Saturday, March 03, 2007

TINTORETTO



Ser artista sería mi sueño. Tener un sello especial en todo lo que hiciera, genialidad. Un don. Pero ahora, avanzo por la exposición y contemplo sus primeras obras juveniles: nada original, nada distinto. Y sigo por una sala en que se explica su forma de trabajar. Copiaba. Insistentemente copiaba. Copiaba de maniquíes. Fabricaba muñecos de cera con los que buscaba las contorsiones extremas del cuerpo. Y copiaba. Copiaba las esculturas de Miguel Ángel, reproduciéndolas en barro y luego, desde los más diversos ángulos, copiaba y copiaba...Esto no es lo que yo consideraba un artista. Pero es que incluso los fondos los fabricaba, como una escenografía previa, mediante cartones y diminutos objetos a escala, utilizando técnicas que aprendió de gentes del teatro... y para los paisajes utilizaba dioramas. Copiaba, todo lo copiaba. Copiaba a Miguel Ángel el dibujo, el tratamiento del cuerpo. Copiaba de Tiziano y Veronés el colorido y la composición dramática. Debió de trabajar mucho. Ninguno de sus cuadros es genial...pero cada uno es personal, es un esfuerzo de dar un nuevo tratamiento a los viejos temas, de combinar de otra forma los elementos ajenos.... Al final de su vida, se vuelve a colocar ante el espejo y se pinta viejo, acabado, pero por fín él mismo. Es él. Tanto le costó serlo. En sus últimos años ya se limitaba a dar las ideas para que sus colaboradores llevasen a cabo la obra. Ser artista quizás es trabajar mucho toda tu vida para poder mirarte al espejo.

5 comments:

  1. Esa mirada, sin ser terrorífica, me da mucho miedo. Y también pena, claro.

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  2. Es la mirada de un viejo. Quizás no entendemos a los viejos y todo lo que no entendemos nos da miedo. Había en la exposición otro autoretrato de Tintoretto joven. ¿Qué buscan en su rostro los pintores? La cantidad de autoretratos de Picasso. Es como si nosotros fuesemos para nosotros mismos el asunto más misterioso. ¿Por eso necesitamos otra persona para mirarnos en sus ojos?

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  3. Copiaba y copiaba y a fuerza de hacerlo se copió a sí mismo. ¿Un genio?
    Un abrazo.

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  4. Gracias Gatito. Me alegro mucho de volver a escuchar tus maullidos, siempre amigos. Gracias también por volver en tu blog. Una caricia para tí.

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  5. Sí, un gran genio

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