Thursday, July 30, 2009

CON LUISA EN PALERMO

Seis y media. Sigo perezosamente en la cama. Tengo una llamada en el móvil, pero lo he desconectado, porque estoy en la cama. Estoy escuchando al quinteto de Alain Bédard. El disco lo compré en Palermo, durante la actuación de este quinteto canadiense. Estábamos esa noche última de Palermo, allí, en ese local del puerto donde encontramos jazz en directo, tomando unas copas finales de viaje, cuando ya los otros se habían retirado y sólo quedábamos los dos. Escucho un tema titulado "Toutatoué", mientras leo un texto de Luisa Miñana, un texto que sucede en Palermo. No quiero contestar la llamada del móvil, porque lo que leo y lo que escucho es esta tarde para mí.
"Invoca el arco iris, invócalo". La libertad de la infancia: "Esta mujer me mira convencida de haberme conocido. Pero yo voy saltando en los charcos como cuando era niña, con mis botas de lluvia y mi impermeable verde"..."Las aspas del ventilador girando sobre la cama"...y pienso en sus palabras: hay que "hacerle un sitio al aire, contemplar como antaño largamente la tarde", contemplar largamente el tiempo. Invoco el arco iris, el color de la infancia. "Una canción no basta o sí, según se mire" y escucho esta música soñando con la libertad que Luisa dice ("tener un rato el grifo abierto y caminar desnuda detrás de los cristales"). O tener esta tarde para mí, sin contestar esa llamada, soñando tumbado en la cama con esa noche de Palermo, bajo las aspas giratorias imaginarias de mi cuarto (con aire acondicionado), y gustando esa declaración de amor de Luisa, en Palermo: "Tú eres uno y todos, lo que conozco y lo que me sorprenderá: esa mirada que he perseguido porque, al descubrirme, ella me ha desnudado en un microsegundo, me ha prometido la travesía de un desierto como un vino, un viaje a otra estrella de la que no sé el nombre y menos aún las coordenadas...". Oh, un amor que prometa la travesía de este desierto, un viaje a otra estrella...Amor anónimo, amor pasión, amor viajero de carretera, amor que se puede oler, como el cuero: "así que ven Y ámame con tus ojos enganchados a esta bandera de conveniencia que te ofrezco: me has seguido el rastro hasta el mar como un perro. Enfundado en cuero, haciéndote notar sobre tu Kawasaki, sobre tu mendicante chulería. Y sé que cumplirás tu parte de la historia". Un amor suficiente, apenas, para atravesar como un vino el desierto. "Nos conviene mejor la orilla, las palabras que no pronunciaremos. No indagar en la arqueología.Te pido una luna sobre el puerto. Puedo permitirme contigo ese capricho de romántica pasada de moda como en un anuncio de televisión. Es Palermo". Fue Palermo, también, aquella noche, escuchando como ahora al Quinteto de Alain Bédard -suena "Bluesy lunedi"-. El piano rompe bruscamente el ritmo encendido de los saxos, y siento -el texto y la música- algo que me recuerda la mirada de Gelsomina cuando ve a Zampanó, el animal, el bruto, hacer su número de fuerza, haciendo saltar con la fuerza de sus pectorales la cadena de hierro -con su chulería mendicante- ante todos los paletos de pueblo, esos ojos de Giulietta Masina, enamorada y feliz infeliz. Italia. Palermo. La promesa de una luna en el Puerto. Tiempo, para contemplar largamente pasar la tarde, tumbado en la cama, sin hacer esa llamada que me urge. "La batalla está perdida y me gustaría dormir un rato a tu lado". Dices. "Una constelación no podría ofrecer mejor guarida que el sueño junto a tí para planificar las tres o cuatro frases con que ir tirando y componiendo los días sin que se noten las bolsas en los ojos y la palidez creciente. Tres o cuatro formas estables de disimular nuestra verdadera naturaleza. No hace falta más". Poesía llena de tristeza y consuelo. Por eso invoco el arco iris, de nuevo y me entrego a la música. Una canción no basta, o sí, según se mire.

Tuesday, July 28, 2009

LAS ESQUINAS DE LA LUNA





Leo el libro de Luisa Miñana, "Las esquinas de la Luna". He oído decir que es un libro terapeútico, como acto de creación. Sí. Su lectura cura. Es una apertura para abandonar los límites del lenguaje y del discurso lógico, incluso del discurso mismo. Lo discursivo cede su espacio aquí al sueño. El sueño insomne de Luisa está hcho de espasmos de sentido que se revelan de súbito y en sí mismos llevan una luz de evidencia nocturna. No son textos, más bien texturas o relámpagos. Instinto sonámbulo que explora en su propia oscuridad.

"La modelo habla por teléfono con el fotógrafo

Desde que soy intercambiable
Me han crecido nombres como extremidades, como ojos, como bocas. Me parezco a los cuadros de Warhol y a los ceniceros de los hoteles, a una diosa oriental

Con todas las bocas te llamo y con todos los ojos. Con todas las extremidades podría abrazarme a tí, pues he aprendido desde niña en los documentales que en cualquier país la lluvia es verde y negro el sueño que no llega.

Mi tiempo es el tiempo en que puedes mirarme, porque no habito espacio ni sol más allá de este cordón umbilical que a veces es un árbol y muchas otras la carretera que da la vuelta al mundo.

Todas mis variaciones que tú amas las he diseminado por el mundo porque alcanza mi deseo para multiplicarme por todas las antenas y pantallas: seré cualquier mujer que tú alimentes o maldigas.

Tengo los dedos fríos de quedarme pegada a la fachada de cristal de mi oficina. Vivo en el polo Sur, en medio de la gran tranquilidad, concentrada en el trabajo de posar para tí

a todas horas
ante esta web-cam

Ya no estoy en los catálogos de tus exposiciones, y solamente viajo los fines de semana para alojarme en los hoteles por donde tú has pasado y entiendo que ser libre en este mundo de teléfonos
es una forma de ser intecambiable".

Leo este texto como quien bebe una copa en la noche, despacio. Y recuerdo a Carlo Mollino y sus ocultas fotografías de mujeres. Y se me aparece Luis Buñuel hablando de las arañas, que a la vez le atraían y repelían.



Y ese desasosiego es el que siento ante este amor extraño de la modelo que posa ante la web-cam, con todas sus bocas llamando al fotógrafo. Con todas sus extremidades deseándolo. Esa mujer multiforme, sus variaciones, cuyo tiempo es el de ser mirada. Mujer perturbadora que sigue al fotógrafo por todos los hoteles que él abandona. Fotógrafo que mira a la mujer y la expone a los otros. Porque el amor se escapa y se convierte en árbol: en carretera o en teléfono.
Y pegada al cristal, enfriándose los dedos de esperar, la mujer no mirada, la mujer no amada lanza su imagen o grito al ojo cibernético de una máquina.

Friday, July 24, 2009

LIBERTAD EN ZARAUTZ


De los días pasados en las costas vascas, quedan imágenes y sensaciones poderosas.
Las puestas de sol en las playas de Zarautz. Esos cielos. El color de la luz entre las nubes, cuando el sol se despide hacia Getaria.


Y el verde del norte. Chillida Leku. El lugar, el sitio de Chillida. El caserío que él convirtió en obra de arte. Naturaleza en la que las esculturas viven entre los árboles.


Chillida, nos dicen, nunca trabaja la piedra en ángulos rectos y si uno se fija bien, ninguno de los ángulos es de noventa grados. Chillida amaba la libertad, y el ángulo recto se opone a la libertad: un ángulo recto impone a todos los demás ángulos cómo tienen que ser.
También Zarautz defiende la libertad. A la entrada del pueblo una señal advierte: "Este es un pueblo sin pena de muerte. Eta no." Y sí, pienso que -hablando en positivo- que los no-violentos defendemos la vida y la vida no es compatible con la pena de muerte que algunos han aplicado en esta tierra a sus enemigos políticos.
Chillida con su trabajo callado en la piedra ha alzado también su voz. Sus esculturas abrazan, dialogan, se comunican, unen. Es una respuesta lo que esas esculturas nos ofrecen.
Y de vuelta a Zarautz, esos cielos y esas nubes, esos colores del atardecer, esa paleta prodigiosa de la naturaleza, transmite toda la belleza y toda la fuerza, toda la libertad de esta tierra que Chillida amó.

Monday, July 20, 2009

ENRIQUE BARRERO



Solo en mi casa. Leo los poemas que me envía Enrique Barrero. Esta tarde de verano en que permanezco solo, estoy leyendo su poesía. Y leyendo estos poemas se me hace presente Enrique en esta tarde, en esta misma habitación, frente a la televisión, junto al aire acondicionado. Es la voz poética de Enrique, que me hace volverme a mi interior y admirar esa extraña cosa -inmerecida- que es mi propia fe. La fe que comparto con el poeta. Esa fe que consiste en sentirse uno amado por Dios. Nada hicimos. Fue Su amor que nos vino y nos buscó. Fue urdiéndolo a lo largo de nuestras idas y venidas. Quizás desde la cuna. Fuimos elegidos para un destino: "Tu quisiste que fuera quien he sido".

Y Enrique es poeta. Y -en este libro litúrgico- canta su fe (raro proyecto en un tiempo en que algunos consideran impudicia cualquier expresión de la propia intimidad religiosa). Pero el poeta -por definición- explora esas realidades interiores. Y la relación amorosa con Dios es muy parecida a cualquier otra: una historia de gozos y soledades, negaciones y reencuentros, como todas las historias del amor humano. Sólo que Dios, en esta historia, lleva la iniciativa siempre.
"Bendíceme estos versos, este oficio
y escóndete en silencio en mi palabra". Dice el poeta y sigue la oración.

"Tan sólo te diré que puerta a puerta
fui buscando tu rostro. No me cabe
más ofrenda, Señor, que el haber ido
-verso a verso y olvido tras olvido-
urdiendo una oración para tu gloria".

En el poema está la espera y la urgencia del amor:
"No tardes mi Señor, ven a la cita...
Dime ya que me quieres, en qué senda..."

En el poema está -también- el gozo.
"Se enciende el corazón cuando te intuyo".
Y la serenidad.
"Hoy te nombro Señor, porque te siento
breve rayo de luz en mi jornada.
Advierto tu presencia enamorada
detrás de cada pulso y cada aliento".

Canta Barrero a un Dios propio. Un Dios del Sur.
"Vente conmigo aquí, al Sur que habito".
Un Dios de sus lugares.
"Vente conmigo aquí, junto a la umbría
y tranquila belleza de esta ría".
Porque Enrique Barrero trata con un Dios encontradizo y enamorado, un Dios que quiere vivir con él su vida, que se le acerca para hacer con él esta jornada.
"- Mi lucha, mi verdad, mi Dios cercano,
Dulce Señor del tiempo y de la herida,
escribe los renglones de mi vida
con el pulso invisible de tu mano".
Dios que es aliento para seguir caminando:
"No alcanza más alivio este viaje
que soñar tu horizonte de belleza".

"Hazme débil Señor, dame el fracaso...
Entrégale a mi esfuerzo la pobreza..."
Es la experiencia del dolor donde Enrique intuye más poderosa esa presencia, en forma de alegría que llega y consiste en sabernos "aliento tuyo en levedad de barro". Por que al fín todo es efímero.
"Sólo Tú quedarás. Esto que vemos
será piedra molida y cuarteada".

Dios nos busca en nuestra debilidad:
"No tres veces Señor, que más han sido.
Cien veces te he dejado de soslayo...
cada vez que te esquivo y que te niego
compruebo con más fuerza que te amo"

"Hoy te pido, Señor, el ver tu mano
no sólo en un espejo de belleza
sino en el barro frágil de lo humano.
Dame el secreto don, la fortaleza
de ser abrazo siempre, ser hermano
y hallar en el amor toda certeza".

El camino es largo.
"De entre todas las dádivas te pido
la callada virtud de la paciencia".

Pero -como hizo decir Goethe al ángel en Fausto- mereceremos la salvación al fin, porque al menos lo hemos intentado.
"Porque no he renunciado a la alegría
aunque a veces me venza la desgana".

Gracias, Enrique, por tu libro, en el que te encuentro, y me encuentro.

Sunday, July 12, 2009

MEDIA LUNA

Uno no sabe a qué va a los sitios. Yo creí que iba a otra cosa, pero San Fermín me deparó lo que, sin yo saberlo, sin esperarlo, más necesitaba: la fiesta verdadera, una fiesta de familia, una fiesta compartida por mayores y chicos en esta ciudad, una fiesta de toda la ciudad. Fue como recordar algo que nunca tuve, algo que sin embargo, existía. Jesús y Ángel (el palo y el punto de una i, de inteligencia y de ingenio), con sus ganas de reírse juntos y con nosotros, Javier con su acordeón y su gastroenteritis y Maricarmen y Silvia, con su acogedora proximidad, acogíendonos todos ellos en esa comida de su gran familia, con los niños, con ese inverosimil mozo alemán, Michael, con el fornido y noble entrenador de fútbol. Navarros castas que me hacían recordar la esencia de una fiesta que no viví y a la vez me daban ganas de vivirla ahora, con ellos y en el futuro con mi propia familia.
Al llegar, mi niño había recuperado el recuerdo de Vinagre, ese cabezudo de la berruga que veía pasar por las calles repartiendo vejigazos, ese cabezudo malo que nos asustaba.


Los gigantes, solemnes y tiesos, incluso los negros con sus plumas, bailaban por las calles mientras buscábamos aparcamiento.



Luego seguimos al Iruña, el café desde donde con mi madre veíamos pasar las peñas hacia la plaza. Hoy hemos tomado posiciones en el Niza para ver desde allí una fiesta de la que, este año, nos sentíamos un poco fuera: la misma alegría, la misma irrevente actitud, la insolencia alegre de sus pancartas. Bullanga y risas, bromas y disfraces. Es fiesta y todos guardan la fiesta hoy.
Al volver al hotel, leo en el último libro de Milan Kundera -"El encuentro"- que solo existimos en nuestra concreta edad: no recordamos como piensa, como siente, como es una persona de una edad que ya no es la nuestra. Yo pensaba correr en el encierro, iba a ver los toros en sol, iba a salir acompañando a las peñas, con los amigos de mi joven amiga de Pamplona. Iba con la edad que no tengo ya, para hacer lo que quedó pendiente entonces. Al final no ha habido nada de eso. He ido a pasear por la Media Luna, a la sombra acogedora de esos árboles, he ido por donde me llevaba mi abuelo en sus interminables caminatas, para ver desde allí recortarse las torres de la Catedral.



De este día me queda la alegría sana, noble, la luz prodigiosa de los hombres y mujeres vestidos de blanco y rojo, comiendo juntos, en familia, disfrutando de la música del acordeón, de la ocurrencia del momento. Una fiesta que es encuentro con ellos. Que es reencuentro con mis raíces. Gracias amigos.

Friday, July 03, 2009

LOS VERANOS SON PARA LAS NOCHES

Quedamos cualquier noche, este verano. Felices vacaciones.

Thursday, July 02, 2009

HOTEL EME



La otra noche, en la azotea del Hotel Eme, en Sevilla. Amigos. Cenamos contemplando la belleza iluminada de la catedral y la Giralda. Un lugar único. Una vista única que compartimos admirados. Y cenamos bien, además. Buena carne de buey y buen vino -Mauro- de Rioja. Buen servicio también, atento y complaciente, chicos altos y guapos (dicen las mujeres). Mi amiga le pregunta de dónde es: brasileño, nacido en la capital, Brasilia, como Kaká.

Durante la noche juraría haber visto a Michelle Pfeiffer atravesando los pasillos del hotel: ha pasado a mi lado, desplegando toda su belleza. Es una mujer hecha para el champaña. Una mujer a la que hablar, mirándola a los ojos, con una copa de champaña en la mano.



Esta es una noche calurosa y las golondrinas (o los gorriones) revolotean alrededor de la Torre tallada, gemela de la Kutubya... y recuerdo los días de Marraquesh y la noche en la plaza de Yema El F'na. Luz de oro. Aquí lo mismo que en medio del desierto. Contraste fresco del agua azul de la piscina, junto a nosotros. Alguien dice: "Es urgente no hacer nada". Y pienso que llega ya el día de mis vacaciones. Saldré para el Norte, con destino a Zumaia (al sitio que Cris me dijo). Cerca de Irún donde espero poder ver a Ana. Y desde allí iremos a Pamplona, a San Fermín, con el sueño de correr delante de los toros. Costa, casas de piedra, mar: "es urgente no hacer nada", es urgente no pensar en nada, dejar que todo siga, que todo suceda...Mañana te dedicaré una entrada -le digo- mientras brillan sus ojos claros a la luz artificial de los focos que nos iluminan. Brillan sus ojos y tiembla en ellos la luz de la Giralda.

Monday, June 29, 2009

EL AGUA DE LOS DÍAS

Lo escuché el otro día en la Iglesia: "no tienen vino". Era la celebración de los veinticinco años de matrimonio de unos amigos. Se me vino a la cabeza esa otra pareja que ya no celebrará su aniversario. Se acabó el vino y terminó la fiesta.
(recuerdo ese aturdimiento feliz, como de borrachera, ese estar como achispado, como bebido, de los momentos felices...)
No tienen vino. Y es que el vino se acaba. Y entonces ¿dónde encontrar más vino para seguir viviendo? Y algunos se van a buscarlo, sedientos de amor. Jesús -en ese trance- ordena que traigan agua. No hace aparecer dinero para comprarlo, ni lo crea de la nada. Hace traer grandes tinajas de agua, pesados tinajones de agua insípida que hay que arrastrar con esfuerzo. Y entonces transforma ese agua humilde en un vino preciado. Un vino mejor que el que se había repartido antes entre los invitados...¿qué pues? como dijo algún vinatero ¿el mejor vino es el que se obtiene del agua? Este Jesús siempre tan bromista. Tan paradójico y misterioso.
Pero ahí está -en su primer milagro- la gran lección: el vino se acaba...y cuando se acaba el vino, uno tiene que fabricárselo del agua. El oro de los recuerdos hay que extraerlo del estiércol de las cosas cotidianas. Sólo se nos da eso para fabricar nuestra felicidad.
Si no temenos vino, tenemos el agua humilde de muchos días iguales. De ese aburrido material hay que extraer el vino que nos embriague.

Sunday, June 28, 2009

EL LUGAR INTERIOR



En "Buffalo'66", película escrita, dirigida y protagonizada por el neoyorkino Vicent Gallo (ahora de moda por ser el protagonista de la última película de Coppola), Christina Ricci es una joven solitaria que tiene un encuentro fortuito con un violento ex-presidiario, un tipo raro que la secuestra para obligarla a hacerse pasar por su esposa antes sus padres a los que para ocultar los diez años de presidio, ha contado una falsa historia de honradez, trabajo y matrimonio.
La muchacha se enamora dulcemente de ese ser impresentable, pero él -que no recibió el cuidado de sus padres- no puede verla en realidad, él no ve a nadie, él no trata bien a quienes de verdad le aman, porque en su mente sólo existe una idea de venganza, que es una idea de auto-destrucción; es una obsesión, alimentada durante todos esos años de encierro: matar a quien cree culpable de su condena. La película es la historia de estos dos solitarios que van juntos, pero están muy lejos, que van haciendo tiempo hasta el momento de la verdad. Estos dos que sólo se encontrarán realmente cuando él, a punto de acudir a su cita de muerte, se acepte el sorprendente regalo de es abrazo que ella le pide.
En un momento de la película, él se pasa por la bolera, el lugar en el que se refugiaba durante su adolescencia. Allí se le ha guardado su sitio, allí sigue el encargado que ha pagado sus cuotas durante este tiempo. Allí puede jugar de nuevo a los bolos con su bola y recuperar el aroma de los buenos tiempos, cuando ganaba trofeos y se sentía seguro. Ella quiere jugar con él pero él no le deja: es su mundo, del que ella no forma parte. Y la hace sentirse fuera de lugar. La muchacha entonces -en su soledad- se vuelve hacia su mundo interior (es uno de los muchos momentos bellos de la película): suena una música y ella comienza a bailar. Baila claqué, escuchando en su interior "Moonchild", de King Crimson. Ella tiene un lugar interior a donde siempre que esté sola podrá volver. Ese lugar interior, donde está uno consigo mismo y recupera el deseo de vivir.

Wednesday, June 24, 2009

CÓMO DECIRTE ADIÓS



Hay algo fuerte, muy fuerte en la fragilidad. Hay algo triste, muy triste, en la sonrisa. La feminidad es quizás ese misterio.

NOCHE DE SAN JUAN

Ayer noche, la noche más breve del año, en muchos pueblos de España es la noche de las hogueras de San Juan. Los vecinos de las barriadas se reúnen en torno al fuego en una fiesta popular celebrando el solsticio de verano, una fiesta en que el fuego recupera su valor ancestral de protagonista de la vida. El fuego capta la atención de niños y mayores y todos lo quieren alimentar con palos y cartones, todo es bueno si hace fuego. Y en esta noche mágica ¿qué quiero arrojar al fuego? Quizás el miedo, cualquier miedo ¿Que quiero que muera o sea purificado en esa hoguera grande, ascendiendo al cielo en cenizas y humo? Quizás mi deseo, cualquier deseo. Es una noche para soñar y pedir presentes. Una noche en que se nos concede ls vida nueva, el estío. Un rito pagano de tránsito y cambio que bien podría servir ahora para formular un nuevo proyecto de vida. Renovación. ¿Qué quiero renovar en mi vida? ¿Qué es lo que prende mi hoguera, lo que que me aporta oxígeno para inflamar la llama, para quemar, para encender la noche e iluminar la oscuridad? ¿Qué es eso que me atrae y donde vivo, donde me encuentro vivo con otros, ese fuego en torno al cual nos reunimos muchos para compartir juntos un mismo calor y una renovada energía? Es una noche mágica, de encuentro con lo profundo de nosotros mismos, absortos ante el fuego y su poder, su crepitar, su respiración profunda. Como la zarza ardiente del Éxodo, el fuego sigue diciendo nuestro nombre en esta noche y nos pregunta: ¿qué quieres quemar en esta hoguera?



Y aquí, Elis Regina, prematuramente muerta, llena de vida, canta con Hermeto Pascoal las hogueras de San Juan. Elis ama a Hermeto aquí y es siempre para mí un referente este momento que entre ellos sucede. Algo no explicable en términos de lógica, donde una mujer se encuentra con un hombre, en la creación de una música llena de cariño y llena de amor.

Sunday, June 21, 2009

TANGERINE DREAM


Cada día abría su casillero, esperando encontrar la notificación del préstamo que había solicitado y que le habría de permitir abrir su propio negocio para obtener, al fin, un pedazo del sueño americano que le habían prometido.

Tarde de domingo en la ciudad. Ella se fue a la playa y yo me quedé aquí. Ayer noche, veintinueve grados. Aire acondicionado. Reviso las fotos de mis alumnos y mis alumnas. Deseo lo mejor para ellos y voy leyendo sus exámenes. Estos días he colgado música en el blog. No tenía nada mejor que contar. Esta mañana he colgado otra música que alguien escuchará. Y ahora que un amigo mío se fue de su casa, que una amiga mía no entiende porqué su marido se fue, recuerdo la película que ví ayer y que me ha conmocionado. "El asesionato de Richard Nixon". La regalaban con El Público, y ayer que estaba solo, que hacía demasiado calor para salir, la ví. Sean Pen es alguien que simplemente ha querido ser honrado. Alguien que abandona todos los trabajos que le ofrecen por ética, porque no está dispuesto a engañar a los demás, no está dispuesto a condescender con el engaño institucionalizado. Y el sistema se basa en gente que condesciende al engaño. Su mujer ha sido capaz de soportar un trabajo de camarera en el que le obligan a vestirse como una buscona, con tal de mantener a su familia. Su amigo negro está dispuesto a aguantar que le grite un cliente en el taller, con tal de seguir con su negocio. Pero él no es capaz de eso, él reclama que se respete su dignidad. Y cuando le exigen en su trabajo que se afeite el bigote...acude a su esposa. Él se dejó el bigote por ella...Pero ella le prohíbe volver a aparecer por su casa: a esas alturas, ya es un desequilibrado, cuya influencia para sus propios hijos es totalmente negativa.



Ahora que en el Primer Mundo cada cual planea sus vaciones (dónde iremos, a Brujas, a Ibiza, quizás a Estocolmo, que es más fresquito...), recuerdo los días pasados en Tánger. Vuelvo a la plaza del Zoco Chico. Allí, mientras otros del grupo iban a hacer sus compras, convencí a Mariángeles para que se sentara conmigo, simplemente para tomar un té y ver a la gente pasar...sólo así, al cabo de un tiempo, quizás media hora, podríamos sentir algo de lo que pueda ser vivir en este lugar, un lugar donde todavía las personas se encuentran en los cafés, con todo el tiempo para ellos, tiempo para el silencio o la conversación; un lugar en el que los niños huyen del vendedor de baratijas contrahecho que los persigue, las mujeres pasean envueltas en esas telas que resaltan sus misteriosos ojos oscuros...un muchacho de unos doce años empuja un cochecito (será su hermano) llevando de la mano a dos niños pequeños, que caminan formales y serios, entre las mesas de los cafés. Jóvenes marroquíes tomados de la mano pasan por delante, con sus ropas deportivas occidentales, con ese contoneo de la plenitud física. Aquí uno se gana la vida día a día, se vive el momento sin prisas, ante un té con un matojo de hierbabuena, al que hay que dejar que se vaya enfriando.



No hay nada que ahorrar, no es posble planificar, todo puede suceder en un momento, cada uno tiene mil oficios y habilidades, el extranjero es una fuente de oportunidad, lo inesperado está en el aire. La mujer no le abandona a uno, no le deja en la estacada, ni hay que temer que le impidan a uno relacionarse con sus hijos...La mujer, en su casa, es una diosa para su esposo, la sexualidad es algo escondido y privado, como debiera ser. No sé si esto que escribo es correcto o no. Ella decide, me dicen. Ella es la que opta por utilizar el velo, reservando sus dones... Vemos la casa que fue de la multimillonaria Bárbara Hutton. Siete veces casada...la pobre niña rica. Lo tenía todo y no tuvo nada. No tuvo lo que tienen las mujeres enlutadas de Tánger.
Tánger es una ciudad de gatos. Se cruzan una y otra vez. Los perros son cosa de los europeos que quieren adueñarse de la Medina. Los europeos que se enamoran de este lugar lo ensucian con la suciedad de sus perros. Se enamoran de los olores, de los sabores, de la sensualidad intensa de sus adolescentes...esta sensación de fragilidad y de imperturbable fortaleza milenaria, siempre igual, vida humana que persevera en su esencial humanidad. En telares imposibles, hechos de cañas unidas con cuerdas. En ruecas, hechas de ruedas de bicicleta, de las que salen lujosas telas rojas y doradas que compran nuestras mujeres...
El sueño americano: Sam Bicke (Sean Penn) sólo aspira a una parte del sueño americano, conducir su Cadillac, poder mantener a su familia. Aquí, en Tánger, la vida es otra cosa. La vida se ve pasar por delante, con sólo sentarse en uno de los veladores de los cafés en el Zoco Chico.

0NE OR TWO KINDS OF LOVE




Wednesday, June 17, 2009

EL OTRO LADO



¿Qué prisión encarcela a Tom Harrell? Ese maravilloso trompetista, aquejado de una enfermedad mental incurable, cuando no toca se queda como muerto, catatónico. Es como un mueble al lado de los demás músicos. Parece ido, ausente. Pero cuando retoma la trompeta revive y comienza a extraer de ella sonidos limpios, puros, llenos de lirismo y se convierte en una estrella del jazz. Sale de su quietud y demuestra estar en perfecta comunión con los otros. Aunque silente, aunque a muchos años luz de este mundo, paralizado por un miedo o un dolor, este hombre inhabilitado para la vida ordinaria, resulta ser un músico extremo, un hombre que toca la trompeta para seguir viviendo. Tom Harrell es un tipo raro, hermético, un inválido de la vida. Pero es capaz de escuchar una melodía maravillosa, esa melodía secreta, esa música del otro lado.

Tuesday, June 16, 2009

POR PRIMERA VEZ, MILES



Por primera vez en mi vida, vivo. Es el título de una canción de Tony Bennet. Stevie Wonder está espléndido en este dueto. Escuchar este tipo de canciones es una especie de terapia. Sale uno, al día siguiente, con ganas de verlo todo como por primera vez. Y, luego, al final de la jornada, uno puede relajarse escuchando a Miles Davis con Kenny Garret y Marcus Miller, tocando Hannibal, una de mis piezas favoritas, y pensando en los festivales estivales de jazz, Vitoria y San Sebastián, y deseando estar allí con tanta gente que disfruta de la música. Y pone esta entrada para que disfruten los que lean de la música que a él le hace disfrutar.

Sunday, June 14, 2009

AFTER DARK


Tenía un libro para ella, el mismo que ella acababa de leer. Murakami nos había unido. Como tantas cosas nos unían ya. Quise entonces que leyera "Al sur de la frontera, al oeste del Sol", pero no recordaba ese título. Era la historia de alguien a quien, como a nosotros, gustaba el jazz. Alguien con un vacío. Alguien que se reencontraba con una persona de su vida pasada...o de la futura.
Después de su partida, empecé a leer "After Dark". Y allí, en las primeras páginas, me encontré con una historia que tenía que ver con nosotros. Era casi una pregunta, una pregunta que unos días más tarde me volvería a hacer alguien que regreso de lejos. Alguien que venía como un emisario con su mensaje.
Tres hermanos naufragan y son llevados por las olas a una isla de Hawai, con una gran montaña en el centro; un dios se les aparece por la noche y les dice "allí hay tres grandes rocas redondas, empujadlas hacia donde queráis y allí donde os detengáis será donde viviréis, cuanto más subáis más mundo conoceréis, pero vosotros decidís hasta dónde queréis llegar". El primer hermano empuja, las piedras son muy pesadas, y al poco se para: el sitio le parece bueno, hay pesca y sombra de árboles. El segundo sube por la montaña y hacia la mitad, cansado, se detiene. El sitio está bien, hay fruta, podrá alimentarse. El tercer hermano sigue ascendiendo y ascendiendo, empujando hasta la extenuación la pesada roca, hasta el límite de sus fuerzas, y llega por fin a la cima de la montaña, desde donde divisa todo el mundo alrededor, más que sus hermanos. Allí será donde vivirá en lo sucesivo, pero en ese lugar no crece la hierba, ni vuelan los pájaros, no tiene qué comer sino raíces, ni qué beber sino chupar el hielo y la escarcha. Pero cuenta la historia que no se arrepintió pues desde allí podía contemplar el mundo...
Tú y yo seguimos empujando ¿verdad?...seguimos inisitiendo sin descanso con ese anhelo de ir adelante, de buscar, sin conformarnos con esto que tenemos, quizás porque sabemos que donde paremos será ya nuestro lugar para siempre. Pero ahí está también, constante, la tentación de parar, de dejar de esforzarse. Tememos el precio de la soledad que nos cuesta llegar arriba y es más cómodo, más fácil, vivir sencillamente, sin pedir demasiado más a la vida que una cierta paz, una cierta serenidad. Sin embargo, quedarse ¿no sería renunciar a toda esperanza?
Ahora un amigo me cuenta la historia al revés: la cima no es el lugar desierto e inhabitable que nos han contado. En realidad la gran piedra que empujamos hacia arriba es nuestro miedo y esa piedra se va deshaciendo a medida que seguimos adelante y se hace más pequeña, hasta disolverse y desaparecer. Y sólo al enfrentarnos al miedo, alcanzamos el amor.
No se cuál es la historia verdadera.

Thursday, June 11, 2009

COMO DANTE

A la mitad del camino de mi vida...

"Hay mucho amor tras esta decisión", dices. Y yo: "sea la que sea".

Me encontré en una selva oscura...imposible decir cuánto temor puso en mi ánimo...apareció una loba, que en su magrura parecía henchida de deseos...Vino a darme nuevo espanto el aspecto de un león, que abriendo sus fauces amenazaba devorarme...

Como el Dante, se encuentra uno a las puertas de un infierno, donde habrá que abandonar, al entrar, toda esperanza. Aquí necesita uno todo su valor. Y es en ese momento de perplejidad y angustia cuando aparece un guía, un maestro querido, un condenado (¿no eras tú mi maestro, el único que yo leía?) que se ofrece a conducirte por el camino de las sombras que habrá de llevarte a la luz, la única luz que puede disolver todas las tinieblas.

"Y entonces, cuando uno decide seguirlo, se nos entrega con todo su poder".

A la mitad del camino de nuestras vidas.

Tuesday, June 02, 2009

TRACEY & BEN

Everithing but The Girl es un duo ejemplar. Llevan años juntos y juraría que se aman. Tracey Thorn algunos podrán pensar que es una mujer fea pero para mí tiene un gran atractivo. Es personal, elegante, con una naturalidad tranquila, que se sabe imponer sobre esa presencia un tanto lánguida o blanda. Su voz revela toda la fuerza interior de esta mujer. Junto a ella -fantaseo que enamorado- Ben Watt, sólido, extrañamente intenso. También raro (a mí me gustan los raros). Me encanta cuando ella dice en una canción que la felicidad está allí donde vive. Es así: otros quieren cambiar y creen que serían felices si cambiasen. Creen que la felicidad está en algún otro sitio y nunca la encuentran.
En otra canción Tracey hace una declaración que creo que es una afirmación de principios, que libera mucho:
"Whe are not true
Whe are not pure
whe are not right"
Para concluir abriendo los brazos y exclamando: "mi love is like cathedral bells"



Yo no sé inglés (apenas unas palabras), por eso, cuando las letras son en inglés me siento invitado a inventar un significado: sea o no correcto es un significado de uso meramente privado. Por eso, es bello eso de "mi amor suena tan fuerte como las campanas de una catedral". Es, para seguir el post precedente, una metáfora: el amor tiene algo de templo, de catedral, mi amor es el vendaval que hace que todas las campanas se pongan a sonar. No soy puro, no soy quizás correcto ni siempre sincero, pero cuando amo todas las campanas suenan y ese es mi culto al Cielo. Entonces, cuando suenan esas campanas, se produce el verdadero cambio: y allí donde vivo encuentro la felicidad.

Monday, June 01, 2009

EL PAGANISMO

Lo contrario del "ateísmo", contrariamente a lo que se pueda pensar, no es la fe, sino el "panteísmo". Frente al "no hay Dios" el "Dios está en todo". En todo alienta un suspiro de eternidad.
Recuerdo una tira de Romeu en la que lamentaba, como una gran pérdida, una gran marcha atrás para la humanidad, el fin del paganismo. Es cierto que, en términos de vitalidad, el paganismo supera al cristianismo eclesial, porque exalta la vida en todas sus formas, reverencia al hombre y a la naturaleza. Sus dioses son dioses con nuestros mismos defectos, dioses cercanos y simpáticos, tratables; seres inestables, que se enojan, que sienten el aguijón del deseo y del odio, que prefieren a Odiseo frente a Héctor.
El paganismo exalta y diviniza todo, los ríos, las cosechas, las fuerzas ocultas, las tempestades. El cristianismo eclesial hace al hombre dueño y señor de la creación y la somete a su voluntad. En el cristianismo sólo Francisco de Asís siente esa divinidad de la naturaleza, esa hermandad con todo lo vivo. La recuperación del paganismo quizás ayudase a dignificar la naturaleza y a salvarla de la degradación. Esa naturaleza cuyas leyes son también divinas.
El paganismo como una religión a la medida del hombre, una religión que abraza la imperfección humana, sin imponernos otra medida inalcanzable, sin imponernos una improbable pureza, es una religión que exalta la vida y el amor.



¿Sería posible paganizar la religión del Cristo? Jesús histórico es un hombre que come y celebra con personas que en su entorno son inadecuadas, no es un maestro severo, no es ascético, comparte mesa y mantel, se acerca a todos, ofrece su ayuda a quien la pide, no condena sino que abraza, no adoctrina sino que convive. El cristianismo recibido en los pueblos de América -pienso en Brasil y en el Cristo Redentor cantado por los sambistas- es con su mestizaje con su eclecticismo una religión de vida¨, una religión para el hombre del campo, una religión de gente sencilla, quizás el futuro del cristianismo se está fabricando allí.
"He venido para que tengan vida, y la tengan en abundancia" dijo el mismo Jesús. ¿Por qué ha de ser la fe algo que apague la vida y no algo que la ilumine y exalte? ¿Por qué algo que entristezca y no algo que llene de alegría? La fe de Jesús es algo que anima y acerca a los otros. Un pan compartido y un vino de alegría compartido también, con todos los hombres, sin distinción de Credo, judíos o gentiles. Ese fue el mensaje universal del Cristo. Él mismo fue para los judíos un pagano. Jesús fue condenado precisamente porque sacó a Dios del Templo y dijo que estaba en lo íntimo de cada hombre, como un deseo inextinguible de amor. La oración consistiría en hacer el silencio para escuchar la voz de ese deseo tenaz.
Recuperar el paganismo de una religión sin Templos, el paganismo de los Templos vivientes, sería reivindicar el Jesús que escandalizó, un Jesús-Dios de nuestro tamaño que hace el camino con nosotros sin obligarnos a cambiar el paso. Sería recuperar a un Dios que exalta la vida, que late alegre en todo lo vivo, un Dios de claridad, de afirmación, más cercano de nosotros que nosotros mismos, es quizás una de las tareas más hermosas que nos puedan aguardar en el futuro.

Foto: García Alix

Friday, May 29, 2009

ESE QUE YO QUIERO SER

Si alguien quise ser, fue Vinicius de Moraes, poeta y ex-diplomático. Alguien muy parecido a él conocí y fue mi amigo y ahora lo recuerdo, artista él, hombre culto, jugador de golf también, enamorado pertinaz de Portugal, y de las bellas mujeres, de los libros y de los raros. Ambos comprendían esta vida breve como un arte, el arte del encuentro con los otros, el arte del amor que nos tengamos, del vagabundeo continuo por esas playas, por esos lugares de encuentro, tomando una cervecita juntos, sí, perdiendo la mirada en el encuentro de tierra y mar, para acabar viendo toda la tierra rodar. Algo así, tan tranquilo como ese poeta en su mesa camilla, pertrechado de su whisky preferido. Tan alegre como ese poeta que entra bailando en el escenario, a gusto con sus amigos, cantando con ellos a la vida que va pasando, a la felicidad que es una cosa loca y delicada también. Mi felicidad creo que es esa misma felicidad de Vinicius: Sarabá.



Y esta otra canción, la Samba de Orly, en la que Toquinho, su joven compañero, risueño, con su guitarra, siempre junto al maestro, componiendo temas nuevos, ejecutan una música suave y cariñosa, como una joven mujer que se adentra en el agua de las playas de Copacabana.



Miucha, hermana de Chico Buarque D'Hollanda, el joven poeta de la revolución brasileña, autor de preciosas letras de amor, canta aquí con el maestro de la bossa, Antonio Carlos Jobim, que inspiró al mundo del jazz también hacia la música brasilera, cantando juntos esa samba del que vuela sobre Rio y se encuentra al Cristo Redentor con los brazos abiertos, ese Cristo que domina y perdona. Esa poesía de la fe en ese Cristo visto desde el avión, como un Cristo que abre sus brazos a todos los hombres del mundo, algo no exclusivo sino compartido por todos en una especie de mestizaje de amor, probablemente heterodoxo pero gozosamente heterodoxo y universal: como la samba que une a hombres y mujeres en una misma danza.