Wednesday, March 22, 2006

LLUEVE




Hay momentos de soledad en que el corazón reconoce, atónito, que no ama.
Acabamos de incorporarnos, cansados: el día oscuro.
Alguien duerme, inocente, todavía sobre ese lecho.
Pero quizá nosotros dormimos...
Ah, no: nos movemos.
Y estamos tristes, callados. La lluvia, allí insiste.
Mañana de bruma lenta, impiadosa. ¡Cuán solos!
Miramos por los cristales. Las ropas, caídas;
el aire, pesado; el agua, sonando. Y el cuarto,
helado en este duro invierno que, fuera, es distinto.
Así te quedas callado, tu rostro en tu palma.
Tu codo sobre la mesa. La silla, en silencio.
Y sólo suena el pausado respiro de alguien,
de aquella que allí, serena, bellísima, duerme
y sueña que no la quieres, y tú eres su sueño.

Vicente Aleixandre

3 comments:

  1. Conforme lo leía iba pensando, "yo esto lo he leído ya, le voy a buscar un poema que es de esto". Y claro.

    Una preciosidad, sí.

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  2. Maravilloso poema. Me encanta. Saludos

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  3. impresionante.
    entre mis paredes a coincidido la lectura con un melancólico solo de piano y me he quedado parada un instante en el aire.

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