Tuesday, June 14, 2011

AL LEVANTAR LA ACAMPADA



Ahora que levantan la acampada, recuerdo los años de la música. Los años de la única revolución juvenil. Luego vino el venderse a lo fácil, al consumo. Pero aquellos años fueron de música y sueños. Sueño de libertad, de integración racial, de paz en la guerra, de amor más o menos libre o liberado, de liberación de la mujer. De todo eso algo fue quedando y todos los que lo vivieron, lo viven de alguna manera. O lo reviven ahora, viendo de nuevo a los jóvenes movilizarse y cantar y hacer asambleas, y ser disueltos a golpes por las fuerzas del orden público, los nuevos grises, con la misma furia contra los revoltosos del idealismo, que ensucian, que fastidian, que ocupan la vía pública, que molestan. Pero cómo no indignarse. Mucho habían tardado en abrir la boca, en revelar la desvergüenza del rey desnudo. Qué alivio saber que no estáis muertos todavía. Qué alegría escuchar vuestras voces, leer vuestros carteles que anuncian una juventud sin casa, sin curro, pero también sin miedo. Que prometen pesadillas a quienes destruyen sus sueños. Vale: no funcionaron las comunas, no funcionó el poder de las flores, no funciono el sesenta y ocho. Pero todo eso junto, esa risa de fondo, esa insolente risa ante la mentira, eso funciona y funcionará y cambiará el rumbo de nuestras vidas. Otro mundo es posible. Otra sociedad es posible. Tenemos que hacerla posible. Tenéis que soñarla para hacerla, entre todos, posible.
Arcadio: he estado contigo en tu valerosa presencia, joven filósofo, amante de la vida. En tu detención, en los golpes recibidos. Me he sentido orgulloso de vosotros. Que estábais allí, pacíficamente, diciendo verdades con vuestras manos. Y he creído en esa metáfora: en esta sociedad oscurecida, vosotros habéis abierto la Puerta del Sol.

Tuesday, May 31, 2011

LOS ENAMORAMIENTOS



"No podemos pretender ser los primeros, o los preferidos, sólo somos lo que está disponible, los restos, las sobras,los supervivientes, lo que va quedando, los saldos, y es con eso poco noble con lo que se erigen los más grandes amores y se fundan las mejores familias, de eso provenimos todos, producto de la casualidad y el conformismo, de los descartes y las timideces y los fracasos ajenos, y aún así, daríamos cualquier cosa a veces por seguir junto a quien rescatamos un día de un desván o una almoneda, o nos tocó en suerte a los naipes o nos recogió de los desperdicios; inverosímilmente logramos convencernos de nuestros azarosos enamoramientos, y son muchos los que creen ver la mano del destino en lo que no es más que una rifa de pueblo cuando ya agoniza el verano".

Javier Marías (o su voz femenina en "Los enamoramientos", Maria Dolz) ¿es demasiado pragmático? ¿se puede ser demasiado pedestre? A veces es necesario remontar el vuelo del romanticismo. Quizás necesitamos un poco menos de realismo. Sí, es cierto: cuando se nos muere un ser querido, a pesar de nuestras protestas de amor eterno, sabemos que pasado un periodo de tiempo, unas etapas de duelo, iremos olvidando (aunque no hubiéramos nunca querido), sabemos que traicionaremos esas promesas, que tal es la fuerza del presente que oculta y entierra el pasado, que olvidaremos a nuestros muertos, que las protestas de amor eterno serán risibles al cabo del tiempo. Sabemos que somos así, poco fiables, inconstantes, incapaces de morir de amor (porque no obedecemos a ese impulso de irnos con él). Que nos podemos acostumbrar a todo, a su ausencia, con tal de seguir viviendo. Incluso sabemos que todo esto es razonable e incluso sano, que es natural que encontremos una nueva vida para nosotros, una nueva persona que ira convirtiendo al otro, poco a poco, en un dato de nuestra vida, un dato biográfico, como la fecha de nacimiento, o el lugar dondes hicimos el Bachillerato. Mientras hay recorrido...mientras hay tiempo, la vida se impone, el presente y su poder acaban por enterrar a todos los muertos. Y sobrevivimos, y renacemos de los restos de cualquier naufragio. Sabemos todo eso, esa mierda que somos. Seres superficiales, que un día amamos y al día siguiente odiamos, que no soportamos la continuidad en nada, que todo lo rompemos por aburrimiento y ansia de cambio.

Sabemos esa mierda. Pero ¿hay que recordar esto -tan evidente- en un texto literario? Esta filosofía de lo chato, de lo rastrero ¿precisa de un maestro que bellamente la exponga? Marías es el típico aguafiestas. Yo necesito que me hablen de amor, necesito elevar el vuelo, creer que puedo amar con un amor eterno. Necesito seguir enamorándome, sin razones, sin argumentos, irracionalmente. Dejar la razón a Marías, las pausadas radiografías de la insignificancia humana, para que se vean los huesos del muerto viviente que soy. No hay engaño: los huesos están ahí. Pero la belleza pertenece a otro territorio. Un territorio mágico que Marías no transita, porque no sabe o no quiere. Será así, te olvidaré, pero no quiero vivir en un mundo en que pueda olvidarte.

Saturday, May 21, 2011

EL PLACER DE VIVIR



André Comte-Sponville es un filósofo francés, un filósofo que cree que la claridad es una exigencia del filósofo (frente al tradicional prestigio que ha proporcionado a los profesores la oscuridad). No sabe más el difpicil de entender sino el que se impone a base de esfuerzo y concisión, la exigencia de la claridad. Por eso se le entiende y se le lee tan bien. Poder leer filosofía y disfrutar de ella es algo que hace tiempo no me ocurría. Tras el éxito de sus primeros libros publicados en España ("La felicidad desesperadamente" y "Pequeño tratado de las grandes virtudes"), está en las librerías una recopilación de artículos periodísticos, que puede servir para empezar a leer a este pensador que cree en el placer y en el deseo como motores de una felicidad posible: "El placer de vivir", es el título sugerente de este volúmen, que se puede leer a ratos perdidos y siempre aporta algo positivo.



Creo que tiene razón Comte-Sponville cuando dice que la vida es, fundamentalmente, vida cotidiana. Es cierto: el 90 por ciento de mi vida es pura cotidianeidad. Nada especial. Cosas sencillas y hábitos arraigados. La memoria olvida este porcentaje y suele recordar ese diez por ciento de momentos especiales, y dentro de ellos, suele quedarse con los de más carga dramática, con los momentos de dolor, sobre todo. Por eso, muchas veces evocando mi infancia, no recuerdo apenas nada: es porque la vida cotidiana no deja huella. Y esa cotidianeidad que no se recuerda suele ser la felicidad. Lo que no recordamos fue la felicidad real que sucedió a diario, en nuestro entorno familiar, en nuestro barrio, con los amigos, con los vecinos. El alma es un alma vernácula -ha dicho Thomas Moore- es decir, el alma se anuda sobre todo lo cercano, encuentra su felicidad en lo cotidiano.

Leyendo a Comte-Sponville, cuando habla del deseo, me parece muy clara su distinción entre dos formas de deseo: el deseo como carencia (el deseo de lo que nos falta) y el deseo como fuerza o acto (el deseo de lo que tenemos). La felicidad no es posible si sólo deseamos lo que no tenemos: el deseo de felicidad está condenado al fracaso, a la frustración, porque basta que obtengamos lo que deseábamos, para que pasemos a desear otra cosa, para que llegue el aburrimiento de aquello que antes nos faltó y nos alentó. En cambio, hay quien descubre en sí la felicidad del deseo: la capacidad de gozar. Entre el hambre y la saciedad está el disfrute de comer.



El amor, entonces, hace referencia a lo real. Amar es amar lo que tenemos, aquello de lo que disponemos, la persona que está con nosotros, nuestro hogar, nuestro barrio, nuestros amigos, nuestras posibilidades de goce. Sacar el mayor partido a eso que está ahí para nosotros. La esperanza se refiere a lo que no tenemos, a algo que -por ahora- no es real. En cambio, el amor, se refiere a lo que es, tal como es. La esperanza es pura potencialidad, a la espera de una realización o una falta de realización. El amor es un acto: coger lo que ofrece el momento.

Recuerdo haber invitado una vez a alguien en un bar y haber pedido unos langostinos, con sus copitas de manzanilla y recuerdo cuando me decía: "Están buenos, pero...como los que me comí una vez en Sanlúcar de Barrameda...". Sentí la tristeza (e incluso la rabia) de esa incapacidad de disfrutar lo que uno tiene delante, lo que tiene en el plato. Sentí cómo lo ideal, lo fantaseado (porque ese recuerdo de un olvidado día en Sanlúcar seguramente era ya el deformado recuerdo de un recuerdo), lo imaginado, dido suele ser enemigo de lo real. Comer con buen apetito, en cualquier tasquilla, lo que haya. Ser capaz de disfrutar de lo que brinda el ahora, de quien está aquí conmigo, de su compañía...ese es el amor que puedo hacer crecer en mi vida. Para recuperar, si he perdido, el placer de vivir.

Sunday, May 15, 2011

VOLAR EN LA CAÍDA


Ha sido un día especial. Era tu cumpleaños. Hace mucho que nos conocimos y todavía estoy intentando hacer aquello que me dijiste: escuchar mi voz. Y en la fiesta, antes de que soples las velas, hablamos de este 2012 que amenaza, que tú me dices es un año de transformación, en el que acaba un mundo y comienza un mundo nuevo. Y te digo que estoy sintiendo eso mismo. Y te cuento que esta mañana he terminado un libro de Bernhard Schlink -"El fin de semana"- en el que se habla de eso que siempre me has dicho: lanzarme al vacío y volar. Eso que tú hiciste un día y que yo hice un poco, pero quedándome en la cornisa.
Y te cuento que en ese libro se habla de terrorismo, del alma del terrorista. Algo que yo -que he vivido los años de plomo en Pamplona- siempre he querido penetrar. Y te digo que el atentado del 11 de septiembre es para mí un icono del milenio: las dos torres, atravesadas por dos aviones en vuelo, cuya estela dibuja una "ese" entre las torres, formando el signo del dolar. Y digo que no creo que ni siquiera Bin Laden haya sospechado que pudiera crear ese icono, que las Torres implosionaran hacia adentro, reduciéndose a la nada. No creo que nadie pudiera predecir lo que resultó: el camino del dinero, el símbolo del mundo financiero, de la codicia ilimitada, cayendo sobre sí mismo. El icono del cambio de mundo. Sí, Bin Laden es responsable de todas esas muertes, pero el icono, tan poderoso, tan rotundo, tan preciso, no es obra suya...es un mensaje, como el dedo de Dios pintando las paredes de la prisión de Daniel, o como los muros de Jericó cayendo al son de las trompetas. Señores: esto no puede seguir por donde va. Hay que tirarse de la torre del dinero al vacío de no sé yo qué cosa, pero algo nuevo, algo en que el hombre sea libre y solidario. De todo esto hablamos.
Y tú me dices que comienza el signo de Acuario. Termina la era de Piscis, dominada por la mente. Y comienza la Era del corazón. "¿Quién puede hacer que amanezca?" Nadie puede hacer la revolución. Llega cuando llega. Y hoy amanece. No hay nada que hacer ni que dejar de hacer. En este cambio de mundo -leo el Apocalipsis- habrá dos hermanos y uno ira para un camino y otro irá para el otro. Hoy estamos en la encrucijada y hay que elegir: un camino (lo hemos visto) no tiene salida. ¿Seremos capaces, seré yo capaz, de tomar el otro, el que no sé a dónde lleva? Es como tirarse al vacío, pero no para morir: lanzarse con el deseo de volar, de disfrutar de un vuelo delicioso, antes del final.

"Tiene que saltar. La mesa también empieza a calentarse y pronto estará ardiendo. Por algunos puntos del suelo empiezan a verse las llamas. Jan sabe que no gritará ni agitará los brazos y las piernas, pero tampoco quiere tensar los músculos y apretar los dientes. Quiere volar. Quiere no temer el rápido, brusco e indoloro final y disfrutar del vuelo. Siempre quiso ser libre y rechazó cualquier atadura. Ha vivido bajo la luz de la libertad y con su espanto. Todo cuanto ha hecho habrá sido correcto si ahora vuela.
Salta con los brazos abiertos
" (página 192)

Esto dice, en la novela, un terrorista. Un terrorista atrapado en las Torres: toda una metáfora. Y le cuento a Mary que, tras el atentado, la imagen que ha quedado, la que impresiona, la que ha inspirado a escritores, a filósofos, es la de ese hombre saltando al vacío (fueron muchos), saltando...con la libertad de ir a la muerte que a todos se nos da desde el nacimiento. Ir a la muerte, no se si desesperado, no se si consciente. Esa es -en realidad- nuestra vida: un salto en el vacío. Pero podemos elegir volar.

Friday, May 06, 2011

BUENA GENTE



Es muy sencillo y muy difícil a la vez.
Ser buena gente.
Buena gente.
No digo inteligente, ni gente con recursos.
Digo buena gente.
Alguien que llena tu copa.
Alguien que te mira y te escucha.
Alguien que te anima a bailar.
Alguien con el que ríe tu corazón y quieres cantar.
Alguien calmado, que espera contigo.
Con quien estás a gusto.
Porque no hay que demostrar nada.
Porque todo se hace sencillo.
Alguien con quien te sientas a esperar.
Alguien con el que no hay malentendidos.
Ni neuras raras.
Alguien a quien pides algo.
Una persona que te dice las cosas como son.
Uno que comparte lo suyo.
Uno que también se ocupa de tus cosas.
Buena gente mía.
Buena gente que atesoras.

Friday, April 29, 2011

LA PLAZA DE LA VIDA



Querían teñir de sangre la plaza de la vida. Querían cerrar para siempre una plaza abierta de todos. Querían ensombrecer la plaza donde la luz nunca se apaga. Acabar con la cultura milenaria de la hospitalidad, con los aguadores y los que cuentan historias, con los encantadores de serpientes y los que venden dentaduras postizas. Querían expulsar a los extranjeros de la plaza del mundo, la plaza universal, la plaza de la cultura. Pero la plaza de Djemma el Fna permanece abierta, permanece luminosa, humeante, plena de todos los sabores, los colores, los olores de la vida. No matarán la vida, la regarán con sangre de amantes que vinieron a vivir aquí un mundo olvidado de humanidad sonriente. No matarán la cultura ni derribarán la Kutubya que domina la ciudad, no impondrán la cultura de muerte ni podrán invocar un libro sagrado para eso. Volveré a Marrakech para tomar un té moruno, entre sus gentes, en lo alto de un bar que domine la plaza. Y dejaré perderse la vista y la memoria entre esos tenderetes, y pasearé una vez más por la Djemma el Fna, sintiendo que regreso al lugar del origen, que el tiempo se para, que la noche no termina, que el amanecer se confunde con el mediodía. Volveré y recordaré esa sangre, tributo del amor de los forasteros, mezclada para siempre con la sangre de los pobladores de esta ciudad de sueños.

Sunday, April 24, 2011

JORGE OTEIZA Y EL VACÍO


El teatro se ha convertido en librería. Entra uno como un actor por el escenario y mira a la sala de butacas y a los palcos. Todo lo que le rodea son libros. Su presencia, recorriendo los pasillos, me recuerda a la Biblioteca de Buenos Aires, en la que Borges sintió la "gravitación" de los libros. Entonces, uno es actor y se da cuenta de que el papel es lo de menos. Lo importante es ser capaz de vivir tu propia vida dentro del personaje, utilizando apenas el personaje. Ser el doble de ese que eres (porque alguien te contrató para hacer de él). Pienso que no hay tiempo de ojear tanto libro. Sería mareante. No podría. Pero mientras voy camino de la calle Sierpes, un sólo libro entre millares veo y me llama. Más bien un nombre: "Oteiza". Me ha llamado y me acerco y veo su cara en la portada: la del profeta anciano, no, la del hombre que tenía mi edad, la que tengo ahora, cuando lo dejó todo y renunció a seguir una carrera que le llevaba a la más alta proyección internacional. En lo más alto de su carrera, tras recibir el Premio de Escultura de la Bienal de Sao Paulo y publicar un manifiesto definitivo ("Propósito experimental"), dijo basta. El hombre que el autor del libro define como "hacedor de vacíos", hizo el vacío de sí mismo y se retiró a mi tierra (a Navarra), para olvidarse del mundo entre tizas y alambres.
Ese libro es el que me lanza hoy su guiño. Hacer el vacío. Porque antes de Oteiza, el escultor desocupa la materia para crear la figura, mientras que a partir de él, es posible la creación del espacio por combinación de pequeñas piezas relacionadas entre sí, que generan precisamente un espacio vacío, interior, en el que puede moverse el hombre.
Y recuerdo que la tumba vacía es el origen del cristianismo. El vacío es una pregunta. Y a partir de la pregunta es cuando todo puede cobrar sentido. Puede aparecerse el sentido cuando uno se ubica precisamente en el vacío. Y ese vaciamiento, previo a cualquier conocimiento, ese alejamiento y abandono de la escena que llevó a cabo Oteiza, cuando tenía mi edad, es el acto valeroso de decir no al personaje, o decir sí al que vive tras él. O es que todo ha sido dicho y el tiempo se ha consumado. Procede abandonar la escena y ocupar el tiempo que falte (faltaban más de cuarenta años) hablando solo, haciendo de profeta, de científico nuclear, de político, de terrorista inofensivo u ofensivo, de personaje mediático entrevistado por Paloma Chamorro para las jovenes audiencias, de revolucionario, de furibundo y torrencial ser libre, radicalmente y abandonadamente libre.
Quizás.

Wednesday, April 20, 2011

AGUAS



Para mis amigos Miguel y Ana

La procesión que no pudimos ver el Lunes y la marcha de la Virgen de las Aguas, de la Hermandad del Museo.
Como recuerdo de estos días vividos juntos.

Sunday, April 17, 2011

FLORECIMIENTO EN DOMINGO



En China no tienen el concepto de "felicidad", sino el de "florecimiento". Es algo más natural. Algo que llega con el tiempo, a su tiempo. Estamos hechos de tiempo. Y el Domingo de Ramos florece el Parque de Maria Luisa, al paso de la Paz. Es tiempo que se para. Si tu te detienes...el tiempo se detiene. Date tiempo, da tiempo a los otros, para que florezcan, para que florezcan las situaciones. Porque lo que pasó no volverá, pero si pasó, pasó para siempre. El tiempo se detiene hoy, si le das tiempo...si esperas a que florezca la semilla que viene con él.

Saturday, April 16, 2011

EL MUNDO, SEGÚN KUNDERA



Leí un libro de Milán Kundera, un libro de ensayos, en el que afirmaba que sólo podemos ver el mundo "desde nuestra edad". Es decir: el mundo no es algo objetivo, sino que yo veo el mundo y sólo puedo verlo desde los años que tengo. Yo he visto el mundo con quince años. No es igual verlo con treinta. O con cincuenta. No sabes cómo verás el mundo dentro de unos años. Y ya no te acuerdas de cómo lo veías antes. Tu mundo en nada se parece al que ve el joven de 18 años, recién estrenado a la vida, con esa confianza en sí mismo que se enfrenta a todo.
Recuerdo, con 18 años, el mundo. Era Pamplona. Los sucesos importantes de esos años. Una muchacha esperando la Villavesa. Me ha hablado, me ha sonreído. La Villavesa. La parada del autobús. La casa. El mundo.
No encuentro a nadie que quisiera volver a esa edad: "volvería atrás, pero sólo sabiendo lo que sé ahora". Eso responden. Porque, claro, es que no sabíamos nada de nada. Hacíamos las cosas guiados por una intuición, arrojándonos al vacío y sobreviviendo a los trompazos. Hoy el mundo se ve con más paz. Con más sosiego. Se echa de menos, a veces, el entusiasmo, la locura del enamoramiento, el sufrimiento extremo del desamor. Ahora el mundo es ya conocido: los sueños se han realizado. He visitado las Pirámides. El Partenón. He visto ponerse el sol en el Bósforo. El mundo soñado existe. Pero el sueño es más bello. Sigo temblando en París.
¿Cómo será hoy la muchacha de la parada del autobús? A lo mejor esta tarde me la encuentro por las calles de Sevilla...Pero no se si puede uno encontrarse con el que fué hace tantos años.

Wednesday, April 13, 2011

ESCAPAR DEL DOLOR



La otra tarde ví una película en el video: "La habitación de Marvin". Es de 1996. Trata de dos hermanas. Bessie (Diane Keaton), soltera, ha pasado los mejores años de su vida cuidando a su padre, inválido, y a una tía suya con demencia senil. La otra, Lee (Meryl Streep), se fue hace veinte años, se quitó de enmedio y ha roto desde entonces todo contacto con Bessie y su padre. Ahora, a Bessie le han diagnosticado una leucemia y Lee tiene que volver, con sus dos hijos, para hacerse las pruebas para un trasplante de médula.
La enfermedad terrible del padre, que no puede hablar, exige toda la dedicación de Bessie, dia y noche. Pero, a pesar de ello, Bessie se entrega a ese destino con cariño y buen humor. "Papá se muere -le dice al doctor-. Lleva muriéndose unos 20 años. Lo hace muy despacio, por eso no me pierdo detalle".
En un momento de la película, cuando Bessie recibe el resultado de las pruebas para el trasplante y ve abrirse ante ella un futuro de dependencia, dice a su hermana:
"Oh, Lee, he tenido tanta suerte. He tenido tanta suerte de tener a papá y a Ruth. He tenido tanto amor en mi vida. Ahora miro atrás, y veo que he tenido tanto amor". "Ellos te quieren mucho", contesta Lee. Pero Bessie le responde: "No, no quiero decir eso, no. Me refiero al amor que yo he sentido por ellos. He tenido tanta suerte de haber podido sentir tanto amor por alguien".

Hoy, leo una entrevista a Éric-Emmanuel Schmitt, escritor y dramaturgo. Estrena este viernes en España su película "Cartas a Dios", que trata del dolor, la enfermedad. El amor quizás es cuestión de imaginación. "La imaginación es dejarse invadir por el mundo y por la gente. Cuando estoy frente a alguien, me dejo penetrar por todas las sensaciones y las imágenes que emanan de ese individuo; es un conocimiento empático". Bessie, tiene esa empatía con su padre. Con un espejo proyecta reflejos de luz en su habitación y el padre sonríe, se extasía con esas luces que se mueven. Ambos comparten esa felicidad de la luz. Amar es dejarse fascinar por otro ser -dice Schmitt en otra entrevista-.

Pienso en Lee. Ella no es feliz. No puede con su hijo adolescente (Hank-Leonardo DiCaprio). Ella siente fuertemente ese derecho a ser la autora de su vida (yo lo siento también). Y lo tiene. Nadie le podría exigir que se quedase a cuidar a su padre, a su tía y a su hermana. No es razonable. Tiene derecho a vivir sin ataduras. Se siente incapaz de renunciar a su libertad. Intenta huir por dos veces. No hay padre ni hermana que valga. Siente miedo (yo lo siento también). Pero todo cambia: su hijo le dice que él se queda. En esa casa que a ella se le representaba una prisión, Hank ha encontrado, por primera vez, un hogar. Sus hijos están aprendiendo a querer a Bessie, al abuelo, a tía Ruth. Aquí, en el lugar del sufrimiento, sus hijos han descubierto su familia. Y si se queda, ella podrá formar parte de ella. Ser parte de aquello a lo que siempre ha pertenecido. La condena de repente puede transformarse en una bendición. El amor puede encontrarse en medio del dolor. El dolor es parte de la vida y escapar del dolor es vivir huyendo de la propia sombra. Lee se decide entonces: entra en la habitación de su padre y su hermana le sonríe, y le invita a participar con ellos en el juego de la luz.

Friday, April 08, 2011

POROSIDAD DE LOS CUERPOS



Por la mañana hasta Carlos Herrera estaba deprimido. Sus propias noticias le deprimían, como a todos los que escuchábamos la radio mañanera ¿qué más? Encima van a subir los tipos de interés...Yo me estaba duchando y casi me olvido de sentir el olor del gel de esta semana (es un pequeño tratamiento particular de aromaterapia que me impongo de vez en cuando). Y no. No puede ser que hasta los propios periodístas se caigan de tristeza y desesperanza. Así que esta noche decidí poner a prueba las teorías de los científicos. La impenetrabilidad de los cuerpos, por ejemplo. Y me planté a las nueve y media en Zelai (calle Alvareda). No se podía entrar. Pero entré. Lleno de gente. Pero hay que prepararse para las dificultades inherentes a las fiestas que se avecinan. Y conseguí hacerme un sitio pegado a una pared, apoyado en una mínima repisita que me permitía estratégicamente colocar mi platito y mi copa. Sevilla desmiente a la ciencia. Porosidad de los cuerpos. Todos cabemos, y sigue entrando gente, y siguen saliendo platos que de forma inverosímil encuentran un lugar donde ser colocados y devorados. Hamburguesas de Cobe, huevos estrellados, croquetitas de jamón...delicias de esa cocina que trae este joven vasco, primo de una amiga que pronto vendrá por aquí a conocer su primera Semana Santa. Brindo, pensando en ella, con una copa de Verdejo. Y me vuelvo a admirar de lo que hace la cultura: todos podemos estar aquí, achuchándonos un poquito, poniendo un poquito de nuestra parte. No hay malas caras, hay sonrisas, amabilidad, confort humano. Hemos venido a comprobar que no todo son cifras, ni todo son malos augurios. A veces podemos romper las leyes físicas ¿por qué no pensar que es posible vivir juntos en este planeta? Vale. Todo va mal. Pero hay ganas. Queremos. Y quizás podamos. Aquí en Sevilla se aprende. Zelai da para esto y más.

Thursday, April 07, 2011

ASTENIA PRIMAVERAL


Puede que sea el polen (hoy había gente que iba por la calle con su mascarilla), puede que sea la astenia primaveral...pero qué bajón. Casi no puedo levantarme de la siesta (no sé si es de día o de noche). Luego, por la tarde, voy cayéndome de sueño por la calle. Arrastrándome, haciendo impulso con los brazos. Estoy mayor (me digo). Tengo que quitarme de tantas cosas que me quitan tiempo. Esta mañana estuve insoportable, descontrolado. Necesito descansar. Salí de casa con sed. No encontré mi botella de agua en el coche (¿quién me la ha quitado?). Luego, en la reunión, sediento pero sin poder pedirle a nadie un vaso de agua. Me angustiaba sufrir un golpe de calor de un momento a otro, mientras íbamos por la calle -yo sin enterarme de nada- y hemos tenido que parar directamente en un bar, porque si no me muero de sed. Hasta que me pusieron delante mi Cruzcampo. Ahhhh...No soy sino un alcohólico redomado. No puedo vivir ya sin ella. Luego, fui recuperando el gusto por la vida, mis fuerzas...el tabernero, amigo, me ha hecho reír con sus historias, allí todo es alegría, y a eso de las doce me he vuelto a casa. Me he puesto un cubata y he pensado: estos días pasados, embelesado por la primavera, las flores, los olores...me he subido mucho. Iba haciendo fotos por la calle. Y mira ahora. Estás viejo, quítate de tantas cosas que te traen de cabeza. Qué quieres demostrar ya. Déjalo. Dedícate a vivir, a la contemplación. A estar con tu gente por esos baretos que os gustan, mirando a las niñas guapas, tomando unas tapitas caseras y unos finos. Entre amigos. Allí, en el Volapié, en mi esquinita de la barra, en esa isla jerezana en Triana, he recuperado las ganas de vivir.

Wednesday, April 06, 2011

UN MERCEDES ROJO



Hay personas que tienen una ilusión. Ella tenía la ilusión de ir a su boda en un Mercedes rojo. Era una tonteria. Es verdad. Pero era "su" tontería. Era donde ella ponía su corazón. Se veía llegando a la Iglesia en ese coche, el Mercedes Rojo de sus sueños, y saliendo del coche, con su ramo de flores y su vestido blanco, con su larga cola, sujetada por sus pajes. Pero el día de la boda no pudo conseguirse el Mercedes rojo. Fué a buscarla su suegro con un Audi A-8 (pedazo de coche) gris metalizado. Qué disgusto más grande. No paraba de llorar. No quería casarse así. Esa no era la boda que soñó. Y el suegro intentaba consolarla, mirando de vez en cuando al coche mal estacionado, con sus adornos de flores y guirnaldas y los intermitentes parpadeando. No me caso. Pero ¿qué más dará? Sí. Sí da más. Porque siempre he soñado con ir al altar en un Mercedes rojo.

Thursday, March 31, 2011

CARRIL-BICI



Sevilla es ya una ciudad para las bicicletas. A mí a veces se me pasa que estoy andando por el carril-bici y sufro algún sobresalto. Es muy peligroso ser peatón. Hay que estar pendiente de no atropellar a nadie: a los conductores, a los ciclistas, al de la moto. Claro...si es que no miramos al cruzar. Cruzamos en ámbar o cuando faltan pocos segundos para que se abra el semáforo para los coches. Qué imprudencia la de los peatones. Gracias a que nos sortean los vehículos, evitando desgracias mayores, más allá del bocinazo o el grito de gilipollas. Comprendamos que el progreso está de parte de ellos. Esto de andar está anticuado.

Tuesday, March 29, 2011

EL GATO DE LA SUERTE



Todos los días me saluda cuando paso delante del bazar, moviendo su brazo. Es el gato de la suerte chino. Hoy llovía por la mañana. Sevilla estaba envuelta en una bruma preciosa. Olía a tierra mojada y azahar. Caminaba y me tenía que parar a hacer fotos del puente, de los naranjos cargados de flor, de la Giralda entrevista como una sombra. Era un día para los sentidos. Por la tarde salió el sol, la luz dió tonos dorados a los edificios. Las casitas de colores del lado de Triana eran un gozo para la vista. Racimos de flores moradas caían de lo alto de las enredaderas que flanquean el Paseo de las Delicias. Se oía la música de los barquitos del puerto, blancos, con sus salvavidas anaranjados, como anticipo del buen tiempo. Lucían las sonrisas y las pieles blanquecinas de los turistas. Las señoritas vestidas de llamativos colores -amarillo y verde o rojo- ofrecían los recorridos de los autobuses turísticos en perfecto inglés, o explicaban algo amablemente a un extranjero en silla de ruedas, encantado de poder contemplar esa belleza de cerca. Las terrazas se poblaban y la gente se echaba a la calle. Y revisaba mis fotos, entre ellas la del gatito que saluda cada día a mi paso. Y pensaba en las bellezas cotidianas y sencillas.

Saturday, March 26, 2011

VACÍO



The Waste Land, de Juan Muñoz, muestra al muñeco abandonado de un ventrílocuo, sonriendo en su banco. Su voz desconocida nunca ha sonado. No sabe si la tendrá.
Allá abajo, el suelo parece lejano y extraño, como un espejismo de orden. Hay un hueco a su lado, como si faltase alguien. Se hace sentir la falta de alguien en su vida. O al menos la existencia de un hueco que alguien pudiera ocupar. Que nadie ocupa. Sigue ahí, mirando a su vacío. Moviendo los pies al ritmo de una vieja canción infantil.

COLEGIALAS ASESINAS



En el mar, estas colegialas niponas saben hacer sonar dulcemente los vientos. Sus sonidos fallidos tienen la belleza inesperada del error (el error que es siempre único, mientras la perfección se emula a sí misma y resulta aburrida, cargante). Es el mismo tema inmortal de Churchill, pero mancillado; privado de su dañino romanticismo, pero dotado de perversa ingenuidad, gracias a la ignorancia musical de estas adolescentes. Apenas niñas que se afanan, esperando quizás un príncipe, con la seriedad con que ellas todo lo hacen. Asesinando cualquier romanticismo dulzón que pudiera asomar por cubierta, con la estudiosa puntillosidad de un científico. Saben seguir el ritmo con un tenue compás apenas perceptible y un inicio de sonrisa, pero en el fondo las colegialas son asesinas disfrazadas en este barco con rumbo desconocido, donde en cubierta suena la conocida canción como un himno al sol naciente.

Monday, March 21, 2011

RENACER



No sé por qué. Es una de las canciones más bellas de la historia. Y hoy comienza la primavera.

Sunday, March 20, 2011

ME ABRAZARÍA A TU ILUSIÓN



Para Begoña, Luisi y todos los amigos que hicieron este fin de semana llenarse de música. Y para Natalia y Pilar, que no han perdido el corazón. Y para Zoe, que ha estado en Sevilla para revisitar lo que añora.

Thursday, March 17, 2011

COJERA




Disimulaba su cojera haciendo reverencias.

He leído en algún lugar lo siguiente: Por lo visto Quevedo se avergonzaba enormente de la cojera que le afligía. Relataba Francisco Umbral que el escritor, en la castiza noche madrileña, disimulaba su accidente cuando pasaba frente a alguna damisela reclinándose y haciendo una reverencia. Y por ello, como no podía ser de otra manera, se autodefinía como "entre cojo y caballero".

Yo tenía apuntada la frase en una de mis muchas libretas de notas. Llevo años escribiéndolas. Me hizo gracia la frase por su sonoridad. Pero no recordaba de dónde la copié. También tiene cierto sentido. Porque todos cojeamos de algo. Faltamos en algo, o nos avergonzamos de algo. Entonces, disimular cargando la suerte, disimular el error exagerándolo, viene a ser tanto como hacer de la necesidad virtud; de la limitación, gracia. Es casi como reirse uno de su debilidad. No deja de ser una habilidad del débil. Una estrategia del afligido. Como los judíos, que siempre se han reído de sí mismos, de sus rabinos y de sus narices. El débil procura ser grato a base de reverencias. Disimular los defectos con afectos. Y pienso en Quevedo afligido por su cojera, frente a las señoras, exagerando el gesto con un sombrerazo galante. Una reverencia presumida y pudorosa.

Wednesday, March 09, 2011

COSAS IMPOSIBLES



¿Puede alguien con sólo dos dedos útiles en una mano llegar a ser el mejor guitarrista de su tiempo? Django lo fue. Era gitano y vivió como tal. Libre e imprevisible. Cuando la ciudad le agobiaba se iba con su carromato por esas carreteras a vivir la trashumancia que llevaba en la sangre. No era cómodo para los empresarios ni para las mujeres pues sabía de contratos ni de vender su libertad.

Junto a él y sus inevitables hermanos, inseparable a lo largo de los años, discreto y leal, un hombre fino, culto y educado le dió la réplica. Stephane Grapelli, violinista. La elegancia misma. ¿Pueden dos hombres tan distintos crear juntos algo armónico? ¿Pueden dos culturas tan distintas, dos temperamentos tan opuestos, convivir y producir una música inolvidable?

Tuesday, March 01, 2011

TÚ ERES EL GUARDIÁN DE TU HERMANO



"¿Soy yo acaso guardián de mi hermano?" (Genesis 4,9)
En esta sociedad global, la muerte de cien millones de personas por hambre nos propone esta pregunta fundamental. El filósofo judío Zygmunt Bauman reconoce la realidad: "no hay, seamos francos, ninguna 'buena razón' para que debamos ser guadianes de nuestros hermanos, para que tengamos que preocuparnos, para que tengamos que ser morales; y en una sociedad orientada hacia la utilidad, los pobres y dolientes, inútiles y sin ninguna función, no pueden contar con pruebas racionales de su derecho a la felicidad". Y sin embargo, ese que no consume, ese que es inútil a esta sociedad, es mi hermano. Es un hombre y eso le hace hermano mío. Hay una vinculación, más allá de la lógica del sistema. Estoy obligado con él, porque la humanidad se fundamenta en un vínculo entre los hombres, un vínculo en dignidad, que los hace iguales, sea cual sea su situación social, su poder adquisitivo, su color, su raza, su sexo. Esa igualdad nos hace responsables del otro, más allá de las obligaciones contractuales, de las razones económicas. "No es nada personal": es lo que se dice al empleado que despides. Pero es que sí hay algo personal: hay razones humanas que la economía no entiende. El economicismo no sirva para construir un mundo diferente, más humano, más solidario, donde todos vivamos con la austeridad necesaria para que no haya pobres, para que los recursos se preserven; un mundo distinto es posible, si el hombre se antepone a la codicia.
"¿Soy yo acaso el guardián de mi hermano?". No: tú eres tu hermano y si te desentiendes de él, pierdes tu más profunda identidad.

Friday, February 25, 2011

LAS HERIDAS



Me atrae y a la vez me asusta la decadencia física. Cuando ella se debe a una acumulación del vivir, a la entrega a la vida, se proyecta hacia afuera algo que impone respeto, una especie de integridad. Una serena consciencia de sí mismo, sin pretensiones. De la vida que se realizó en uno, de la vida a la que uno permitió realizarse, esculpir a golpes ese cuerpo que queda y que muestra las heridas.

Wednesday, February 23, 2011

EL MISTERIO DE DRÁCULA



Hoy no hago más que pensar en Bram Stoker (alguién, inopinadamente, me lo ha recordado y -de repente- he recordado que lo leí y me pareció extrañamente cercano). Extrañamente, porque nunca he comprendido a Drácula. Entendámonos. No he entendido el tema de la sangre, como vitalidad. Pero ahí están los Testigos de Jehová y su énfasis en los pasajes bíblicos en los que la identidad se hace radicar en la sangre (de ahí lo nefando de inocularse sangre ajena).

La sangre. "Eres sangre de mi sangre". La residencia del alma parece ser ese líquido rojo y viscoso. Es la vida misma. "Se le iba la vida", es desde luego más bello que decir "tuvo una hemorragia". La sangre como algo sagrado, que se ofrece (sangre derramada que libra a muchos del mal), ritos de sangre, sacrificios cruentos (que sustituyó Jesús por ofrendas de amor: misericordia quiero y no sacrificios).

Amor al primer mordisco. Las dentelladas de Bram Stoker, tan certeras. Y quien nos muerde, nos hace suyos (quizás porque, primero, le hicimos nuestro). Aspiramos (oscuramente) a comer al otro, a hacer de él parte de nosotros (verdadera comida y verdadera bebida) algo que nos nutre y con lo que, de alguna forma, nos transformamos, lo incorporamos, lo hacemos nuestro para siempre, uniendo las sangres en una vieja alianza. Hay algo sexual ahí, sin duda, porque el sexo aspira a la confusión de dos identidades. Pero, por mucho que sigo dándole vueltas, más allá del terror, no encuentro explicación al misterioso magnetismo que a lo largo de los tiempos ejerce sobre algunos la leyenda de Drácula. No lo entiendo. Pero hay tantos que no entienden nada...y se sientan en las mesas de las Juntas Directivas y los Consejos de Administración...

Saturday, February 19, 2011

MARICONES, COMUNISTAS Y JUDÍOS



¿Se puede decir que García Lorca era maricón? No sé. Lo que sé es que convertir a García Lorca en "un jodido maricón de mierda", era la manera de poder odiarlo, poder matarlo verbalmente primero, para después pegarle un tiro en una cuneta y poder sentirse bien e incluso reírse del miedo que tenía cuando lo iban a fusilar. Matar al hombre alegre, al escritor enorme, al autor teatral, matar al poeta, matar al amigo, matar toda esa gracia andaluza, sus dibujos de Vírgenes, el sonido de su piano, matar todo eso junto hubiera sido imposible. Es la misma barbarie que condenó en el otro bando al desternillante Muñoz Seca o a tantos curas y monjitas inocentes.



¿Era Victor Jara un comunista? Puede ser. Pero lo cierto es que reducir a Víctor Jara a "un comunista de mierda", era la pura manera de coger el valor y juntar la rabia para, sin conocerlo, poder romperle las manos a culatazos, jugar con él a la ruletar rusa sólo por diversión y darle al final un tiro en la cabeza, para tirar su cadaver a la calle y dejarlo allí como un perro. Matar al cantor, al poeta, al padre y esposo, al idealista, al compañero, matar su juventud, su risa fuerte, matar su música, matar todo eso hubiera sido imposible. La misma barbarie que condenó al Gulag, en el otro lado, a tantos poetas y artistas, sólo por el peligro que para el orden significa la imaginación.



¿Eran judíos aquellos niños y aquellas mujeres y ancianos que llegaban apretujados con sus pocas pertenencias en un camión para ganado a Auswitz? Indudablemente, lo eran. Pero resumir su esencia en ser "cucarachas judías" era la única forma posible de considerarlos no humanos para poderlos llevar a las cámaras de gas. Matar a cada una de esas personas, con su biografía, su padre Dios en cada corazón, el amor de sus padres, sus noviazgos, los embarazos, las risas infantiles, los juegos, matar toda la riqueza de cada una de esas personas, una por una hubiera sido imposible. La misma barbarie que permitió al ejercito liberador bombardear Dresde hasta las cenizas y lanzar dos bombas atómicas, sólo por el deseo de liberar a millares de alemanes y japones del oprobio de su derrota ya asegurada.

También los etarras mataban puras etiquetas. Primero convertían a un policía en "txakurra" (perro) para poder odiarlo y así dejaba de ser padre, hermano, hijo, esposo. ¿Cómo será de peligroso reducir a alguien a una etiqueta, convertirlo en una palabra, en un insulto que se escupe? ¿Qué etiquetas estamos poniendo hoy? ¿que insultos nuevos estamos inventando? ¿de qué odios nos estamos revistiendo a base de palabras?

Thursday, February 17, 2011

CIUDAD LIMPIA, SIN PALOMAS



A mí me ha pasado. He disfrutado alimentando palomas. En el parque, o en el paseo. Las palomas se acercan, no temen, y comen de tu mano. Te sientes bien, dándoles de comer, te sientes bueno, o simplemente, te sientes vivo. Pero hoy las palomas están siendo cazadas. Hoy se ha decretado en no sé qué barrio de Sevilla el día de la gran matanza de palomas. Había precedido la típica campaña propagandística que preludia siempre el genocidio. Son sucias, ensucian los monumentos, las fachadas. Son alimañas que hay que exterminar. Y van haciéndonoslas menos simpáticas. Ya no las vemos sencillas como palomas. Pacíficas, como palomas. Las vemos sucias, enemigas de la limpieza, antieconómicas, molestas. Y para remate, esos que las alimentaban (era tan relajante verlas venirse cerquita a comer), desde hoy son infractores de una ordenanza municipal y, mucho ojo, pueden ser multados con quinientos euros si se les sorprende echando miguitas al suelo. Qué pena. Qué pena esas multas a los inocentes, a las almas cándidas, a los solitarios de los parques, a quienes no tienen a quien dar su amor y lanzan miguitas de amor a las palomas. Ya no podrán. Tendrán que joderse. Y ni siquiera les quedará a quién dar lo que les sobra cada día de su soledad, panes y más panes duros, solo buenos para rallar. Vida gris esta de las ciudades limpias, sin palomas. Limpias sin amores en las esquinas. Limpias sin cigarrillos en los bares. Limpias sin pobres en las esquinas. Los perros dejan sus mierdas en la ciudad polucionada que ya no tiene palomas ni quién las alimente. Creo que se ha perdido una oportunidad terapéutica en la ciudad al decretar la caza de estas aves, pobres aves blancas, que ya ni siquiera huían de nosotros y que comerán de nuestra mano el veneno que las mate.

Monday, February 14, 2011

GRANDES ESPERANZAS



Pinocho es joven y quiere vivir. Quiere entregarse a sus nuevos amigos. Disfrutar de sentirse libre. Ir por el mundo. Cabeza de viento. Ser feliz con esos nuevos amigos, olvidarse de que se va alejando de su camino, de que Gepetto quedó solo. Qué peso los padres. Qué peso sus sueños para nosotros. Y qué inevitable la equivocación, la traición, la huida. Uno se entrega, porque es la edad de entregarse, porque está uno empezando el viaje. Y de repente se da cuenta de que le robaron la cartera. De que está lejos de su casa. Ya no recuerda qué paso. No supo madurar sin sufrir. Eran demasiadas esperanzas puestas en él. Creía tener legítimo derecho a disfrutar de la vida, pasarla bien. Y en el camino, uno se olvida de sus padres, de sus deberes filiales. Y uno dilapida su herencia porque no quiere nada que le comprometa a devolver los réditos. Esa es la vida. Una tras otra, las generaciones defraudan las esperanzas de sus mayores, y a los padres se los va tragando la ballena de la soledad, del abandono, de la ingratitud. Pero los padres ¿qué más podemos dar a los hijos que aceptar por un tiempo, ser los grandes olvidados?

Tuesday, February 08, 2011

MÚSICA DE FONDO PARA SALVADOR DE BAHÍA



Con esta música de fondo, todo lo que leas será más grato. Balancéa, como las olas de Salvador de Bahía, ese lugar de mar verde y cielo azul que soñaba al escuchar esta música (aquél compañero de curso que vino de allí a estudiar con nosotros en el 70, cuando nos sabíamos de memoria la selección de Brasil) y que el otro día se hizo imagen real en "Españoles por el mundo", en la persona de una muchacha enamorada, que vive con su chico en una casa de cartulina en medio de la favela, de cara al mar, con las puertas abiertas a los niños, feliz de esa acumulación de humanidad, promiscua y alborozada en la pobreza del que lo tiene todo, la playa todo el día, el azul y el sol, el calor de la gente humilde y confiada. Allí, donde fue guiada por el amor y donde sonríe a cámara por haber encontrado su lugar, un lugar de paraíso. Y allí también otro español, catalán él, que se fue con su paga de jubilado a montar un hotel y a disfrutar de una vida nueva, que parte de cero y sigue a cero entre esas gentes nuevas, entre esos cuerpos bellos y mujeres bonitas, música que se mece, entre puestas de sol cálidas en la playa o pescando entre los pescadores. No hace falta más. Sólo el valor de dejarlo todo (este anclaje de falsos tesoros) para acogerse al tesoro del sol y de la alegría de vivir de esos hombres y mujeres sin nada, apenas con su música para mecer los cuerpos entre las olas.

Monday, February 07, 2011

GLORIA, QUE EN GLORIA ESTÉS



Gloria no tuvo empacho de persona importante. Por eso se pudo dedicar a escribir esa poesía para niños que, al final, ha hecho olvidar el resto de su poesía. Ahora parece "poco serio" leer a Gloria Fuertes, es poco "intelectual". Además no era demasiado guapa. Como yo mismo. Sin embargo, cuando leo sus poemas siento un pellizco de emoción casi siempre. Es una forma de sentir la suya inocente y lúdica, pero a la vez, profundamente solidaria, en su soledad, en su desamparo vital, en el desamor vivido con una media sonrisa indulgente. Estos días disfruto releyendo cosas suyas, y me golpea, entre otros, este poema:

ADVERTENCIA

Cuando estés recién muerto,
aún con la tibia tibia,
aún con las uñas cortas,
querrás hacer algo
-lo que podías hacer ahora-;

y ya habrán cerrado las tiendas y portales;
y ya será muy tarde para llegar a tiempo
a los que hoy te aman.

Lo que podías hacer ahora. Carpe diem del amor. Ahora es el tiempo del amor. De abrazar a los que te aman. De establecer esas prioridades, descargar la agenda, volver a comer a casa, aparcar las estadísticas, dejar de consultar los saldos bancarios, esperar tranquilamente a que vaya pasando la vida con quienes -hoy- tienes a tu lado.

Monday, January 31, 2011

EL MAESTRO DEL REY


"El discurso del rey" presenta a un profesor sin título, sin credenciales. Alguien capaz de enseñar a otros, de ayudarles a superar ciertos problemas. Alguien que tiene una habilidad especial.
¿Cuáles son sus reglas? Esto me interesa, porque yo también enseño a otros.
La primera, que las reglas las pone él. "Es mi país, son mis leyes". Se siente con derecho a tener su propia manera de hacer las cosas. Ser original e incluso exótico, porque cada persona "es" original y en ello reside el secreto.
La segunda. Es consciente de la esencial igualdad entre maestro y el alumno. Se siente igual a un rey. Y sólo entre iguales puede haber la confianza que requiere una ayuda. Es capaz de ayudarle, pero sólo si ambos se tratan por su nombre, incluso por el diminutivo familiar. Es una colaboración amistosa, cuyo éxito final se basa en la confianza mutua.
Tercera. Sólo hay progreso si se desea de verdad. Si se necesita vitalmente ese aprendizaje. Nada sirve si no hay una motivación previa. Y esto debe saberso el alumno: saber por qué (o mejor, para qué) necesita lo que ha venido a aprender.
Cuarta. No basta conocer determinadas ténicas, para enseñar algo. No bastan los conocimientos. Es necesario profundizar, conocer bien al otro, para poder ayudarle. Ir a la raíz. A la pregunta que espera respuesta en él. Esa pregunta personal que es la clave de su deseo de superación. Y hacerle consciente de esa pregunta es lo esencial para que él ponga todo lo demás.
Quinta. Para superar los límites, para avanzar, todo vale: hay que decir palabrotas, cantar, bailar, sacar de dentro todo lo que uno tiene. Aprovecharlo todo.
Este maestro verdadero, apuesta por su alumno, sabe que le puede ayudar, que basta que él se de cuenta de que es capaz de lo que no creía posible, proporcionarle un momento de gloria, para que pueda ganarse su propia estimación, ayudarle a cobrar conciencia de su dignidad.

El personaje es magnífico, un hombre verdaderamente libre, pues su dignidad no está condicionada por su estatus social o económico. Es consciente de su valía, más allá de títulos o cualificaciones. Sabe que es bueno en su trabajo. Es consciente de la riqueza de su vida, porque está satisfecho con ella, con su casa, con su familia. Y no necesita más. Eso le permite tratar de tú a tú a todo un rey. Por que él se reconoce a sí mismo como un rey.
Una gran película y un personaje inolvidable.

Monday, January 24, 2011

DOS HERMANOS



Dos que son uno, siempre estarán juntos. Una película sobre la soledad, la soledad del niño y del adulto, con un final maravillosamente irreal y super romántico (qué bien lo he pasado llorando con la música de ese sentimental, Clint Eastwod). Y muy bien que hace, porque por merecemos ser felices. Es una película rara -he leído (entre las críticas, en general duras)-, rara porque con imágenes de una gran luminosidad, cuenta historias muy tristes. Como la muerte, que a la vez asusta y, misteriosamente, atrae. Pero creo que tiene razón la protagonista Cécile de France (bellísima), en una entrevista: la película va más de los vivos, que del más allá. La muerte se ve desde el dolor de los que quedan. Lo demás está lleno de confusión y mentiras. Me quedo con ese niño, junto a la cama vacía de su hermano. Y me quedo con la posibilidad final de felicidad, tras el dolor, como en los mejores cuentos de hadas. Esos que secretamente nos gustan a Eastwod y a mí (y a todos los que leyeron un día el Cuento de Navidad de Dickens).

Tuesday, January 18, 2011

DIOS



"En la palabra agua no caben las aguas del lago Waitapu" (Rogelio Guedea)

Ya no voy a llamarle Dios.

(Para Natxo)

Monday, January 17, 2011

LA VERDAD EN TDT



Haciendo zapping, sintonizo CNN+ en el TDT. Por sorpresa, aparece una chavala con rulos y en pijama. Por un momento, me quedo perplejo ¿qué es esto?. Enseguida recuerdo. Las entrevistas de San José o los debates de Economía, con el catedrático de la Complutense, eran ya costumbres, algunos de mis momentos preferidos en la tele. Al menos te enterabas de algo interesante. Pero hoy en ese canal aparece una especie de hospital, un Pabellón de Reposo. Un montón de jóvenes encamados, sin fuerzas para nada, en estado terminal. Como aquellos tuberculosos que inmortalizó Cela. Son cuerpos sin alma, como en un Purgatorio. Es irreal. Es una televisión de ultratumba, llena de zombies. Seguro que son buena gente, gente muy emotiva, de lágrima fácil, lo mismo que de polvo fácil son. Son los chicos de Gran Hermano que han desbancado a los periodistas, las entrevistas, los debates. Su mera presencia proporciona veinticuatro horas de diversión a los seguidores del programa y un buen share, sin costo adicional, a la cadena. La "cultura" para la 2. Ahora lo que se impone es veinticuatro horas de nada. Esa es la oferta que, bien presentada, vende. No sé si a alguién le interesará ver a esta gente joven vegetando en sus lechos, como si estuvieran fatigadísimos de no hacer nada (bien pensado, eso cansa mucho). Una vida sin profundidad es super-agotadora. Algunas frases son enternecedoras: "Si llegamos a Reyes, ya sé lo que te voy a regalar", le dice ella. "No quiero dormir sola, porque estoy triste", resume la otra. Es el submundo. A lo mejor me engancho a esta nada, que permite pasar horas y horas con la mente en blanco, compartiendo la no vida de estos jóvenes decrépitos ¿Tendrán más audiencia que San José y sus entrevistas? Seguro.

Saturday, January 15, 2011

MUSAS


La chica esa de Tudela, Carmen Llera, que se casó con el Moravia octogenario. ¡Qué escándalo montó! Grandes escritores que llegan a una edad avanzada y se enamoran de una jovencita: lividinosos ¿o será al revés? ¿no es atractiva la sabiduría? ¿qué daría un efebo griego por compartir los últimos años de Sócrates? La maledicencia acompaña a estas futuras herederas: nadie o muy pocos simpatizan con las viudas de Borges, de Cela, de Alberti o de Saramago. Y sin embargo, ellos, como Moravia, rejuvenecieron como escritores (quizás también como hombres) junto a estas mujeres.
Hoy estaba leyendo que Moravia dijo que su maestro fue Dostoievsky. El ruso comprendió que todos somos a la vez culpables e inocentes, porque en la naturaleza del hombre está tanto el bien como el mal. Y recordaba que Borges vió en Raskolnikov la prueba de que "nadie es bueno": quien haya leído el libro no podrá sino protestar cuando se pretende reducir la complejidad del personaje al acto que un día cometió, para identificarlo con ese acto. Nadie es "un asesino". Como nadie es "un santo". Las personas ni somos buenas ni somos malas. Somos capaces, de igual forma, de todo el bien y de todo el mal. Es nuestra naturaleza ambigua. Y leía esto y pensaba que hay personas que desean demasiado "ser buenas" y éstas deberían prevenirse contra un exceso de bondad. Es tan unilateral como lo otro y quizás más peligroso. Como en todo guiso, hay que ir probando y rectificando (demasiado soso, demasiado salado). Y la bondad, como la sal, en exceso estropea el guiso. No. Humanidad. Naturaleza mixta. Ni ángeles ni demonios. Y ser escritor no es vivir del espíritu, ni olvidar la carne. Ni es un atentado contra la inteligencia, o contra la decencia, el chochear.


Y pienso en el amor que a estos hombres se les presentó tarde. Mira la foto de Alberto joven, cuando Carmen no había siquiera nacido. Pero llegó ese amor crepuscular. Llegó en mujeres bellas e inteligentes. Incluso ardientes, por lo que he leído de Llera. Llegó y consumó un trayecto vital, prolongando la luz o incluso iluminando la oscuridad. Echarse el mundo por montera. Siempre es tiempo de hacerlo. Y ellos lo hicieron. Más allá del deseo, de la contradicción, del absurdo, del miedo, ellos se enamoraron.

Tuesday, January 11, 2011

IMAGEN DE CORREDORES



Ayer por la tarde salimos a dar nuestro paseo. Costaba un poco acarrear los kilos de más acumulados estos días. Se resentían las clavijas. Enero empieza en cuesta. Según caminábamos, nos iban adelantando o se nos iban cruzando corredores. Jovenes, mayores, hombres, mujeres. Corrian cada uno a su estilo, unos muy tiesos, otros cabeceando, otros de forma cansina. Una chica muy elegante, con su coletita marcando el ritmo. Felpas, deportivas, sudaderas. Era una auténtica profusión de animosos personajes. Cuando me dí cuenta de que estaba pendiente de todos estos detalles dije: "¿No será que han leído el libro de Murakami?". Porque me parece que hay más corredores de lo normal y estas navidades he leído ese libro y a mí casi me entraron ganas de intentarlo. Es verdad. Puede ser bueno cuando estás llevando una vida insana -y eso nos pasa cuando estamos inmersos en una crisis como la que tenemos encima- puede ser bueno, como dice Murakami, estar sano. Conectarte con tu cuerpo y sentirlo bien, incluso que duele. Para que no se te vaya la cabeza por esos cerros de Úbeda. Puede ser un buen truco pensar en los tiempos, en el crono, en mejorar tu marca, para dejar de tener la cabeza puesta en la deuda soberana, en el despido o en el día que venga el cargo de la tarjeta (que echó humo -son cuatro días- en Navidad). Volver al cuerpo y a la salud, cuando el entorno es insano. Y sí. Qué sanos parecen todos estos que nos cruzamos, que nos adelantan, que vienen y que van por la Avenida. Qué sencillo es calzarse unas deportiva, colocarte tu chándall (no necesitas a nadie) y echarte a correr. Porque el mundo está para echarse a correr.

Friday, January 07, 2011

MENOS HUMOS


Empezó a regir la prohibición por la noche. A la mañana siguiente pensé que sería la última vez que mi ropa oliera así después de una noche de marcha. Sería el primero de muchos otros cambios. Por la mañana habíamos quedado con los amigos para la cervecita. Muchos fuman y se trata de estar juntos. En el bar habían colocado unas mesitas fuera. Aunque hacía frío, acabamos tomando el aperitivo allí. Otros entraban y salían. Todos se sentían cómplices fuera. Es curioso, gente que antes no se trataba, unidos ahora por el vicio. La prohibición crea compañías nuevas. Los de fuera, miran a los de dentro calentitos, pero ellos están dispuestos a pagar el precio. Vaya rasca. Y yo que no fumo...Iba a coger mi primer catarro solidario. Menos mal que los días siguientes lució el sol y apetecía estar en las terrazas. Al aire libre todo sigue igual que antes...de momento. Eso, haciéndonos un poco los suecos. Porque el colegio de las monjas está cerquita (nadie quiere concretar mucho). Hay otros que fuman a escondidas, como antaño en el colegio. J. había aguantado bien toda la tarde, saliendo apenas un par de veces, pero en la cena, ya fue demasiado. Se fumó dos casi seguidos, ocultando el cigarro debajo de la mesa. Parecía que nadie se enteraba. Al tercero le dijo el camarero: oye, que ya llevas tres...No se le podía negar que había sido tolerante. Y es que ahora el humo canta mucho en el ambiente transparente de cualquier local. Por lo visto, me cuentan, el cura ha asegurado que va a permitir fumar dentro del templo (que no hace acepción de personas).
Ahora que no hay humos fuera, caemos en la cuenta de lo que fuman los cuñados. Por la noche, en casa, teníamos reunión familiar para esperar la llegada de sus Majestades. Fuman. Fuman tanto que creo que voy a tener que irme a algún bar para respirar aire limpio. Me van a hacer perder la costumbre de vivir en medio del humo y va a disminuir mi tolerancia, lo sé. Mi ropa, al día siguiente, sigue oliendo a tabaco, como siempre, y se que pese a la prohibición, voy a seguir siendo fumador pasivo, salvo que mande a la calle a mi cuñado. Pero estamos en enero. Todo se andará. Quizás el año que viene pondrán ya en los bares estufas en las terrazas y podremos volver a estar todos a gusto. Al menos recuperaremos la tradición de hacer vida en la calle y no dentro de locales cerrados. Y que cada uno fume o no, según le parezca.
Ya pasó la Navidad y cada uno se vuelve a su casa. El pueblo se queda vacío. Lo hemos pasado bien criticando al Gobierno y su manía de hacernos vivir más años, para luego tener que jubilarnos más tarde. Ya terminaron las fiestas y hoy toca descambiar los regalos.

Friday, December 24, 2010

CUENTO DE NAVIDAD



En su casa, la proximidad de la nochebuena ponía a todos de los nervios. Se trataba de hacer como si no importase. Como si fuera una noche cualquiera de invierno. Así conseguirían mantener a raya el dolor. No querían que pasase como tantas veces en que había acabado la noche en llanto o en borrachera, o ambas cosas. Se habían propuesto suprimir esa fecha del calendario y pasar rápidamente al día 26, como si se hubieran olvidado de celebrarlo. Aquél año todo terminó. Lo de antes. Esa primera noche fue horrible. Abrió un hueco en el pecho tan hondo que costaba respirar. Cayó ese día una cortina de luto sobre su vida.

¿Qué sentido tenía que la gente que no se acuerda de ti en todo el año te llamase ese día? Lo decía con resentimiento. No quería recibir llamadas, no quería ver el mensaje del Rey ni la actuación de Raphael en la tele. Desde luego, para nada se le hubiera ocurrido ir a la misa del Gallo. Se encerraba por la tarde en su cuarto, pero no leía. Se pasaba el tiempo mirando de reojo al reloj, esperando que dieran las nueve para poder cenar cualquier cosa y meterse en la cama, para buscar el sueño tapándose la cabeza con el cobertor.

Cada año, los días antes le empezaba a doler la pierna. O se despertaba por la noche. Este año, ha empezado a notar una especie de sensación rara en el pecho (él dice que son como “ardores” en el corazón). Quizás sea casualidad. Esa llamada le cuesta mucho hacerla. Sufre. Porque es lo último que les queda. Son incapaces de otra cosa. Se ha ido acumulando un silencio espeso durante estos años de separación. Y ya ese silencio no pueden romperlo sino en reproches. Esa llamada, cada año, inevitable, dolorosa, les hace daño a los dos. Y todo el día se convierte en una espera angustiada, viendo pasar los minutos, hasta que llega la hora acostumbrada en que él llamará y con palabras repensadas, palabras convencionales, vacías, felicitará las fiestas y, con las mismas palabras, breves, temblorosas, será correspondida su felicitación.

Todos siguen encasquillados ahí, mientras los niños cantan villancicos y piden el aguinaldo. Mientras el arbolito de Navidad brilla ya con las luces nuevas en la oficina. Mientras el portero amontona en su mesa las botellas que los vecinos le han ido regalando. Todos, en el fondo, están esperando algo que cambie esta situación, un milagro (como en el Cuento de Navidad de Dickens), porque por encima de ese encasquillamiento, de esa especie de trampa en que han caído, de ese malentendido entre ellos, dure lo que dure, y eso no quita lo otro, se siguen amando.

Hoy, por primera vez, no va a llamar. Se limitará a sentir ese deseo de verdad. Se va a liberar del espejismo de la noche de paz. Y va a proponerse cambiar la paz de mentira por la paz profunda consigo mismo. Él sabe cuál es su verdad. Ha ido decidiendo esto por el camino, sin darse cuenta de que su pierna ya no le duele.

Foto de Cris

Thursday, December 16, 2010

UN ABRAZO NAVIDEÑO



SONETO CON CERRAZÓN


En esta cerrazón sin recompensa
hay que buscar un poco de alegría
el gozo no es jamás una herejía
y disfrutarlo nunca es una ofensa

mirar de frente es la mejor defensa
y es saludable la melancolía
y meterse de lleno en la poesía
nos salva del temor y la vergüenza

con mis ensueños vago por las calles
reconociendo los alrededores
palmo a palmo y a veces palma a palma

no me conmueven tanto esos detalles
como el recuerdo de ciertos amores
guardados en las ánforas del alma


Mario Benedetti
Canciones del que no canta. 2007

Dedicatoria: Recibo un correo de Carmen, con este soneto a modo de felicitación navideña y me acuerdo de vosotros, mis amigos y amigas de ese espacio infinito. Y pienso que puede servirme para enviaros un abrazo lleno de cariño a todos los que lo leáis.

Monday, November 29, 2010

CALLAR JUNTOS



Es bello callar juntos,
pero más bello aun reír juntos...,
bajo el manto sedoso del cielo,
apoyados en el musgo de un haya,
reír entre amigos, con cordiales carcajadas
que dejen ver los blancos dientes.
Si obré bien, nos callaremos;
si obré mal... nos reiremos,
hasta que bajemos a la tumba.
Sí, amigos, ¿a qué debe ser así? ¡Amén y hasta la vista!
¡Nada de excusas ni perdones!
Ustedes, los alegres,
¡presten libremente corazones,
oídos y cobijo a este libro lleno de sinrazón!
¡Créanme amigos, mi sinrazón no es fruto de una maldición!
Lo que yo descubro y lo que busco
¿se halló alguna vez en un libro?
¡Honren en mí a la estirpe de los locos!
¡Aprendan de este libro loco
cómo la razón vuelve a entrar... "en razón"!
Sí, amigos, ¿a qué debe ser así? ¡Amén y hasta la vista!

"Entre amigos"
Nietzsche

Me vino a la cabeza ayer esta frase "es bello callar juntos" que leí hace años en un poema de Nietzsche, mientras miraba a la pantalla del ordenador, queriendo actualizar el blog y sin que se me ocurriera nada qué decir. Pensé que si no tenía nada que decir, podía callar junto a los otros. Busqué el poema en la red y me trajo la sorpresa de esa alegre propuesta del filósofo: es mejor reir. Es mejor la vida que las palabras. Sobre todo: mejor el silencio que el parloteo. Pienso en los que escribimos y nos leemos. A veces, nos quedamos en silencio, pero ahí estamos (como algunos amigos a los que no vemos durante un tiempo). Entonces, no es necesario hablar por hablar, puede uno permanecer en silencio mucho tiempo, porque también es bello sentirnos juntos cuando callamos.

Llevo tiempo haciendo la autocrítica de este blog, muchas veces introvertido y refugio de nostalgias. "Una ventana, acaso una puerta", fue y ha vuelto a ser su lema. En estos tiempos quizás haya que mirar afuera y salir a la calle, para ver lo que está pasando, para protestar y arrimar el hombro. No es bueno quedarse como un caracol, metido dentro de su concha. No es bueno mirarse permanentemente al espejo o acomodarse uno en su nicho hasta que escampe. Con lo que está cayendo...sería bello volver a recuperar la calle, la política, la actualidad, la batalla de cada día. El intimismo no puede convertirse en soliloquio autocomplaciente, no puede ser un parapeto para evitar el compromiso. Hablar no puede servir para diferir la acción. Para ocultar la confusión y el miedo. Es bello callar juntos, entonces. Pero es más bello enfrentarse juntos a lo que destruye la alegría.

Wednesday, November 24, 2010

LO MEJOR DE LA VIDA



Algo tan sencillo como tomar juntos un refresco.

Monday, November 15, 2010

Y EN PAMPLONA, PACO DE LUCÍA



El Sur vino conmigo. Ese sol y la buena temperatura. Y la sorpresa de Paco de Lucía, en concierto, en el Pabellón Anaitasuna. Allí que fuimos, para encontrarnos con el entusiasmo de los pamploneses, mayores y jóvenes, arrebatados por el ritmo, entusiasmados con este poeta de la guitarra. Antonio Serrano tocando la armónica en un estilo de jazz fusionado bien con el flamenco. Esa caja de ritmo. Y los cantaores y Farruco al baile. Aquí, en Pamplona, el Norte se entregaba al Sur y yo embelesado en ese fluir de dos mundos comunicándose, comulgando con música y arte. Y al día siguiente, el día norteño, montañés, lluvioso, neblinoso, subiendo a Almandoz para comer en Beola, con Ana que -rubia- tanto me recuerda a Caterine Deneuve. El encuentro en el Baztán (tras la ascensión del puerto de Velate, los árboles animados como gigantes de mi infancia). Aqui ya es allí y allí aqui. Un milagro ha abolido las distancias. El milagro de Paco de Lucía y lo universal. Porque -leo ese mismo día en el diario que me presenta el azar en la cafetería del hotel- el universo es psicofísico: uno sueña con un pájaro y por la mañana el pájaro entra por la ventana. No hay separación. Y también leo (todas las noticias hoy -día de mi vuelta- son mensajes cifrados) que la realidad es algo que nos inventamos y por tanto algo que podemos cambiar. Porque la realidad es en un 99 por ciento vacío, un relato que nos contamos, un cuento, del que somos autores y protagonistas, mediante el cual ponemos un orden al caos. Y hoy ha cambiado mi cuento. Ahora me estoy contando una historia amable, cariñosa, una historia indulgente con ese pasado que odié, ese pasado en que no era capaz de decir lo que deseaba decir, en que hacía lo contrario de lo que quería, en que todos eran hostiles, los mismos que hoy me atienden con cariño: en este nuevo cuento que me cuento todo empieza a ser distinto, desde el color de tu pelo, hasta esa cercanía de ahora que antes se mezclaba de azoramiento y timidez. El Sur ha vuelto conmigo a conquistar este Norte ya no tan frío, acogedor ahora, limpio, nuevo, mío. Y no hay nada que explicar: el fenómeno mismo es la teoría (dijo Goethe, como recuerda Siruela en la entrevista de la Vanguardia). Y lo demás, las interpretaciones, más o menos acertadas, no interesa. El fenómeno -inexplicable- es que Paco de Lucía toco ese día y que al día siguiente, el Sevilla jugaba en Zaragoza y fui, sin haberlo sabido, un sevillano más en la Plaza del Pilar, entre la algarabía de la victoria. El fenómeno son estos sentimientos del Sur en mi tierra: lo demás son teorías. El fenómeno es este cante de alegrías gaditano, disfrutado junto con mis paisanos.

Thursday, November 11, 2010

TERRITORIO MODIANO



La prueba de que soy tonto es que nunca me pregunté dónde estaba el pozo. Ni siquiera se me ocurrió que hubiera un pozo, aunque mi calle se llamase "Pozoblanco". Pozoblanco, doce primero, teléfono nueve cuatro ocho, dos tres, siete cero, ocho cuatro. Era el número que escribía en todos mis libros de texto, por si se perdieran.
Ahora, leyendo a Patrick Modiano, creo que uno siempre vuelve al pasado, porque de alguna forma quiere saber quién es. Y en el pasado piensa que puede encontrar una clave, algo que dé una explicación a las cosas. A su desasosiego.
Ahora, cuando he vuelto, ahí esta el pozo (que no estaba). La calle ha dejado de tener un nombre mágico. Prolongación de la calle Comedias. Allí quedé con Cristina, en el bar Noé (cuando los dos éramos sólo un sueño del otro). Mi calle. Desde el balcón veía las escalerillas de la Plaza del Castillo, donde el ciego vendía lotería. Azapatería Amorena. Lanas Phildar. Panadería Taberna. Charcutería Itarte. El pasadizo de la Jacoba. Y la calle Zapatería. Allí mis amigos de Casa Arilla, instrumentos musicales. Allí, Tejidos Martín. Allí, pastillas de café y leche "Las dos cafeteras".
La ciudad nos expulsa. La ciudad es un ser vivo que cambia y nunca podemos volver a ella. "Nostalgia". Sí, porque etimológicamente es "el dolor del regreso", el dolor de no poder regresar. El deseo de regresar que nunca se podrá cumplir. Porque no hay marcha atrás. "¿Qué tal se siente uno instalado en la melancolía?". Como siempre, todo lo que le decía Bram Stocker era realmente importante. Su pregunta era "la pregunta". Gracias por sentirte tan cerca, quienquiera que seas. Este es uno de los milagros de esta página (para mí). La cercanía de ese alma.
Y leyendo a Patrick Modiano, y escuchando el otro día a Ignacio F. Garmendia en el taller enésimo al que me apunto, hablando sobre su libro "La calle de las Tiendas Oscuras", me he sentido muy metido en el mundo de este escritor francés. Porque busca algo, desde el desasosiego permanente, busca algo en la tensión de no quererlo encontrar. Algo que sucedió en una ciudad -para mí fue Pamplona, para él París- donde se desarrolló su infancia. Cosas que no entendía cuando era niño. Gente entrando y saliendo en la casa. Risas, a veces discusiones o llanto. Un niño no entiende. Su padre era tratante de antigüedades, su madre actriz. Frecuentaban la casa personajes extraños. Gente oscura. Era un tiempo oscuro, en el que las cosas no se explicaban, en que él era apartado de las conversaciones de los mayores. No era posible captar las claves, lo que de verdad había sucedido. Y luego, toda la vida, el protagonista de las novelas de Patrick Modiano lucha entre ese querer saber, y temer si no será mejor ignorar. O si, a la postre, dará quizás igual lo que pasó, lo que de verdad sucedió. Porque el pasado solemos inventarlo, recrearlo, transfigurarlo.
"Anagnólisis". Otra palabra griega que expresa ese mismo deseo de investigar, para descubrir en el pasado la trascendencia que tuvieron determinados hechos, cuyo valor para nuestra vida en su momento no supimos reconocer.
No podré volver a la ciudad que fue mi raíz. Ni siquiera la ciudad. Porque mi raíz eran las tiendas de mi calle, de mi barrio: Leoz, el estanco, Peletería Rome, Librería Gómez...esos lugares que ya van faltando, que ya veo cerrados y en traspaso, como la última vez, casa Arilla. Con cada uno de esos cierres, de esos derribos, la ciudad te expulsa, te priva de algo muy tuyo, muy personal, algo de tu vida. Y -como Modiano- ya sólo cabe escribir esos nombres de calles, esas listas de establecimientos, de comercios que fueron y ya no son. Lugares donde nuestra madre compraba los pasteles o el helado dos gustos de Camy, donde leímos nuestros primeros tebeos, donde ponían ese croisant o esa tostada de nata, donde vendían esos churros...lugares que en vano intentamos encontrar cada vez que volvemos a la ciudad, porque ya no existen, porque ya forman parte del pasado, como las sombras que nosotros fuimos, mientras transcurrimos por la vida de la ciudad. Esa ciudad que siguió su vida sin nosotros y que ya no nos reconoce como suyos.
Voy allí mañana pero no vuelvo a mi Pamplona. No se vuelve. Espero encontrarme estos días con personas que dejarán de ser fantasmas de mi memoria (es el aniversario de mi promoción). Personas que serán diferentes de como fueron cuando les conocí, como yo soy distinto. Peinando canas. Irreconocibles, salvo esa inocencia que queda en lo profundo de cada cual y que quizás asome en un abrazo que intente agarrar lo que no puede aprehenderse. Desconocidos que compartiremos lo que un día vivimos juntos y que hoy solo es memoria que va perdiéndose. Con la suave sonrisa que dan los años.
Definitivamente no soy Modiano. Modiano consigue siempre evitar el patetismo.

Monday, November 01, 2010

VÉRTIGO



"- Me entra...me entra vértigo cada vez que me topo con la entrada de la calle Germain-Pilon...Me entran...me entran ganas de bajar por ella...no puedo evitarlo...
- ¿Y por qué no lo hace?
- Porque...esa calle de Germain-Pilon...Había antes...Había un sitio...
Se interrumpió.
- Bah...-me dijo con sonrisa evasiva-. Es una estupidez mía...Montmartre ha cambiado tanto...Sería algo demasiado largo de explicar...Usted no conoció el Montmartre de antes...
¿Y él qué sabía? "

Patrick Modiano. "Calle de las Tiendas Oscuras"

A veces se sentía como al borde de un abismo. Había leído que el futuro no es importante, que lo único que importa es el pasado. El pasado es lo que tejemos y destejemos. Porque el pasado contínuamente se está borrando, como si estuviera hecho de arena. Y ya no recordamos quiénes éramos, ni qué aspecto tenía esa persona que cruzó por nuestra vida una vez, cómo sonaba su voz, a qué olía en aquella escalera. El abismo de la desaparición.

(Foto de Emi Medeiros)