Tuesday, April 11, 2006

MARTES SANTO



"Haz tu vida". Hacer mi vida, ese es el problema. Siempre es más fácil hacer "la vida de los demás". Haciendo la vida de los demás uno no está solo. ¿De verdad soy yo el que quiere salir esta noche a ver procesiones de Martes Santo? A mí me da igual. Si voy y las veo, estaré con los amigos, puede que me emocione incluso, tanto como ellos (soy sensible a las emociones), puede que algo suceda, charlaremos y pasaremos unas horas juntos, estaré metido en la vida, donde están todos los demás (en calles abarrotadas, en bares abarrotados, entre voces altas y griterío). Llegaré de madrugada, cansado y me sentiré bien, y me dormiré pronto. ¡Qué pereza me da salir! Si no salgo, si me quedo en casa, pondré cualquier película de las que me gustan y tomaré unas cervezas. Estaré solo y tranquilo. Me viviré así, en el silencio y la apatía. Comeré una pizza y estaré hasta tarde tumbado en el sofa, sin nada en la cabeza. Cuando me acueste estaré empapado en soledad, me sentiré vacío, separado de los otros, irremediablemente entristecido. ¿Por qué no me apetece hacer nada? ¿Por qué no hago nada cuando estoy conmigo? ¿Por qué ese vacío no sé llenarlo y doy vueltas y vueltas sobre la nada? "En soledad no se vive" (resuena la frase de Aleixandre en mi cabeza). Vivir es estar con otros, vivir es convivr. Es la única salida saludable. El "lobo estepario" se resiste. Ha de forzarse a vivir en manada. Abandonar su covacha y seguir al grupo. "Haz tu vida", me decía mi madre. Pero soy un bicho raro, y no tengo vida propia, más allá de algunas regularidades. Entonces, como una lapa, me aferro a otro que me lleve, que me arrastre y empuje, y acaso a veces llego a entusiasmarme y me creo mi propia vitalidad. Pero, en el fondo, no deseo la vida. Y a la vez ¡cuánto la deseo! "Hacer mi vida" se ha de convertir en imponerme una vida, imponerme el vivir. "Un sí, un no, una recta, una meta", como dijo Nietzsche. Esta noche seré una oveja más, una oveja encantadora. Ser encantador, sencillo, previsible, cómodo, agradable... "Amoureux", para ser amado. Mi vida será, esta noche, dejarme amar, hacerme amar. Martes de pasión.

(Dedicado a José Joaquín, con foto)

2 comments:

  1. A mí me ocurren y se me ocurren millones de motivos por los que vivir y cuando leo posts como el tuyo me gustaría poder mostrarlos todos, como los secretos que explotan en su caja, eufóricos, deseando perderse rápidamente en oídos crédulos que no cuentan con ellos. Claro que dejarse amar, hacerse amar y tener un martes de pasión suena a opción fabulosa. Feliz noche del martes en cualquier caso. Un abrazo.

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  2. Gracias por poner en palabras como me siento muchas veces.

    Es bueno saber que hay más personas como uno por ahí, aunque no las conozcas.

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