
"- Si no encuentra nada, siempre puede venir a verme...Lo pondría en algún sitio.
- Eres muy amable, Chef, pero...
- Pero tendrá que inclinarse un poco. Porque tu marido es orgulloso ¿eh, Jo? Y a día de hoy hay que inclinarse. Hay que inclinarse y decir ¡gracias, jefe! Incluso el gran Marcel, que se deja la piel para encontrar nuevos mercados, ideas nuevas y da gracias al cielo cuando firma un nuevo contrato.
Se golpeaba la barriga mientras hablaba.
- Hay que decirle eso a Antoine. La dignidad es un lujo. Y él no puede darse ese lujo. Mírame, Jo, lo que me salva es que yo procedo de la pobreza. Así que no me molesta volver a ella. Hay un proverbio senegalés que dice: 'Cuando no sepas adónde vas, párate y mira de donde vienes'. Yo vengo de la miseria, así que..."
Katherine Pancol. "Los ojos amarillos de los cocodrilos"
Jope, Francisco, el proverbio senegalés me ha dejado tocado. Cuánta razón, cuánta sabiduría, cuánto olvido... Un abrazo.
ReplyDeleteSí, Fackel: saber de dónde viene uno creo que ayuda a saber dónde uno está y adonde va. Y también creo que es verdad que el que ha vivido (y ha sido razonablemente feliz) en la pobreza -una pobreza digna, por supuesto- cree que se puede vivir con poco, e incluso vive -de hecho- con poco, por lo mismo que en la foto, una familia feliz no consiste en el tamaño de la casa. Sabemos de dónde venimos y ese origen marca nuestro rumbo y nuestros objetivos en la vida. Un abrazo para tí.
ReplyDeleteTu posteo me ha recordado a la peli Milagro en Milán, te la recomiendo si no la has visto, la dignidad de la pobreza en todo su esplendor. Besos!
ReplyDeleteGracias Princesa: sé que vengo de Pamplona; ahí -en Navarra- está mi raíz, y en el Parque de la Taconera y en la Media Luna, junto al tobogán y los columpios. Allí, en la calle Pozoblanco, en un balcón de esa calle estrecha, en esas calles llenas de bares y pintxos o en el pasaje de la Jacoba. Saber que vengo de allí es importante para mí aquí. Un beso.
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