sensatez. La insensatez consiste en hacer lo que te de la gana en ese momento, sin respetar la lógica, las convenciones, el buen gusto…las reglas del juego. Y sin embargo el creador, el autor ¿no se arriesga más si se amolda a todas esas reglas? Por eso, lo que habría que preguntarse es si esta película es puro Medem o no. Si lo es, el autor sigue el único camino posible para él y honesto (aunque se quede solo y esta sea su última película).

Del contenido, aparte incoherencias, me quedo con la vida en esa especie de república libre de artistas que inventa Medem en un palacio de Madrid, comuna en la que cada cual hace lo que le viene en gana, pagado todo por una mecenas (que luego se lleva el 60% de las ventas). Viene a ser un sueño de libertad, que creo que es el sueño del propio Medem (pagado, eso sí, por un mecenas público).
Monday, September 03, 2007
DOS PAJAROS Y UN TIRO
Este verano es el de los conciertos de Serrat y Sabina y el de las tardes de José Tomás. Como somos así, la gente se siente obligada a definirse y unos dicen que son de Serrat (seguramente también lo fueron de los Beatles) y otros que de Sabina (seguramente también serían de los Rolling Stones). Lo tierno y lo fuerte en el amor, lo tierno y lo fuerte en la música. Romanticismo y sexo.
Yo era de Serrat y hasta me disgustaba un poco físicamente Sabina. Pero estoy cambiando. Cada vez me gusta más Sabina. ¿Por qué? Quizás porque también en ese desgarro y en esa chulería voy descubriendo ahora una ternura (oculta, vergonzante, pero ternura al fin y al cabo) y el hecho de esconder ese desamparo lo voy atribuyendo a pudor, más que a cinismo. Y si es como creo, ya entiendo ahora esta armonía de contrarios que (de tanto explotar sus diferencias), con el tiempo, se han hecho amigos. Es que ellos también cambian: se ha serratizado Sabina con los años y se ha sabinizado Serrat al envejecer. Y ya entiendo ahora que, con los años, el que quería abolir la fiesta de los toros, acabe llorando ante una faena de José Tomás. ¿Por qué no, si en el fondo, aunque no lo creamos,somos un tanto parecidos? Y somos siempre algo que cambia, algo que va perdiendo el pudor o que lo gana, algo que aprende a emocionarse y llorar o algo que aprende a encubrir sus emociones para hacerlas más hondas.
(Niños malos y niños buenos. Pero no. Porque siempre maliciamos que los niños buenos no eran tan buenos, y que los niños malos tenían su corazoncito. Y siempre intuímos que había más peligro -y más morbo- en el niño malo que por melindre se hacía pasar (y luego te la jugaba y se quedaba con las niñas buenas -y con sus madres-), que en ese niño feo, siempre empeñado en tener mal pronto, pero sin acabar de ser canalla. Todos supimos, en el fondo, que el sexo muestra lo que la palabra encubre; que la piel da verdad y el romanticismo gato por liebre; que el sexo cura y la palabra envenena; que el cuerpo va derecho y desnudo a la soledad esencial y el ideal se engríe, cree poder y se alza, y es vanidoso. Porque el sexo es la sabiduría del amor, ya resignada. Siempre tuvimos que haber sabido que había más peligro en "Esas pequeñas cosas" que en cualquier canción procaz y arrabalera).
Wednesday, August 29, 2007
EL POEMA VIAJERO ( I I )


Thursday, August 23, 2007
EL POEMA VIAJERO ( I )
El nudo en los confines
Igual que recordamos unos ojos
que nos miraron una vez tan sólo
y ese recuerdo ingrato se convierte
en una coordenada incomprensible,
igual que nos conmueve la derrota
o nos educa el alma la experiencia:
Hay ciudades electas que se anudan
como una dulce envidia a nuestra vida.
Su voz nos reconoce de improviso
al encontrar sus calles, sus paisajes
familiares y extraños, sus rincones
parece que han mirado nuestros pasos
desde la propia infancia, sus razones
parece que son nuestras y en su clima
azaroso destilan
aromas conocidos que parecen
llegar desde un lugar que hemos perdido
en un tiempo inconsciente de la vida.
Hay recuerdos dormidos que parecen
despertar en nosotros.
De todas mis ciudades deseadas
es la más alejada la que añoro.
Aquella que se alzaba sobre hostiles
confines, la que asediaban aguas
extranjeras, la trazada por amplias
fortalezas, vencedora de asedios,
delicada y altiva, sospechosa
colonia inteligente que se inunda
cada tarde de luz y de horizonte,
yo añoro muchas veces la paciente
ciudad de La Valleta y he tenido
en sus correctas calles la templanza
saliendo de mis ojos por mirarla.
Sí, recuerdo ese lugar como si fuera
un regalo del tiempo, una ganancia.
Jesus García Calderón, "Los nudos de la vida" (Ánfora Nova, 20o6)
Tuesday, August 21, 2007
Monday, August 20, 2007
Thursday, August 16, 2007
UN DULCE OLOR A VIDA



Tuesday, August 07, 2007
EL SIRVIENTE


Friday, August 03, 2007
INVISIBLE

Pobre Marta cansada,turbada... Hasta que vomita su verdad: se acerca al maestro y se queja de su hermana. Y tiene que escuchar estas palabras de boca de Jesús: “Te ocupas de muchas cosas pero sólo una importa. María ha escogido lo mejor y no le será quitado”. Luego, el maestro que predica el amor ¿no la ama a ella? Y el amor de Marta se desploma. Y ella se viene abajo. En este momento no puede comprender lo que Él le dice.
¿Qué es lo que importa, que es lo mejor, lo que no puede faltar? La alegría de la vida, el gozo. Eso es lo que nadie puede quitar ahora a María. Marta en cambio está triste. Ha dado lo que no quería dar y se ha quedado vacía. Y es verdad que sólo podemos dar de nuestra abundancia. Lo que tenemos para los demás, lo que sobreabunda despues de quedar saciados. Dar de verdad es un deseo de dar lo que tenemos. Es un don de la alegría.
Tuesday, July 31, 2007
NO HACER

Thursday, July 26, 2007
YA SOMOS HISTORIA
El hotel formaba parte del decorado de mi infancia. Allí, en la esquina de la Plaza del Castillo, bajo los soportales, solía esperar de niño el autobús. Allí perdí en una ocasión mi cartera, con sus asas de plástico. Allí, al lado, en una peluquería, me pelaban. Luego supe que en ese hotel se hospedaba Hemingway, el gran novelista (y Nobel) americano, cuando venía por San Fermín (nueve años vino, a vino beber y a vivir ese estado especial de humanidad que es la fiesta en Pamplona). En la habitación 207, desde cuyo balcón veía pasar el encierro camino de la Estafeta, todo se conservaba igual desde que murió el escritor (en 1961) y contaban que un editor sueco la había alquilado hasta el año 5000. Pero el hotel, a pesar de su tradición, había ido decayendo (los toreros preferían el Yoldy).

Por eso nos sonaba a cuento viejo y nos daba un poco de risa cuando el abuelo seguía poniéndolo como el mejor lugar para comer. Para comer de verdad, “Las Pocholas”, en el Paseo de Sarasate. Allí es donde iban a comer los catedros de la Universidad. Allí se contaba que comió un día San Josemaría Escrivá, el santo al que tuve ocasión de tocar siendo un muchacho. También había ido decayendo el restaurante. Sólo vivían dos de las ocho o nueve hermanas que guisaban en ese templo de la gastronomía navarra. Hasta que un día cerró el restaurante, tras 69 años de vida, sin más anuncio, y en el local al cabo de unos años, acabó abriendo su primera oficina en Pamplona "La Kutxa".

Ver “Las Pocholas” convertido en una sucursal bancaria; ver el hotel “La Perla” convertido en un edificio apuntalado…eran razones para sentir el doloroso paso del tiempo, cuando en los últimos años volvía de visita por mi tierra. Parecía una ciudad amortajada, un resto en ruinas de lo que fue, sobre todo la parte vieja. Como si todo el mundo se hubiera puesto de acuerdo en olvidar. El colmo fue el año en que me dirigí a la Plaza del Castillo y ¡no estaba! Había en su lugar un tremendo socavón.
Pero lo que se fue a veces vuelve. Me entero que el Hotel La Perla ha abierto de nuevo, convertido en un cinco estrellas. La habitación de Hemingway, se ha conservado intacta (milagros de la tecnología) y se puede reservar por 8.000 euros la noche (un capricho). Y en cuanto a la comida…el restaurante del hotel se llama “Las Pocholas” y reproduce fielmente el antiguo del Paseo de Sarasate, con el busto del Rey de Navarra presidiendo el salón. La dirección del restaurante se ha encomendado a las dos “Pocholas” que viven, ya muy mayores: Josefina y Conchita Guerendiáin. Todo resucita. Incluso Hemingway. Es el milagro de la memoria. Milagro que se transforma de repente en una ensoñación...

al poder compartir ahora la barra del café Iruña ¡con el mismísimo Don Ernest! al que encuentras bebiendo tranquilamente una copa de "Fundador" en su rincón de siempre. ¿Estaremos en 1959?
Pamplona recupera una parte de su historia: los años cincuenta y sesenta. Mi infancia es ya historia, pero historia al fin recuperada.
Tuesday, July 24, 2007
PATRICIA ELENA VLIEG

SESENTA LUNAS
Tú le estás hablando
luna de cristal,
y ella apenas piensa en huir y andar.
¿Qué le están deseando,
estrellas del cielo?
‘Que encuentres abrigo
que encuentres consuelo’
Ella solo lleva
el recuerdo aquél,
abismo en el alma,
golpes en la piel.
Sesenta lunas, cinco veranos,
el corazón ya te han marcado,
sin un arrullo, sin un abrazo,
sin la caricia, sin el regazo.
¿Qué le van diciendo
las calles desiertas?
‘Para ti no hay sitio
ni puertas abiertas’
¿Qué le va diciendo
nuestra indiferencia?
‘Aca yo en mi vida
allá tu sentencia’.
…..
Niña del viento,
niña del llanto,
retoño frágil ya sin raíz.
Vamos, que un día se acabe el llanto
y llegue el tiempo de ser feliz.
Friday, July 13, 2007
EL CAMINO DEL NORTE
Me voy al Camino. A volver a recordar eso de ir atento a las señales. A conectar de nuevo con mi ritmo de marcha. Abierto a los mensajes del camino... Dispuesto a convivir con otros caminantes que me esperan y hacer junto a ellos esta singladura. Saliendo a andar cada mañana, haga sol o llueva. Para escuchar y oler, para llenar la vista con el verde de los campos y el color de las hortensias. Para sentir el frescor de las frondosas sendas. Me voy a repetir lo que tantos antes que yo hicieron, durante siglos: ponerse en camino y dejarse transformar por el camino. Peregrino por tierras de Galicia, hacia Santiago. Buen camino.Thursday, July 12, 2007
EL REGALO ESCONDIDO

Cuanto sucede a nuestro alrededor puede encerrar un regalo oculto para nosotros. El corazón sensible que saber mirar agradecido, demorando el tiempo en la mirada, recibe acaso el don de la belleza, que habita en las cosas pequeñas del mundo.
Wednesday, July 11, 2007
LA TUMBA DEL HÉROE


Me emociona también esa muerte prosaica y casual, al caer de una bicicleta, mientras descansaba un verano en Ibiza, cuando ya parecía serenarse su vida. La muerte en debilidad de una vida llena de fortaleza. Una de esas muertes propiciatorias, como la de T. E. Lawrence, que llega a los héroes al final de su aventura, todavía jóvenes, como un piadoso don, para sustraerlos de la decrepitud y preservarnos a los mortales el brillo de su leyenda. Emocionan estos héroes terminales, tan pronto con la vida a cuestas, como una carga ya de su destino, que mueren por nosotros, para que recordemos su plenitud. El resto, lo que queda del mito, el frágil envoltorio de la vida, vuelve a la casa, a la madre y a la tierra.
Thursday, July 05, 2007
PRESANFERMINERO (II) VISPERAS

Para Cristina
Wednesday, July 04, 2007
PAÍS: UN POEMA DE ROCIO ARANA



