Sunday, February 05, 2006

BOULE


Simenon afirmó haber mantenido relaciones sexuales con diez mil mujeres. "No tengo ningún vicio sexual. Lo que tenía era necesidad de comunicarme. E incluso las ocho mil prostitutas que se incluyen entre esas diez mil eran seres humanos femeninos". Su criada "Boule" era totalmente su tipo de mujer. Era una campesina normanda rubia, rolliza y simple. No se separaron desde que ella tenía veinte años hasta su muerte. Fue mucho tiempo su cocinera. A la animalidad de sus relaciones se unía un verdadero afecto mutuo. Todos los días se echaban juntos la siesta después de comer.
Su madre fue la mujer más importante de su vida. Empezó a escribir cuando la abandonó y dejó de escribir al dia siguiente de su muerte. A sus ojos, la madre encarnaba el orden, el rigor, la religión, la envidia, los celos, la amargura y la frialdad. Ella siempre prefirió a su hermano pequeño, Christian, al que idolatraba y por George no sentía más que desprecio. Hasta el final dijo que a pesar de la gloria del mayor, era el menor el que tenía el talento. Simenon publicó doscientas novelas para demostrarle que lo tenía.
Los senos eran la parte del cuerpo que más le atraía. Su madre siempre le negó la ternura. "Los dos hemos fingido; no nos hemos querido mientras vivías", le escribió a su muerte.
Maigret, el comisario que creó, nunca tuvo más que una mujer, la suya. Tal vez ese era el sueño oculto del autor. Porque tenerlas a todas es no tener a ninguna.
(Tomado de un artículo sobre la vida del escritor).

10 comments:

  1. Qué biografía más triste.

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  2. La que es triste es la vida, no la biografía

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  3. Tanta ausencia no puede ser buena, ni para una biografía ni para una vida... aunque Simenon, seguramente, nunca hubiera escrito como escribió si no hubiera sido así. Es el eterno del escritor maldito. Maldición a la que tampoco el sexo puedo hacer frente...

    Muy interesante

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  4. Qué gracioso, metiendo en el mismo párrafo "no tengo ningún vicio" y "tenía necesidad de comunicarme" refiriéndose a sus diez mil (que se dicen pronto) experiencias sexuales.

    Bonita manera de expresarse, sí señor. Quizá debiéramos probarla todos, :-)

    Aunque claro, yo para diez mil ya no estoy a tiempo...

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  5. Anonymous5:56 AM

    Debe ser difícil recordar una cara de diez mil, un cuerpo de diez mil...No recuerdas a nadie en especial, y en tal caso, estás en la misma condición que el que hace años que no tiene relaciones.

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  6. Cuando uno no encuentra lo que busca no para de buscar. Así debía de sentirse Simenon, deseaba comunicarse y no hallaba otro modo de hacerlo. En su biografía vemos la falta de afecto de la madre, la persona más importante en la vida de un niño. Creo que buscó su afecto toda la vida sin conseguirlo. Realmente triste una vida así, tratando de demostrar algo a alguien sin conseguirlo. Dejó una gran obra, eso sí, pero siento lástima por el ser humano.
    Saludos

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  7. Yo no lo creo, Gatito viejo. Hay muchas personas, muchas, que han carecido por completo del afecto de su madre, y eso no les ha empujado a querer comunicarse vía la entrepierna ¡diez mil veces! Si me apura, ni siquiera me parece que buscara afecto. Buscaría satisfacción rápida, alivio, no pasa nada por decir que era un vicioso y un gorrino. Porque los hay. Sin más. Simenon y todo, los hay.

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  8. Pues a mí no me salen las cuentas, o el día para el Sr. Simeone era de 30 horas.

    Si todos los días se echaba la siesta con la misma, eso sólo cuenta una de las 10.000, pero ya le quitaba su ratito al día. Luego tendría que dedicarse también a escribir.

    Luego echa la cuenta del resto: de acuerdo, las 8.000 prostitutas debían ser más o menos rápidas, pero las otras 1.999 digo yo que se tomarían al menos unas horas para decidirse. Y si lo que buscaba era comunicación, digo yo que le dedicaría un rato a hablar.

    ¡Eso se llama dedicación!

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  9. Según parece era un hombre generoso, pero excesivo en todo. Amaba en las prostitutas la atmósfera y el espectáculo, además de que era una relación menos hipócrita y más directa. ¿Se puede amar a "la mujer" en todas y cada una de ellas? Para los aficionados a la anécdota, se dice que fue capaz de encontrar un burdel en Laponia, a 38 grados bajo cero: tenía un instinto sonámbulo para encontrar lo que quería.

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