Wednesday, July 11, 2007

LA TUMBA DEL HÉROE



En Grunewald Forest, un cementerio de Berlín, descansa en su tumba, en la que una negra lápida une el suyo al nombre de su madre. Me emociona este encuentro final tras el peregrinaje de una vida, nómada entre los nómadas. No sé si expresó el deseo de volver o fueron razones prosaicas las que hicieron que fuera enterrada allí y en esa compañía. En todo caso, lo que importa es lo que siento yo ante ese túmulo. Siento algo de la circularidad de toda existencia, que emprende un camino que la lleva muy lejos para siempre terminar en el origen. Ella volvió. Descansa en brazos de su madre la que siempre anduvo emancipada por el mundo, sin hogar ni apellidos, apátrida, apenas un fantasma o adorno señero, pero dueña de su tiempo y su secreto.


Me emociona también esa muerte prosaica y casual, al caer de una bicicleta, mientras descansaba un verano en Ibiza, cuando ya parecía serenarse su vida. La muerte en debilidad de una vida llena de fortaleza. Una de esas muertes propiciatorias, como la de T. E. Lawrence, que llega a los héroes al final de su aventura, todavía jóvenes, como un piadoso don, para sustraerlos de la decrepitud y preservarnos a los mortales el brillo de su leyenda. Emocionan estos héroes terminales, tan pronto con la vida a cuestas, como una carga ya de su destino, que mueren por nosotros, para que recordemos su plenitud. El resto, lo que queda del mito, el frágil envoltorio de la vida, vuelve a la casa, a la madre y a la tierra.

6 comments:

  1. Me gusta la entrada y eso de volver a la madre, de la circularidad, pero también puede ser que uno acabe enterrado en la tumba que tiene en propiedad y esa suele ser la de la familia.

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  2. el comentario quita toda la voz al panegírico y le da una sustancia terrena...abrazos

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  3. Seguramente es así, es la razón prosaica a que me refiero en el texto. Pero esa sustancia terrena ¿anula el diseño de un destino? Lo que ven los ojos, todos los ojos lo ven. Lo que va más alla, tiene que ver más con lo estético, va más allá de la explicación plausible. La sustancia terrena es sustancia animada, sustancia espiritual.

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  4. Creo que lo que conmueve es ajeno a cualquier explicación: conmueve. Y la muerte es algo que conmueve: recuerdo que "Lawrence de Arabia" comenzaba con el accidente de motocicleta en que perdió la vida. En el caso de Nico, yo comenzaría su historia con esta lápida. El final cierra el círculo y por lo tanto es un buen principio. Un abrazo a los dos.

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  5. De nuevo otro post tan magnífico que tras leer tu introducción no se que decir, solo felicitarte....

    A mi la muerte me da miedo....ultímamente pienso en ella demasiado, imagino un dia cualquiera en el que sonará el telefono y me darán una mala noticia de mis padres....no se, no puedo evitar esa imagen.

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  6. Un amigo escontró este epitafio en un cementerio de Asturias: "Quiero ser recordada haciendo acrobacias". Me conmovió, ya que hablais de ello.
    Besos desde la recta final de los sanfermines, con la casa patas arriba después de una cena ayer, más de 30 grados en la calle y una resaca importante. Buf.

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